¿Ideas para recetas con calabaza? Aquí te damos muchísimas. Desde cremas a croquetas o para hacerla al horno o asada. ¡Como más te apetezca!  

Y es que cuando compres una calabaza, que por lo normal suelen ser bien grandes, es bueno tener numerosas recetas para no prepararnos siempre lo mismo. ¡Nunca te aburras porque opciones hay mil y una!  Un truco que puedes seguir para escoger la mejor calabaza es que si es de verano presente un tamaño mediano, ya que las de tamaño mayor suelen amargar. Además, tienes que fijarte que sea una pieza firme y con la piel brillante y suave. Si notas que la piel no tiene brillo, es dura y pesa puedes tener por seguro que está seca.  

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Por el contrario, para saber si una calabaza de invierno es de calidad es clave elegir aquellas piezas de corteza gruesa y que sean pesadas respecto al tamaño que tienen. Si ves que la calabaza tiene una piel suave y es ligera es un indicador de que no está del todo madura. Un último consejo mira si conservan o no el rabo, ya que evitan que la calabaza pierda su humedad. Con estas recomendaciones ya tienes toda la información que necesitas para poder cocinar platos con calabaza ricos y de gran calidad.  

Además de este recopilatorio de sabrosas recetas con calabaza, no te pierdas y échale un vistazo a toda la selección de recetas con berenjena, recetas de cremas o risotto. ¿Te las vas a perder? ¡Te aseguramos que te van a fascinar!

Receta destacada

Croquetas de calabaza

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Sabemos que es muy, muy complicado estar cansado de las croquetas. No es fácil hartarse de su interior cremoso de bechamel, carne de pollo, jamón o mil y un rellenos a cual más creativo que el anterior. No es sencillo que el exterior crujiente y calentito nos sepa a poco, Ver Receta...

Ingredientes

  • 700 g de calabaza
  • 150 g de queso de cabra
  • Nuez moscada al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • Harina al gusto
  • Pan rallado para rebozar
  • Abundante aceite de girasol
  • 1 pastilla de

    Avecrem Caldo de Pollo

  • 20-40 min
  • Fácil
  • 4 personas

La crema de calabaza es un plato ideal. ¡Y no solo hay una receta, sino distintas con toques diferentes! Son recetas perfectas si quieres elaborar un plato saludable, sencillo y sabroso. Son unas de las cremas de verduras más populares y, aparte de su gran sabor tiene un secreto guardado: el toque final, ya que pueden servirse junto con unas pipas de calabaza y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. ¡Deliciosas!  

Aquí te destacamos una con jengibre que está de muerte. Tiene un ligero sabor picante que le da mucho frescor a la crema. También encontrarás con zanahoria y cardamomo, dos ingredientes con los que esta hortaliza se lleva de maravilla.  

Para preparar las cremas de calabaza, te recomendamos que la compres ya cortada: la puedes encontrar fresca y recién cortada en la frutería o envasada al vacío en el supermercado. ¿Por qué es mejor comprarla cortada? Pues porque es una verdura de piel un poco fatigosa de cortar. Ahora bien, si la compras sin pelar, elige un buen pelador o un buen cuchillo y atento. Primero córtala por la mitad con el cuchillo grande. Apóyala por su parte plana cortada y pela la piel con un pelador de verduras o con el cuchillo. Si lo haces con el cuchillo, haz cortes de arriba a abajo, empujando la piel hacia la tabla de corte. Sácale las semillas y a continuación córtala en trozos grandes.  

¡Con este truquito, todo te saldrá genial! Ahora ponte manos a la obra y prepárate la receta que más te guste. ¿Ya sabes por cual decidirte? 

Bien sanas y riquísimas son las sopas de calabaza, ¿verdad? Lo único que tienes que tener presente es darle sabor para que nos queden deliciosas y por eso no te preocupes que ya te damos todos los trucos.  

Un plato buenísimo que la integra a la perfección es la receta de sopa de verduras con tomillo. Seguro que te suena como un remedio casero que te ofrecía tu abuela cuando llegaban los primeros resfriados, y la verdad es que esta sopa milagrosa te va a reconfortar al instante, ¡palabra! ¿Te animas a hacerla?  

También puedes probar la de esta hortaliza con col, increíble. Súper saludable y calentita, será tu mejor elección si te apetece cenar ligero. Irse a la cama con el estómago pesado es una sensación muy desagradable, así que no te lo pienses. Ah, y si te flipan los pucheros, fíjate que también te damos uno. ¿Lo has visto? Seguro que te apetece un montón.  

En todas estas recetas de sopas de calabaza que te damos siempre puedes añadir picatostes o tropezones, unos dados de pan tostado bien crujiente serán el complemento ideal.  Todas estas propuestas como las otras que encontrarás en esta sección además de estar riquísimas también son altamente nutritivas. La calabaza apenas tiene grasa ni hidratos de carbono. Por contra es rica en fibra, provitamina A, vitamina C y muchas de las vitaminas del grupo B. Esto hace que sea ideal para fortalecer la visión, el buen estado de la piel, el sistema inmunológico, la formación de los glóbulos rojos o de los huesos, entre otros muchos beneficios. La calabaza, además, contiene fósforo, magnesio y potasio. ¡Que aproveche! 

¿Sabes cómo esta hortaliza está de rechupete? Sí, efectivamente, la calabaza al horno o asada está deliciosa.  Una receta bien sencilla y agradecida de preparar es al horno con nueces y miel. En 45 minutos te queda bien tierna y perfecta. El horno ofrece muchas posibilidades. Una de ellas es preparar pizza de calabaza. Este plato es un entrante diferente que te empuja fuera de tu zona de confort y le da un toque de color a tus comidas y cenas. ¿Qué más necesitas para saber cómo preparar pizzas de este tipo? Te aseguramos que te convertirás en la estrella de la fiesta.  

¿Por qué? Pues porque la calabaza no sólo le gusta a Cenicienta, sino que te harás fan de ella gracias a su sabor ligeramente dulce y su textura melosa. Pero es que además está repleta de betacarotenos, unos antioxidantes que cuidan tu piel, pelo y huesos de los radicales libres y te preparan para el verano y para tener un bronceado ideal.  El origen de la calabaza parece estar en Asia, y ya la cultivaban los hebreos y egipcios. Aunque al principio solo se aprovechaban sus semillas, cuando empezaron a surgir variedades con más sabor se inició su consumo como hortaliza.  

La calabaza llegó a Europa en el siglo XV, introducida por los españoles. Desde entonces nuestro recetario se ha llenado con variedad de platos elaborados con calabaza. Aunque el calabacín suele ser más utilizado generalmente, cada vez más la calabaza se está convirtiendo en ingrediente importante. ¿Quieres conocer nuestras recetas que te proponemos?