Regar un pollo entero con cerveza y dejar que el horno haga casi todo el trabajo: en eso consiste el pollo al horno con cerveza, un asado en el que la cerveza se mezcla con el limón y la grasa del ave hasta convertirse en un jugo tostado que hace de salsa. Entre la preparación y las 2 tandas de horno calcula alrededor de 1 h 30 min, y un pollo de tamaño medio, con sus patatas al lado, se reparte bien entre 4 personas.

El tamaño del ave y el tipo de cerveza pesan tanto como la técnica. Un pollo de entre 1,5 y 2 kg se hace a la vez por fuera y junto al hueso en los tiempos que marcan los pasos; uno más grande pide más minutos y la pechuga acaba seca antes de que el muslo esté listo. Con la cerveza pasa algo parecido: una rubia tipo lager deja una salsa ligera y algo cítrica, una tostada o de abadía aporta notas de caramelo, y las muy lupuladas, tipo IPA, conviene evitarlas porque su amargor se concentra al reducir en la bandeja. La técnica tiene poco misterio, así que sirve como receta fácil si nunca has asado un ave entera. Primero, 30 minutos a 200 °C para que la piel se dore; después, 50 minutos a 180 °C con la cerveza en la bandeja, que terminan la carne sin resecarla. Girar el pollo cada 15 minutos y mojarlo con su propio jugo en cada vuelta es lo que da ese color uniforme. En el paso a paso tienes también el momento justo de sacar las patatas para que no se deshagan.

Información nutricional(por ración)

Energía

400 kcal

Hidratos

35 g

Grasas

4 g

Fibra

30 g

Proteínas

20 g

¿Cuántos comensales?
4
Pollo
Pollo
1 unidad entero
Cerveza
Cerveza
330 mililitros
Tomillo
Tomillo
5 gramos
Romero
Romero
5 gramos
Orégano
Orégano
5 unidades
Pimienta
Pimienta
5 gramos molida
Limón
Limón
20 mililitros zumo
Patata
Patata
200 gramos
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
40 mililitros
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Receta

Pollo al horno con cerveza

Paso 1 de 3

Unta el pollo y dóralo

Unta el pollo y dóralo

Enciende el horno, con el selector en 200 °C, y mientras coge temperatura quita al pollo los restos de plumas y la grasa suelta del cuello. Sécalo con papel absorbente por fuera y por la cavidad: la piel húmeda no se dora. No lo laves bajo el grifo, el agua salpica bacterias por la encimera y el calor del horno ya hace ese trabajo. Lávate bien las manos después de manipularlo crudo y colócalo en una bandeja amplia.

Unta el pollo por fuera y por dentro con casi todo el aceite de oliva virgen extra, de los 40 ml, y guarda un chorrito para las patatas. Riégalo con los 20 ml de zumo de limón y frótalo con la pimienta negra molida (5 g), los 5 g de tomillo, los 5 g de romero y las 5 hojas de orégano, metiendo parte de las hierbas en el interior. Hornéalo 30 minutos, dándole la vuelta a los 15, hasta que la piel tenga un tono dorado claro por los 2 lados.

Paso 2 de 3

Añade la cerveza y las patatas

Añade la cerveza y las patatas

Saca la bandeja y baja el horno a 180 °C. Vierte los 330 ml de cerveza poco a poco por encima del pollo y también en su interior; si la echas de golpe, arrastra las hierbas de la piel y las deja en el fondo. Al reducirse con el calor, ese líquido se convierte en la salsa.

Añade un chorrito de caldo de pollo en la base de la bandeja, sin llegar a cubrir los muslos, para que el fondo no se queme cuando la cerveza empiece a evaporarse. Lava los 200 g de patatas, córtalas por la mitad sin pelar y colócalas alrededor del pollo con la parte cortada hacia abajo. Riégalas con el aceite reservado para que se caramelicen por la cara que toca la bandeja. Si te inclinas por una cerveza artesanal, elige una poco amarga, porque en el horno el amargor se multiplica. Y si el pollo va a ser plato único, dobla las patatas: 200 g se quedan cortos para 4 platos.

Paso 3 de 3

Termina el pollo al horno con cerveza

Termina el pollo al horno con cerveza

Vuelve a meter la bandeja y hornea a 180 °C unos 50 minutos, girando el pollo cada 15 minutos y mojándolo con el jugo del fondo cada vez que lo muevas, y la piel irá cogiendo un acabado brillante y tostado. Cuando la bandeja se quede seca a mitad de horneado, riégala con un chorro de caldo o agua caliente.

A los 25 minutos, saca las patatas, que ya estarán tiernas y doradas, y resérvalas tapadas con papel de aluminio. Para saber si está listo, pincha el muslo por su zona más carnosa: el líquido que suelta debe ser claro, nunca rosado, y si tienes termómetro, junto al hueso tiene que marcar 75 °C. Deja que repose 10 minutos sobre la tabla, tapado, y trínchalo después; si lo cortas al momento, el jugo se escapa. Sírvelo con las patatas y la salsa colada por encima; si quieres sumar otra guarnición, un puré de moniato le va muy bien.

Consejos finales

La cerveza marca el carácter del asado, así que vale la pena probar varias hasta dar con tu versión casera favorita. Con una lager rubia la salsa queda ligera; con una tostada, más oscura y con un punto dulce que combina con el romero. Si buscas trucos para que la piel cruja, sécala con papel antes de untarla y no cubras el pollo con aluminio en la segunda tanda, salvo que la parte de arriba se tueste demasiado deprisa.

Además de las patatas asadas en la misma bandeja, el pollo admite bien una ensalada verde con vinagreta de mostaza o un arroz blanco que recoja la salsa. Cuando el jugo de la bandeja salga demasiado claro, cuélalo a un cazo y redúcelo 5 minutos a fuego vivo mientras reposa el ave. Para repetir la idea con otra carne, tienes el conejo a la cerveza.

Las sobras de pollo al horno con cerveza aguantan bien 3 días refrigeradas, guardadas en un táper cerrado; separa la carne del hueso y guárdala bañada en salsa, así no se reseca. También puedes congelarlo hasta 3 meses. Para recalentarlo, mételo tapado con aluminio unos 15 minutos a 160 °C, o dale unas vueltas en una sartén con 2 cucharadas de su jugo.

Con la carne que quede puedes rellenar bocadillos con lechuga y mostaza, añadirla a una ensalada de pasta o desmenuzarla para unas croquetas. Y cuando prefieras piezas sueltas en lugar del ave entera, tienes una pechuga de pollo rellena que también va al horno o, con cerveza también en la salsa, las albóndigas a la cerveza.

Valora esta recetas 43 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras