Para empezar, vamos a preparar un clásico, una paella. En esta deliciosa receta de arroz vas a saborear el mar. El plato de arroz fácil con pulpo lo tiene todo para triunfar en una comida en la que la gente acaba rechupeteándose hasta los dedos.
Nos colocamos nuestro mejor sombrero de chef y empezamos con nuestra receta de arroz con pulpo fácil. Lo primero en esta receta es calentar el aceite de oliva en una cazuela. Sofríe el pimiento rojo cortado a dados y añade los ajos cortados en trozos finos y el tomate de pera triturado. Elegimos triturar tomate de pera porque es muy carnoso, poco ácido y tiene la piel muy fina: es uno de los más usados en salsas y condimentos. Le vamos a dar vueltas con una cuchara de madera para que se mezcle todo bien.

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En este punto añades el pulpo ya troceado y cocido. Para llegar aquí, te damos unos consejitos para que quede bien tierno. Se debe cocer entero y esto puede hacerse de dos formas, con agua o sin agua, pues contiene tanta que se puede hacer sin inconveniente con la suya propia. Si no te quieres liar, elige la primera opción.

Al hervir el agua, agarra el pulpo por la cabeza, dejando que caigan los tentáculos, y lo metes y sacas tres veces seguidas de la cazuela ¿Por qué? Porque así logramos que no se nos desmenuce. Esto se llama asustar al pulpo. Lo dejas unos 17-18 minutos. Vigila que quede en su punto y no blandurrio, para que esté bien rico. Sabías que la tradición gallega, que de pulpo los gallegos saben un rato, dice que queda rico, rico si lo cueces en una olla de cobre o bien, añadiendo una pieza de cobre a la cocción. Este truco es crucial para hacer un buen pulpo a la gallega. Apagas el fuego y lo dejas reposar unos 15 minutos en el agua.

Así que cuando lo tengas listo, se echa en nuestra receta. Lo remueves durante unos minutos y luego añades el pimentón y el arroz. Dale vueltas para que el arroz se bañe de color y sabores.
Ya sabes que el vino blanco le da un toque especial a las comidas. Por eso, vamos a mojar nuestro arroz y el pulpo echando un vasito de vino blanco y luego el azafrán, la joya de las especias. A quién vamos a engañar: ningún colorante es digno al lado del sabor natural e inconfundible en los arroces que llevan azafrán.

Inmediatamente, cubrimos todo con el caldo. Agarra por las asas la cazuela y muévelo un poco. Ya está todo. Déjalo hervir 10 minutos a fuego vivo y lo tienes. Sírvelo para que la gente disfrute en verano de una increíble comida que querrán repetir.

Receta destacada

Arroz fácil con pulpo

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En esta deliciosa receta de arroz vas a saborear el mar. El plato de arroz fácil con pulpo lo tiene todo para triunfar en una comida en la que la gente acaba rechupeteándose hasta los dedos.
 

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Ingredientes

  • 1 l de

    Caldo para Paella Fácil de Marisco 100% Natural

  • 380 g de arroz
  • 800 g de pulpo
  • 4 dientes de ajo
  • 80 g de pimiento rojo
  • 100 g de tomate pera
  • 10 g de pimentón dulce
  • 150 ml de vino blanco
  • 5 hebras de azafrán
  • 40-60 min
  • Fácil
  • 4 personas
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¿Y si somos un poco originales? Salte de la receta clásica y prepárate esta riquísima crema de calabaza y espinacas. ¡Te sabrá a gloria!

La crema de calabaza suele ser muy famosa, pero lo cierto es que añadiendo espinacas se logra un plato riquísimo y más original. ¿Quieres darle una vuelta a la receta clásica y sorprenderte? ¡Te va a encantar esta crema de calabaza y espinacas!

Para empezar esta receta de calabaza y espinacas, empieza calentando aceite en una cazuela para sofreír el ajo y el puerro cortado a rodajas. Después añade la calabaza troceada y rehoga bien. Te recomendamos que si quieres ahorrar tiempo compres la calabaza ya pelada porque es costoso. Si es así, simplemente quítale el plástico y deja que respire. Si por el contrario la tienes entera, ¡te explicamos bien cómo cortarla!
Primero córtala por la mitad con el cuchillo grande. Luego, quítale las semillas y los hilos con una cuchara. Es importante porque si no van a quedar ahí en la crema y la textura no va a ser la correcta. Apoya la parte plana sobre una tabla de cortar y pela la piel con un pelador de verduras o un buen cuchillo. Si lo haces con el cuchillo, haz cortes de arriba a abajo, empujando la piel hacia la tabla de corte. Después, procede a cortarla en trozos pequeños. Cortarla en trozos pequeños no es un capricho, esto nos ayuda a que la superficie que luego vamos a dorar sea mayor y, por lo tanto, sepa mejor.

Cuando la calabaza esté un poco blanda, incorpora las espinacas tiernas y sin tallos. Acuérdate de haberlas lavado y cortado a trozos pequeños. En el caso de que optes por espinacas congeladas, simplemente descongélalas antes de cocinarlas. Normalmente las de bolsa ya vienen limpias y troceadas.
Para darle un sabor riquísimo a esta receta de calabaza y espinacas, añade un toque de pimienta blanca y jengibre. Con que eches una cucharadita de pimienta y ralles un poco de jengibre será suficiente. Luego, dale vueltas a todo con la cuchara de madera para mezclar todos los ingredientes y que queden integrados en la crema de calabaza y espinacas.

Cubre con el Caldo Casero de Verduras 100% Natural Gallina Blanca y lleva a ebullición. Mantén un fuego medio, no muy fuerte, para que los ingredientes se vayan haciendo poco a poco. Cuando esté cocido, vierte la crema de leche, dale vueltas, espera unos minutos y... ¡A triturar! Cuando lo tengas triturado, ¡está listo! Ya verás qué combinación de sabores más rica hay en esta receta de calabaza y espinacas. ¡Que aproveche!

El secreto ibérico al horno es una de las carnes más sabrosas del despiece del cerdo. Ese veteado que recorre la carne le da un sabor y acabado superjugoso, perfecto para hacerlo al horno. ¿No te lo crees? Prueba esta receta, ¡porque te va a sorprender! Esta carne es genial para tus almuerzos debido a sus posibilidades a la hora de cocinar y sus propiedades.

Lo primero antes de empezar a hacer este secreto ibérico al horno con patatas, ponte a hacer su delicioso aliño, que podrás usar en otras recetas de carnes asadas como este riquísimo conejo al horno. Para hacerlo, pon en un bol cuatro cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra, una cucharada de miel, dos de zumo de limón y una de mostaza. Comprueba la consistencia de la salsa, te tiene que quedar más o menos líquido, así que si es demasiado espeso añade un poquito de agua y bate con barillas o un tenedor, ¡te quedará perfecta! Deja que se asienten los ingredientes y mientras, ponte a preparar las patatas.

Lava las patatas y pélalas. Para cortarlas, te recomendamos que lo hagas a rodajas o a medias lunas. Para hacerlo de esta forma sin peligro de cortarte, haz un corte a la mitad y coloca la parte plana del tubérculo en una tabla de cortar y haz láminas. ¡De esta forma tendrás la patata cortada sin peligro de cortes! Pon las patatas en una bandeja apta para horno y vierte aceite de oliva virgen extra para dejar las patatas bien untadas.

Cuando tengas todas las patatas bien untaditas, añade cuatro dientes de ajos enteros sin pelar y vierte vino blanco por toda la bandeja para hidratar, durante la cocción, todos los ingredientes. Con el horno precalentado a 200º, mete la bandeja.

Cuando hayan pasado 10 añade el secreto bien untadito en aceite, añade el caldo de carne y hornea todos los ingredientes durante 35 minutos. Vas a tener que tener atención en el secreto para que no se quede muy seco. Puedes ir incorporando agua si ves que esto último va pasando. Y, si ves que se te empieza a tostar demasiado, cúbrelo con un poco de papel albal. Así protegerás la carne.
Pasados los 35 minutos añade el aliño que tenías preparado por encima. Sube un pelín el horno para que termine de hacerse la carne y acaba la cocción. Sirve el secreto laminado junto a las patatas, ¡y listo!

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¿Fan de la musaka, pero quieres la variante sin carne? Pues te la traemos. Esta receta de musaka vegetal es perfecta porque es un plato elaborado y al mismo tiempo superfácil de preparar. ¡Ya verás cómo la vas a disfrutar!

Primero de todo, empieza por cortar las patatas en rodajas. Luego a por las berenjenas: córtalas a lo largo en láminas de medio centímetro de grosor. Esto es importante porque no las queremos ni muy finas ni muy gruesas.

Colócalas en dos bandejas de horno diferentes. Echa un chorro de aceite sobre la base y luego échales un poco de aceite también por encima. Añádeles pimienta negra y mete las bandejas al horno a 200º durante 30 minutos.

En una cazuela calienta el aceite de oliva. Echa la cebolla cortada a dados. El fuego no tiene que estar muy fuerte. Poco después ve sumando, en este orden, la zanahoria cortada a dados y el pimiento cortado de la misma manera. Dale vueltas con la cuchara de madera. Añade enseguida, en estos pasos, la berenjena, el calabacín y los champiñones, todos cortados a dados.
Cocina este sofrito unos 20 minutos en total y, entonces, ¡añade el tomate triturado! Es básico para lograr que quede jugoso. Cocina unos 10 minutos y suma la pastilla de Avecrem vegetal. Déjalo un poco más hasta que veas que el tomate y todos los ingredientes están cocidos.

En una cazuela, pones leche a calentar y echa en polvo mi salsa bechamel. Remuévelo para que se disuelva al fuego.
Toca la parte que más se disfruta. Saca las dos bandejas del horno. La de las patatas, la dejas afuera sin tocar y coges las berenjenas. Una por una, las vamos a rellenar. Extiende la berenjena y pon una cucharada del sofrito en un extremo. ¿Lo tienes? Pues enróllalo con las manos.
Este paso lo vamos repitiendo con todas las berenjenas y las berenjenas rellenas las vamos dejando encima de las patatas. Cuando tengamos todo colocado, cubre las berenjenas con la bechamel y queso rallado. Coloca la bandeja en el horno y ¡en 15 minutos estará listo! Si quieres más recetas de pechugas, recetas con sardinas, recetas con judias, mollejas o para cocinar cangrejo, pincha aquí.