¿Quieres darle gracia y sabor al pescado blanco? Esta receta de lubina en salsa verde hará que se te haga la boca agua. A los pescados blancos hay que saber darles un rico toque de sabor. La magia muchas veces suele estar en las salsas. Así que hoy vamos a cocinar con una deliciosa salsa verde uno de nuestros pescados más versátiles. ¡Va a quedar un plato increíble! Para empezar esta receta de lubina en salsa verde, vamos a empezar picando los ajos.

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Cuando los tengamos picaditos, échalos a una cazuela baja con aceite de oliva. Empezamos a calentar y, cuando los ajos bailen, añadimos la cucharada sopera de harina. Remueve bien hasta que todo quede integrado y cocido, algo que tardará unos 4 minutos. Después, moja con vino blanco de tipo txacoli, una variedad de graduación moderada, muy aromática, fresca y con una acidez muy reconocible. Es perfecto para cocinar este tipo de platos, pero si tienes otro vino blanco en tu cocina, también sirve. Cocina durante un par de minutos.
Añadimos un poco de agua y desmenuzamos la pastilla de Avecrem Pescado. Removemos con alegría. Después añadimos las 3 supremas de lubina y los guisantes. Volvemos a remover y tapamos. Espera 4-5 minutos para que se cocine.

Después de ese tiempo, añadimos las almejas y volvemos a tapar. En un periquete las tendremos abiertas. Solo nos queda sumar, para darle un toque espectacular, perejil picado. Revolvemos y apagamos el fuego porque… ¡Lo tenemos! A disfrutar de esta sabrosa receta de lubina en salsa verde que va a gustar a toda la familia y amigos. ¿Has visto qué fácil es darle gracia al pescado blanco? ¡Así es mucho mejor comer y de una forma sanísima! Finalmente añade el perejil, revuelve y apaga.

Receta destacada

Lubina en salsa verde

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¿Quieres darle gracia y sabor al pescado blanco? Esta receta de lubina en salsa verde hará que se te haga la boca agua.

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Ingredientes

  • 3 supremas de lubina
  • 1 pastilla de

    Avecrem Pescado

  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharada sopera de harina
  • 50 ml de vino blanco tipo chacolí
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 200 ml de agua
  • 200 g de almejas
  • 2 cucharadas de perejil
  • 120 g de guisantes
  • 40-60 min
  • Fácil
  • 4 personas
Emplatado con producto lubina en salsa verde

¿Algo típico del sur? Esta receta de espárragos esparragados sabe a gloria y no vas a poder dejar de untar con pan.

Hoy visitamos el sur con una receta típica de Andalucía: los espárragos esparragados. Con la primavera, da gusto comer una cazuelita con verduras, huevos y una riquísima salsa en la que poder untar. ¿Estás listo? Es facilísima de hacer.
Para empezar, calienta aceite en una cazuela baja. Dora los ajos pelados a fuego suave, añade el pan y deja que todo quede bien frito. Para ello, haz el pan por un lado y luego por el otro hasta que te quede con un color bonito.

Cuando esté, pon en una batidora el pan frito, los ajos y un buen chorro de Caldo Casero de Pollo 100% Natural Gallina Blanca. ¿Qué vamos a hacer? Triturar bien porque esta será una deliciosa picada que luego sumaremos a nuestra receta. Reserva.
En el mismo aceite en el que has frito el pan, rehoga los espárragos. Antes recuerda que los has tenido que lavar y haberte deshecho de la parte dura del tallo. ¡No queremos ese trozo duro incomestible! Añade a la cazuela la picada y remueve con una cuchara de madera para que se quede todo mezclado y se integren todos los sabores. Después, suma una cucharadita de pimienta, otra de comino y otra de pimentón dulce. Dale vueltas con gracia, ya verás como empieza a oler estupendamente. Seguido, cubre con Caldo Casero de Pollo 100% Natural Gallina Blanca, lleva a ebullición y tapa. Deja que se haga durante unos 15 minutos.

Pincha los espárragos con un tenedor para comprobar que estén listos. Entonces, casca cuatro huevos dentro de la cazuela. Tapa, apaga el fuego y espera unos minutos.
Esta exquisita receta de espárragos esparragados queda deliciosa si añades picatostes de pan, pero esto es a tu gusto. ¡Y lo tienes! Saborea este buenísimo plato que te ha quedado y que todo el mundo va a untar para no dejar nada. ¡Que aproveche, que te va a sentar fenomenal!
 

¿Crema de puerros y pera? Sí, has leído bien. Este rico plato de cuchara está increíble con un toque dulce. ¡Lánzate a prepararla!

A este plato le vamos a sumar un toque dulce-salado, de los que levantan pasiones, incorporando puerro y un poco de pera. ¿Y sabes qué? El resultado no puede ser mejor.
Para empezar con esta receta de crema de puerro y pera, primero vamos a dejar listos nuestros ingredientes. Corta la cebolla en juliana, es decir, en tiras longitudinales. Deshazte de las hojas verdes del puerro, límpialo pasándole un agua y corta la parte blanca en rodajas. Por último, pela la patata y córtala a dados.
Pon un poco de aceite a calentar en una olla. Cuando esté caliente, echa la cebolla y el puerro y rehógalos a fuego suave durante 20 minutos hasta que estén blanditos. Salpimentar y ve dándole vueltas con una cuchara de madera para que se sofría homogéneamente. Pasado ese tiempo, suma la patata cortada a dados grandes y sofríe unos 5 minutos más. Mientras, aprovecha para pelar y cortar las peras, acordándote de quitarles las semillas. Echa a la olla tres terceras partes y guárdate el resto.

Inmediatamente después, añade un litro de agua. Deja que hierva y, cuando lo haga, añade una pastilla de Avecrem vegetal desmenuzada para darle un sabor buenísimo. Dale vueltas con la cuchara y deja que se hagan los ingredientes. Cuando estén listos, es el momento de triturar con la batidora. Hazlo bien para que no te queden tropezones, ¡no te será difícil! Una vez triturado todo, añade un chorrito de leche.
¿Te acuerdas de los trozos de peras que habías reservado? Dóralas en la sartén con un poco de mantequilla. Para ello, primero pon la mantequilla en la sartén y deja que se derrita. Suma los taquitos de pera y deja que se empapen bien. Cocina a fuego medio y verás que se van dorando las peras. Da vueltas para que se hagan por un lado y luego por el otro. En unos 10 minutos, ¡las tendrás!
Ya lo tienes todo. Sirve la riquísima crema con las peras doradas y un poco de cebollino. ¡Alucinarás!

¿A quién no le apetece devorar una hamburguesa de seitán? Tienes los ingredientes por la nevera y es una comida perfecta que te llena de la mejor forma posible el estómago. ¡A cocinar!
Para esta receta lo primero que te recomendamos es que tengas picado el seitán. Tiene que quedar granulado, fino. Para lograrlo, puedes usar una picadora, un robot de cocina o, si no tienes, también sirve un cuchillo. Tardas un poquito más, ¡pero no es imposible!
Cuando tengas el seitán listo, nos ponemos. Echa aceite en la sartén y empieza a sofreír la cebolla picada.

Enseguida, añade la zanahoria, la remolacha y el calabacín, que estén rallados y que no queden trozos grandes. Lo bueno de la remolacha es que vas a ver que no solo le aporta frescura, sino que le va a dar un color exquisito a la hamburguesa. Te la comes por los ojos. Justo después, incorpora el seitán.
¿Sabías que al seitán lo llamaban “músculo de harina” y que fueron unos fabricantes chinos de tallarines quienes lo descubrieron en el siglo VI? Eso sí, es cosa de los japoneses el nombre actual. Hoy en la cocina vegetariana es un ingrediente muy importante. Está buenísimo, es súper rico en proteínas y sacia mucho, así que, si te has quedado con la copla, la receta de seitán con verduritas también la tienes que probar.
A lo que tenemos en la sartén, dale vueltas con la cuchara de madera y espera a que quede rehogado. En ese punto, suma la pastilla desmenuzada de Avecrem. Mézclalo bien y déjalo cocer unos 5 minutos. Si ves que está muy seco, no le tengas miedo y suma un poco de agua.

Apaga el fuego. Echa los copos de avena y deja que se hidraten con la rica mezcla anterior. Añade cilantro picado y comino para darle mejor gusto. Si te queda poco espeso, se soluciona rápidamente sumándole pan rallado, que aglutina mucho.
Ahora es el momento de darle forma. Vamos a moldear esas hamburguesas de seitán. Pasa la mezcla a un cuenco y coloca al lado un plato vacío. Úntate las manos con aceite y, una a una, haz bolas cogiendo con tus manos parte de la mezcla para luego aplanarlas. Déjalas con buen grosor y… ¡A freír en la sartén!
Mientras las dejas reposar un poco, te sugerimos que pases el pan de hamburguesa por la misma sartén o lo pongas un poco al horno. Unta el pan con mayonesa mezclada con un toque de mostaza y rellena a tu gusto la hamburguesa: puedes ponerle espinacas, tomate, aguacate, pepinillos y unos pocos pimientos asados. ¡Queda increíble! Si quieres ver más recetas para sorprender en nochevieja, cenas para san valentín, recetas de trucha y gulas pincha aquí.