Recetas con Apio

El apio aporta un sabor característico a caldos y sofritos, y también se puede disfrutar como protagonista en cremas o ensaladas.

En caldo, crema o puré

En ensalada o con pollo

La ensalada de apio y tomate aprovecha su textura crujiente en crudo. Con pollo, el pollo guisado con apio y arroz o las pechugas de pollo con salsa de apio son platos principales completos.

Combina bien con otras verduras

El apio es un habitual de los sofritos y las cremas, donde se lleva de maravilla con acelgas, alcachofas o un majado de almendras. Un poco de ajo realza cualquier crema que lo lleve, y también aporta frescor a ensaladas con aguacate.

Preguntas frecuentes

¿Se puede comer crudo?

Sí, en bastones o picado fino en ensaladas, donde aporta un punto crujiente y un sabor fresco muy característico.

¿Las hojas del apio se pueden aprovechar?

Sí, tienen incluso más sabor que los tallos. Picadas finas van bien en sofritos, caldos o como hierba aromática para decorar.

¿Cómo conservarlo para que no se ablande?

Envuelto en papel de aluminio (no en plástico) dentro de la nevera aguanta crujiente hasta 2 semanas, mucho más que sin envolver.

¿Se puede congelar el apio?

Sí, cortado en trozos y congelado directamente, aunque pierde la textura crujiente. Es útil sobre todo para caldos y sofritos, no para comerlo crudo después.

¿Por qué se usa tanto en caldos y sofritos?

Junto con la zanahoria y la cebolla forma la base aromática de innumerables recetas: aporta un fondo de sabor sutil que realza el resto de ingredientes sin dominar el plato.

El apio aporta un sabor característico a caldos y sofritos, y también se puede disfrutar como protagonista en cremas o ensaladas.

En caldo, crema o puré

En ensalada o con pollo

La ensalada de apio y tomate aprovecha su textura crujiente en crudo. Con pollo, el pollo guisado con apio y arroz o las pechugas de pollo con salsa de apio son platos principales completos.

Combina bien con otras verduras

El apio es un habitual de los sofritos y las cremas, donde se lleva de maravilla con acelgas, alcachofas o un majado de almendras. Un poco de ajo realza cualquier crema que lo lleve, y también aporta frescor a ensaladas con aguacate.

Preguntas frecuentes

¿Se puede comer crudo?

Sí, en bastones o picado fino en ensaladas, donde aporta un punto crujiente y un sabor fresco muy característico.

¿Las hojas del apio se pueden aprovechar?

Sí, tienen incluso más sabor que los tallos. Picadas finas van bien en sofritos, caldos o como hierba aromática para decorar.

¿Cómo conservarlo para que no se ablande?

Envuelto en papel de aluminio (no en plástico) dentro de la nevera aguanta crujiente hasta 2 semanas, mucho más que sin envolver.

¿Se puede congelar el apio?

Sí, cortado en trozos y congelado directamente, aunque pierde la textura crujiente. Es útil sobre todo para caldos y sofritos, no para comerlo crudo después.

¿Por qué se usa tanto en caldos y sofritos?

Junto con la zanahoria y la cebolla forma la base aromática de innumerables recetas: aporta un fondo de sabor sutil que realza el resto de ingredientes sin dominar el plato.