Recetas con Canónigos

Los canónigos son una hoja verde tierna y de sabor suave, la reina de las ensaladas frescas, aunque también dan buen resultado en preparaciones calientes muy rápidas.

En ensalada, su uso estrella

Su sabor delicado combina especialmente bien con frutas como la manzana o la granada, con frutos secos y con quesos suaves o de cabra. Un puñado de almendras laminadas o unos gajos de aguacate convierten una simple base de canónigos en una ensalada completa. Al ser una hoja tan tierna, conviene aliñarla justo antes de servir para que no se apelmace.

También cocinados

La tortilla de canónigos demuestra que esta hoja, casi siempre asociada a lo crudo, también funciona cocinada: como las espinacas, se hace en apenas unos segundos en la sartén y aporta un sabor suave y un color verde muy vistoso.

Preguntas frecuentes

¿Cómo conservar los canónigos frescos más tiempo?

En su bolsa original o en un recipiente con papel de cocina que absorba la humedad, en la nevera, donde aguantan bien unos 4-5 días.

¿Hay que lavarlos antes de guardarlos?

No, es mejor lavarlos justo antes de consumirlos: el exceso de humedad acelera que se estropeen en la nevera.

¿Se pueden cocinar como las espinacas?

Sí, aunque al ser una hoja más delicada se cocinan aún más rápido, apenas unos segundos en la sartén, para que no pierdan toda su estructura.

¿Con qué combinan bien en ensalada?

Con fruta (manzana, pera, granada), frutos secos y quesos suaves o de cabra, ya que su sabor delicado se ve fácilmente eclipsado por ingredientes muy intensos.

¿Se pueden congelar los canónigos?

No se recomienda para comerlos crudos, ya que pierden toda su textura. Solo tendría sentido si se van a usar cocinados, como las espinacas.

Los canónigos son una hoja verde tierna y de sabor suave, la reina de las ensaladas frescas, aunque también dan buen resultado en preparaciones calientes muy rápidas.

En ensalada, su uso estrella

Su sabor delicado combina especialmente bien con frutas como la manzana o la granada, con frutos secos y con quesos suaves o de cabra. Un puñado de almendras laminadas o unos gajos de aguacate convierten una simple base de canónigos en una ensalada completa. Al ser una hoja tan tierna, conviene aliñarla justo antes de servir para que no se apelmace.

También cocinados

La tortilla de canónigos demuestra que esta hoja, casi siempre asociada a lo crudo, también funciona cocinada: como las espinacas, se hace en apenas unos segundos en la sartén y aporta un sabor suave y un color verde muy vistoso.

Preguntas frecuentes

¿Cómo conservar los canónigos frescos más tiempo?

En su bolsa original o en un recipiente con papel de cocina que absorba la humedad, en la nevera, donde aguantan bien unos 4-5 días.

¿Hay que lavarlos antes de guardarlos?

No, es mejor lavarlos justo antes de consumirlos: el exceso de humedad acelera que se estropeen en la nevera.

¿Se pueden cocinar como las espinacas?

Sí, aunque al ser una hoja más delicada se cocinan aún más rápido, apenas unos segundos en la sartén, para que no pierdan toda su estructura.

¿Con qué combinan bien en ensalada?

Con fruta (manzana, pera, granada), frutos secos y quesos suaves o de cabra, ya que su sabor delicado se ve fácilmente eclipsado por ingredientes muy intensos.

¿Se pueden congelar los canónigos?

No se recomienda para comerlos crudos, ya que pierden toda su textura. Solo tendría sentido si se van a usar cocinados, como las espinacas.