Un buen plato para la iniciación de nuestras recetas con verduras es el pisto. Cuando vamos a hacer un plato como pisto o ratatouille, podemos poner las verduras por partes, primero el pimiento, luego la cebolla, el calabacín, etc., de manera que cuando cada tanda esté un poco hecha, hacemos un agujero en el centro y ponemos la siguiente tanda de verduras, y así todo el rato. Lo que va quedando en los lados se termina de cocinar con el calor residual y así nos cabe todo en la cazuela.

Otra opción también es el salteado de verduras que se puede convertir en un plato principal o acompañamiento riquísimo. Sirve perfectamente para acompañar deliciosos platos como un wok. Es una técnica culinaria, además, rapidísima, pero hay que cogerle el truco. ¿Eres de los que les quedan las verduras blanditas y espachurradas? Tranquilo que te damos las claves para que te queden en su punto.

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Lo ideal es saltear verduras en wok, pero si no también puedes hacerlo en una sartén ancha. Para saltearlas y que todas las verduras queden perfectas calienta un poco de aceite en el wok o sartén. El truco es hacer el salteado de una en una, es decir, por separado las verduras que vayas a hacer: no mezcles los diferentes ingredientes porque cada uno tiene sus propios tiempos. Así, cuando por ejemplo la cebolla ya esté al dente, reservamos y pasamos a otra verdura. Recuerda echar un poco de aceite siempre al inicio y retira cuando cojan colorcito. Sencillo, ¿verdad? Pues de esta sencilla manera todas te quedan perfectas, en su punto. Una vez aprendidos los básicos puedes pasar a elaborar recetas con verduras o recetas con legumbres más sofisticadas como estas de sopas.

Nuestras recetas con verduras