¿Eres fan de las alubias? Hoy te traemos esta receta completa de guiso de alubias blancas con verduras que te garantizamos que te va a quedar al mismo nivel que las recetas de tu abuela.
Para empezar nuestra receta de guiso de alubias con verduras, tenemos que poner a remojo las alubias durante unas horas. Si puedes, te recomendamos dejarlas la noche antes para que estén como mínimo unas 4 horas, incluso hasta 12 horas si quieres. Este paso es necesario para ablandarlas y que luego cuando las comamos sean más digestivas.

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Cuando haya pasado el tiempo de remojo, escúrrelas, lávalas ¡y listo! Resérvalas hasta el momento de añadirlas al guiso.
Ahora nos ponemos con las verduras. Para preparar el tomate, primero pélalo. Un truco para pelar el tomate de forma sencilla es poner una cazuela con agua hirviendo. Haz una cruz con un cuchillo en la parte inferior de los tomates. Mete los tomates durante 25 segundos en el agua hirviendo y cuélalos. Déjalos en reposo unos minutos para que no quemen y… ¡Ya verás qué bien sale la piel del tomate! Cuando lo tengas, córtalo por la mitad y quítale las pepitas. Corta el tomate en tiras sujetándolo por ambos lados, luego gíralo y corta las tiras en cubitos.
Corta la col rizada en juliana. Te contamos cómo hacerlo, primero córtala por la mitad y, usando la superficie que has creado para apoyarla en la tabla, córtala en tiras empezando por el lado derecho y en dirección al lado izquierdo. ¡Lo tienes!

Haz lo mismo con el resto de verduras: corta la zanahoria a rodajas, el apio, el pimiento rojo en cuadraditos, la cebolla en juliana y el puerro a trocitos. Antes de cortar el puerro, lávalo bien para que no queden restos de tierra o de suciedad entre las capas.

¡Ya tenemos todos los ingredientes preparados! Así que nos ponemos a hacer el guiso.
Empieza calentando en una cazuela un poquito de aceite. Sofreímos la cebolla hasta que tome un color transparente y luego añadimos los ajos enteros y la zanahoria a trozos. Dejamos sofreír unos minutos antes de añadir el apio y los pimientos. Cuando se haya pochado un poco, añade el tomate y deja reducir el líquido un poco.
Es el momento de incorporar las alubias bien limpias y escurridas. Mezcla bien y ahora cubre con el Caldo Casero de Verduras 100% Natural. Deja hervir el guiso durante 45 minutos con la olla tapada. Una vez pasado ese tiempo, añade la col en juliana y el comino y cuece 15 minutos más. Si lo consideras necesario, puedes añadir más caldo frío si crees que falta jugo en tu guiso. Si quieres añadir sal, hazlo hacia el final de la cocción, así conseguirás unas legumbres más tiernas. ¡Y lo tienes! Ya estás preparado para disfrutar de un reconfortante guiso que vas a agradecer porque te va a sentar de maravilla.

Receta destacada

potaje de alubias negras

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Ingredientes

  • 350 GR. ALUBIAS NEGRAS
  • MUY POCA SAL
  • -- GR. 1 AJO PELADO
  • 500 CL. AGUA FRIA
  • -- GR. 1 HOJA DE LAUREL
  • -- GR. 1 ÑORA
  • 1 PASTILLA Avecrem Caldo de Pollo
  • - GR. PIMIENTA NEGRA MOLIDA
  • 50 G.R ACEITE DE OLIVA
  • - GR. 1 CLAVO
  • 80 GR. CHORIZO
  • 75 GR. 1 CABEZA DE AJOS
  • 150 GR. 1 CEBOLLA
  • 25 GR. 1 PATATA PEQUEÑA
  • MUY POCO COMINO EN GRANO
  • 10-20 min
  • Fácil
  • 4 personas

Unas alubias con chorizo siempre son plato ganador, pero ojo que estas alubias con arroz y verduras va a triunfar, ¡incluso más!

Empezamos sofriendo los ajos con el aceite bien caliente, la cebolla cortada en juliana y la zanahoria cortada a dados. Sofríe todo durante 5 minutos. Añade el pimiento rojo cuando haya pasado ese tiempo y deja que se cocine durante 5 minutitos más.

Añade el tomate, y la hoja de laurel y, cuando esté listo, añade el arroz y cubre todo con el caldo para que el chup, chup cocine todos los ingredientes por igual y combine todos los sabores durante 5 minutos más.
Añade las judías troceadas, el comino y las alubias. 12 minutos más de cocción, ¡y listo!
¿Quieres que tu guiso de alubias con arroz y verduras tenga un acabado más suave y líquido? Puedes añadir más caldo, ¡eso sí!, tendrá que ser caldo en frío, porque para las alubias, siempre que añadas más líquido -sea agua o caldo-, tiene que ser frío. Así las “asustas”, o sea, impides que las alubias se queden duras y queden superricas.

¿Por qué asustar las alubias?, pues porque así conseguimos que no se rompan y que queden enteras. Así tendrás un plato riquísimo. Esperemos que te haya gustado esta receta con verduras y alubias, recuerda que las alubias son un muy buen ingrediente a incorporar a tus platos. Si quieres ver más recetas tan ricas como esta no dudes en echar un vistazo a estas que te tenemos preparadas de ensalada de lentejas, recetas de ensaladas y recetas saludables.

Las alubias también nos dan para hacer riquísimas ensaladas, ven a ver algunas recetas. Para empezar con esta riquísima receta de ensalada de alubias con moje murciano lo primero es poner en remojo las alubias secas. Te recomendamos que las hidrates la noche anterior a cocinar esta receta, para que luego se puedan hacer adecuadamente y no te queden muy duras.

Cuando ya estén humedecidas, pon una cazuela con agua fría. Y recalcamos, fría, es muy importante. Con el agua fría lo que vamos a conseguir es que las alubias se cocinen sin romperse y nos queden enteras y en su punto. Deja que las judías se vayan haciendo y cuando el agua rompa a hervir, desmenuza la pastilla de Avecrem y reduce el fuego. Ya te avisamos que tienes para un ratito, unos 75 minutos de cocción. Una vez se hayan cocido, ya puedes escurrirlas y dejarlas enfriar.

Mientras se van templando las alubias, ve troceando el tomate en cubitos. Para que puedas cortarlo mejor, pélalo. Pero nada de agobiarse, que es muy sencillo pelar un tomate si sabes cómo. ¡Y nosotros sabemos! Ponemos un cazo a hervir y cuando el agua comience a burbujear mete dos tomates, y cuando pasen unos segundos -no más de un minuto-, sácalos. Repítelo con los otros dos tomates que quedan. Verás como con esto la piel del tomate sale en un pis pás. Cuando tengas los tomates pelados y troceados, al bol. Añade aceite y remueve bien. ¡Que no se te olvide poner a cocer los huevos para tenerlos listos para el último paso! Déjalos unos 10 minutos desde que el agua rompa a hervir.

Vamos a incorporar al bol más ingredientes: el atún, las aceitunas y las alcaparras. Revuelve de nuevo para distribuir correctamente los ingredientes. Con esto hecho, corta la cebolla en juliana y déjala un ratito en agua muy fría con unas gotas de vinagre para suavizarla.
Vamos acabando esta deliciosa ensalada de alubias con moje. Para ello, añade las judías, remueve bien y terminamos con la cebolla que teníamos suavizando en agua con vinagre y con los huevos cortados a cuartos. Añade las judías, remueve y acaba con la cebolla y los huevos cortados a cuartos. ¡Y listo!

¿Te apetece un guiso de legumbres con un puntito exótico? Este guiso de frijoles con carne se adapta a tu punto de picante, de cero, si no usas guindillas, a tanto como tú quieras según la cantidad que le añadas. ¿Te atreves?

Vamos a empezar a preparar los ingredientes para nuestro griso de frijoles con carne. Primero, los frijoles, recuerda que para esta receta puedes usar frijoles de cualquier variedad que encuentres en el mercado. Si vas a prepararlo con frijoles secos, déjalos en remojo la noche anterior. A la mañana siguiente escúrrelos y lávalos con un poquito de agua bajo el grifo. Ponlos a hervir en agua fría o en una olla a presión, pero en ambos casos añádele a la olla una cabeza de ajos, una hojita de laurel y una ramita de tomillo para aromatizarlos.

En cambio, si preparas el guiso con frijoles en conserva, simplemente escúrrelos y lávalos bajo el grifo. ¡Listo!
Seguimos con la guindilla, quítale el copete y sacude para retirar las semillas, que son la parte responsable del picante de la guindilla. Recuerda no tocarte los ojos o la boca después de haberlas tocado porque podría quedarte la sensación de escozor. Lávate bien las manos y lava también el cuchillo.
Vamos a picar la cebolla, para ello, corta ambos cabos para crear una superficie plana, luego córtala por la mitad y quita la capa exterior de la cebolla. Corta ambas mitades de forma longitudinal, y luego horizontal. ¡Ya tienes la cebolla picada!
En el caso de los ajos, simplemente tienes que separarlos de la cabeza y pelarlos para incorporarlos completos al guiso.

Para picar el pimiento rojo empezamos como con la guindilla: le cortamos el copete y retiramos las semillas en el interior. Cuando esté limpio, lo cortamos por la mitad, ponemos cada mitad encima de la mesa y cortamos a tiras. Gira estas tiras para cortarlas en cuadraditos pequeños.
En una cazuela, calienta un poco el aceite de oliva antes de añadir los ajos y la guindilla que hemos vaciado. Mientras los ajos se doran, vamos a cortar el perejil bien finito para hacer una picada. Separa las hojas frescas de la ramita y dóblalas sobre sí mismas para cortarlas fácilmente. Cuando los ajos empiecen a tomar color retira del fuego y pasa los ajos y la guindilla a un mortero. Añade un poquito del caldo y el perejil picado para hacer una picada. Reserva.

Añade la cebolla a la cazuela y rehoga durante 5 minutitos, hasta que tenga una textura blanda y quede ligeramente transparente. Añade el pimiento picadito y rehoga 10 minutos. Añade la carne y remueve continuamente para evitar que se pegue hasta que coja un poquito de color, luego añade la pimienta negra y la salsa de tomate.

Añade los frijoles a la cazuela, incorpora el caldo y la ramita de tomillo y remueve para que se mezcle bien. Deja cocinar todo junto unos 15 minutos a fuego medio.
¿Tienes lista la picada que hemos preparado en el primer paso? Ahora es el momento de incorporarla a nuestro guiso, solo unos minutitos antes de acabar la cocción. Mezcla bien y deja cocer un poquito para que se integren bien los sabores. ¡Listo para servir! Puedes acabar con un chorrito de nata líquida.