Hacer pollo al horno con verduras en piezas, en lugar de entero, tiene ventajas claras: se asa antes, la piel se dora por todas partes y cada uno elige la parte que prefiere. Esta versión junta 8 alitas, 1 pechuga y 1 muslo untados con mantequilla y pimienta sobre una cama de verduras con un chorro de vino blanco, para 4 personas, y entre preparación, 45 a 50 minutos de horno y reposo calcula algo más de 1 hora, casi toda con el horno trabajando solo.

La contrapartida de asar por piezas es que no todas tardan lo mismo: las alitas, finas y con mucha piel, toman color antes que el muslo, y la pechuga se seca si se pasa. Compra piezas de tamaño parecido y, si puedes, de pollo campero o de corral, con la piel entera y sin desgarros, porque es la piel la que protege la carne del calor. La mantequilla se mezcla con una pastilla de Avecrem Pollo desmenuzada para hacer una pomada que va también bajo la piel de la pechuga y del muslo, donde la carne no tiene grasa propia.

Las verduras son la parte más flexible del plato. En verano funcionan el calabacín y el pimiento rojo; cuando llega el frío, la calabaza, la zanahoria y la chirivía; y en cualquier época, cebolla en gajos, que se carameliza con los jugos del pollo. Gracias a esa libertad, es fácil cuadrarla con lo que haya en el cajón de la nevera, siempre que cortes las hortalizas duras más finas que las blandas para que terminen a la vez.

Información nutricional(por ración)

Energía

320 kcal

Hidratos

4 g

Grasas

18 g

Fibra

1.5 g

Proteínas

28 g

¿Cuántos comensales?
4
Alita de pollo
Alita de pollo
8 unidades
Avecrem Pollo
1 pastilla
Vino blanco
Vino blanco
1 chorro
Mantequilla
Mantequilla
1 cucharada
Pechuga de pollo
Pechuga de pollo
1 unidad
Muslo de pollo
Muslo de pollo
1 unidad
Verduras
Verduras
al gusto
Perejil
Perejil
al gusto fresco
Pimienta
Pimienta
al gusto
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Receta

Pollo al horno

Paso 1 de 5

Prepara la pomada y unta el pollo

Prepara la pomada y unta el pollo

En un cuenco pequeño, mezcla la cucharada de mantequilla, a temperatura ambiente para que se trabaje sin esfuerzo, con la pastilla de Avecrem Pollo bien desmenuzada y pimienta negra recién molida al gusto. Aplasta con un tenedor hasta obtener una pasta homogénea; si la mantequilla está fría, se queda en grumos y no se reparte. La pastilla ya aporta sal, así que no añadas más.

Seca las 8 alitas, la pechuga y el muslo con papel de cocina: la piel húmeda no se dora y la pomada resbala. Separa con cuidado la piel de la pechuga y del muslo con los dedos, sin romperla, y mete por debajo parte de la pomada. Unta el resto por fuera de todas las piezas, alitas incluidas, procurando que cada trozo quede cubierto por igual.

Paso 2 de 5

Monta la bandeja sobre las verduras

Monta la bandeja sobre las verduras

Corta las verduras en trozos medianos y de tamaño parecido. Funcionan bien el calabacín, la zanahoria, los pimientos, la cebolla o la patata; las más duras, como la zanahoria y la patata, mejor en rodajas de 1 cm para que estén tiernas a la vez que el pollo. Repártelas en una sola capa sobre una bandeja de horno amplia. Además de hacer de guarnición, sueltan agua durante el asado, mantienen húmedo el ambiente del horno y forman en el fondo unos jugos que luego serán la salsa.

Coloca encima las piezas de pollo con la piel hacia arriba y deja espacio entre ellas: si se amontonan, se cuecen al vapor en lugar de asarse y la piel sale pálida. Pon el muslo y la pechuga hacia los bordes, donde suele llegar más calor, y las alitas en el centro.

Paso 3 de 5

Añade el vino y precalienta a 190 °C

Añade el vino y precalienta a 190 °C

Enciende el horno a 190 °C en modo arriba y abajo y espera a que alcance la temperatura antes de meter la bandeja; la mayoría de hornos tardan unos 10 a 15 minutos. Si el pollo entra con el horno frío, suelta sus jugos poco a poco y la piel tarda mucho más en dorarse.

Mientras se calienta, vierte un chorro de vino blanco por el fondo de la bandeja, entre las verduras y sin mojar la piel del pollo, porque arrastraría la pomada y le quitaría color. El vino se irá reduciendo con los jugos de la carne y de las verduras y ayudará a despegar lo que se agarre al fondo, que es lo que da sabor a la salsa. Si la bandeja es muy grande y el líquido apenas cubre la base, añade un chorrito de agua para que no se queme durante el horneado.

Paso 4 de 5

Hornea y riega a mitad de cocción

Mete la bandeja a media altura y hornea unos 45 a 50 minutos. Hacia los 25 minutos, sácala, riega las piezas con el jugo del fondo con ayuda de una cuchara y vuelve a meterla enseguida para que el horno no pierda temperatura. Así la piel coge un dorado más uniforme y la carne no se seca.

Vigila las alitas, que al ser más finas se doran antes que la pechuga y el muslo. Si alguna pieza toma demasiado color antes de tiempo, cúbrela con un trozo de papel de aluminio y deja que el resto termine. Si las verduras se quedan secas, añade un chorrito de agua caliente al fondo. El pollo está hecho cuando, al pinchar la parte más gruesa del muslo, el jugo sale transparente, sin rastro rosado junto al hueso; con termómetro, el centro debe llegar a unos 75 °C.

Paso 5 de 5

Deja reposar y sirve con su salsa

Saca la bandeja y deja reposar el pollo unos 5 minutos antes de trinchar. En ese tiempo los jugos se reparten por la carne y no se escapan al cortarla, sobre todo en la pechuga, que es la pieza que antes se seca. Mientras, pasa el jugo del fondo a un cazo y, si está muy líquido, redúcelo 2 o 3 minutos a fuego fuerte; si ha quedado espeso, aligéralo con un poco de agua caliente.

Corta la pechuga en 4 filetes y separa el contramuslo del jamoncillo por la articulación con un cuchillo bien afilado. Así cada plato lleva 2 alitas y un filete de pechuga, y las 2 piezas del muslo quedan para quien llegue con más hambre. Reparte las verduras asadas, espolvorea perejil fresco picado y riega con la salsa justo antes de llevar a la mesa.

Consejos finales

Las verduras de la bandeja ya hacen de guarnición, y la salsa del fondo pide pan para mojar. Si hay mucho apetito, añade unas patatas fritas o un puré de patata casero, y para una mesa más ligera, una ensalada de tomate con cebolla morada corta bien la mantequilla.

Para que la piel cruja, seca el pollo a conciencia, deja aire entre las piezas y sácalo de la nevera unos 20 minutos antes, porque si entra helado el exterior se pasa antes de que el centro llegue a su punto. La piel crujiente depende más de estos trucos que de la temperatura del horno. Si aun así la piel sigue pálida al final, dale 3 o 4 minutos de grill sin apartarte del horno. La carne seca suele venir de la pechuga: si es muy gruesa, ábrela en 2 filetes antes de untarla y se hará al ritmo del resto.

Si sobra pollo, aguanta hasta 3 días en frío, en un recipiente cerrado y separado de las verduras para que no se ablanden más; deshuesado, admite congelador hasta 3 meses. Recalienta las piezas a 180 °C unos 10 minutos con un poco de su salsa, o desmenuza la carne para croquetas, una ensalada o un arroz: el arroz meloso de pollo asado está pensado justo para aprovechar un asado así.

Con una sola parte del ave, los muslos de pollo al horno siguen la misma idea y quedan más jugosos todavía. Para cambiar de carne usando la misma bandeja, el solomillo al horno pide menos tiempo, y la merluza al horno se resuelve en unos 20 minutos.

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