Las lentejas son un plato típico de la gastronomía española, nuestras abuelas ya nos las preparaban y estaban riquísimas, así que vuelve a reencontrarte con ese sabor casero.  

¿Cómo las prefieres? ¿Chorizo, verduras, arroz o pollo? Hay muchas opciones para disfrutar de esta legumbre con muchos nutrientes y con mucho hierro que, como el arroz, aportan una gran cantidad de energía por la contribución de hidratos de carbono que contienen.  

En esta selección te traemos desde platos de lentejas estofadas para hacer en invierno hasta ricas ensaladas de lentejas en verano. ¡Y también te decimos cómo cocinarlas!  

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Ya verás como no te quedas con hambre. Por la complejidad de sus hidratos de carbono esta legumbre es de absorción lenta. Así la glucosa pasa a la sangre de forma progresiva, algo muy beneficioso para las personas diabéticas. Su contenido en fibra tiene un poder saciante y contribuye a un mejor tránsito intestinal. Al ser pobres en grasas regulan los niveles de colesterol en sangre, siempre y cuando se consuman con cereales, como el arroz, y verduras. No te pierdas los deliciosos platos que puedes hacer fácilmente, ¡échales un vistazo!  

Además de estas recetas con lentejas, te recomendamos que también visites nuestras recetas de recetas con caldo y con garbanzos, donde descubrirás miles de opciones para sacarle todo el partido a estos dos protagonistas. ¡No te las puedes perder! Lo mejor de todo es hacer comidas creativas pero sencillísimas para llenar nuestro estómago de alegría. ¡Te aseguramos que con estos sencillos pasos lo lograrás! 

Receta destacada

lentejas de la abuela

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Ingredientes

  • 1 pieza de cada pimiento rojo,tomate,cebolla
  • 2 dientes ajo
  • 2 unidades chorizo
  • al gusto perejil y sal
  • 1 pastilla Avecrem Caldo de Carne -30% de sal
  • 4 cucharadas aceite de oliva
  • 4 lonchas panceta
  • 2 hojas laurel
  • 3 unidades patata
  • 40-60 min
  • Fácil
  • 6 personas

La primera pregunta que tendrás es: ¿cómo hacer lentejas? ¿Cómo las hago? Bien, ¡es sencillo! Solo necesitamos un poco de tiempo.  

Al igual que los guisantes no es necesario ponerlas en remojo para hidratarlas, aunque sí lavarlas porque si bien vienen limpias no es extraño que nos encontremos con alguna piedrita o un poco de tierra. Para iniciar la cocción cúbrelas con agua fría para que no se sequen y desprendan su piel. Si le falta agua añádele un poco y suavemente. Antes de echar condimentos en el agua o caldo retira esa espuma marrón que se forma al hervir, porque ahí están las impurezas que se suelen desprender de ellas.  

Aproximadamente 70 gramos es lo que se considera una ración normal, ya que al cocinarlas su peso se duplica, quizás incluso un poco más.  En su cocción puedes introducir en el agua alguna hierba (hinojo, clavo de olor, perejil, laurel, tomillo o comino) para que facilite la digestión y combata las flatulencias que se le atribuyen. También disminuye considerablemente este efecto si se las consume en puré, se les quita la piel o si se las mezcla con verduras o patatas.  

Mezcla esta legumbre con distintos ingredientes para conseguir platos deliciosos y ligeros, que podrás comer tanto de entrada, como de plato principal, en ensaladas, o como guarnición en tus platos de verduras, pescados o carne. En esta página encontrarás muchas de estas recetas y también de las más tradicionales, como la de las lentejas a la riojana o la de las lentejas con chorizo. Ahora que ya sabes cómo hacer lentejas no habrá receta que se te resista. 

Llega el invierno y, ¿qué apetece? Pues unas buenas recetas de lentejas estofadas. ¡Están increíbles!

Lo primero que tienes que saber es que en España sobre todo existen 3 variedades de esta legumbre y te vamos a decir cuál es la mejor para las estofadas. Son unas que se llaman las pardinas. Son pequeñas y suelen deshacerse si se sobrepasa el tiempo de cocción. ¡Así que al loro! La razón por la que se eligen estas es que son harinosas y sabrosas, perfectas para introducirlas caldos o estofadas. Un consejo: para mantener su textura ideal es preferible que no se enfríen ni se recalienten.  

Algunas recetas de lentejas estofadas que te proponemos es que las hagas estofadas con chorizo o con manita de cerdo. También te decimos que el complemento perfecto a estas legumbres es darle un cereal como el arroz. Esta combinación es capaz de proporcionar una calidad de proteínas semejante a la de la carne, ya que el almidón de sus hidratos de carbono es una gran fuente de nutrientes. ¡Así que imagina las proteínas que puede tener un plato de lentejas con arroz y pollo! La potencialidad que adquieren con el arroz se debe al aminoácido que aporta este cereal, que logra un valor biológico muy alto.  

Mira y busca los platos que más te gusten y recuerda que darles un rico saborcito no es nada difícil si sigues las instrucciones que te damos. Así lograrás que se las coman hasta los más pequeños de la casa sin problema. 

 Y… después del invierno. ¡Llega el buen tiempo! Entonces apetece distintos tipos de ensalada con lentejas. Hay muchísimas para que varies cada semana. Con el calorcito, la verdad es que cocinar no es lo que más apetezca. Así que siempre puedes ahorrar tiempo usando legumbre de lata. Eso sí tienes que tener en cuenta que llevan añadida sal como conservante, por eso es conveniente echarles un chorro de agua antes de consumirlas.  

También puedes encontrarlas envasadas o a granel. Las primeras poseen una etiqueta de color que indica su calidad: la roja es la superior, la verde significa buena calidad, y la amarilla calidad inferior. Para elaborar una receta de lentejas escoge siempre aquellas que no estén partidas y que posean un olor fresco. Si las compras a granel o envasadas, una vez abierto el envase, guárdalas en un recipiente con cierre hermético y en un sitio fresco y seco. De esta forma, se conservan durante más de un año, aunque cuanto más tiempo pase, más tardarán en cocinarse.  

Ahora que ya sabes el truquito para tener las mejores, lánzate a preparar las mejores variedades de ensalada de lentejas que te vamos a descubrir. Y recuerda que si las compras, la mejor variedad para hacer ensaladas son las conocidas como rubias o castellanas, que son de gran tamaño, planas y no se deshacen en la cocción, ya que son muy resistentes. Son una variedad muy recomendable para hacer con ellas una ensalada. ¡No dejarás ni una en el plato, reventando el dicho de que si no las quieres las dejas!