Las alitas de pollo al horno con patatas se resuelven en una sola bandeja a 200 °C, sin encender ningún fuego. La carne va marinada en ajo, limón y tomillo, y las patatas se asan debajo, empapándose de los jugos que suelta el pollo. Entre los 20 minutos de preparación y los 35 de horno tienes la cena lista en 55 minutos para 4 personas, con 3 alitas en cada plato y su guarnición.

Las alitas como plato propio se hicieron populares en Buffalo, en el estado de Nueva York, donde el Anchor Bar empezó a servirlas fritas y bañadas en salsa picante en 1964. La versión de casa española es otra cosa: horneadas con patata, pimentón y hierbas, más cerca de un asado que de un aperitivo de bar. Para esta receta compra alitas enteras y frescas, de piel clara y sin olor; si vienen con la punta, puedes cortarla y guardarla para un caldo, porque apenas tiene carne y se quema antes que el resto.

La patata cortada a 1 cm de grosor se hace en los mismos 35 minutos que el pollo; más gruesa, queda dura en el centro cuando las alitas ya están listas. La piel, por su parte, se tuesta mejor si el caldo moja sobre todo la patata y no la cubre. Al ir todo en la misma fuente y sin vuelta y vuelta en la sartén, esta receta fácil encaja en una cena con amigos: mientras el horno trabaja, tú pones la mesa. Para ofrecer 2 versiones, unas alitas de pollo con miel comparten temperatura de horno.

Información nutricional(por ración)

Energía

320 kcal

Hidratos

27 g

Grasas

4 g

Fibra

25 g

Proteínas

14 g

¿Cuántos comensales?
4
Alita de pollo
Alita de pollo
12 unidades
Caldo Casero de Pollo 100% Natural
Patata
Patata
600 gramos
Ajo
Ajo
4 dientes
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas
Limón
Limón
1 unidad
Comino
Comino
30 gramos
Pimienta negra
Pimienta negra
30 gramos
Tomillo
Tomillo
30 gramos
Pimentón dulce
Pimentón dulce
30 gramos
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Receta

Alitas de pollo al horno con patatas

Paso 1 de 4

Aliña las patatas y enciende el horno

Aliña las patatas y enciende el horno

Lo primero, el horno: déjalo calentando con calor superior e inferior a 200 °C, de modo que alcance la temperatura antes de que entre la bandeja. Mientras, pela los 600 g de patatas, lávalas y divídelas en rodajas de 1 cm; que sean iguales importa, porque las más finas se secan y las gruesas quedan crudas por dentro. Sécalas con un paño.

Extiéndelas en la bandeja del horno en una sola capa, sin que se monten demasiado unas sobre otras. Riégalas con aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada, y espolvorea 1 cucharadita de pimentón dulce, 1/2 de comino y pimienta negra al gusto. Mézclalo todo con las manos hasta que cada rodaja quede impregnada por las 2 caras: así las especias se pegan a la superficie, se tuestan en el horno y la patata coge color y sabor mientras se asa debajo de las alitas.

Paso 2 de 4

Marina las alitas con ajo y limón

Marina las alitas con ajo y limón

Seca las 12 alitas con papel de cocina, una a una, y ponlas en un cuenco grande: sin humedad en la piel, la marinada se agarra mejor y en el horno se tuesta antes. Si traen la punta, córtala por la articulación con un cuchillo firme. Pela y machaca los 4 dientes de ajo en el mortero, o pícalos muy finos, y añádelos al cuenco con la otra cucharada de aceite de oliva virgen extra, el zumo del limón, el tomillo y un poco más de pimentón dulce.

Mezcla con las manos, masajeando cada alita para que la marinada entre en los pliegues. Déjalas reposar el tiempo que tarde el horno en llegar a temperatura, unos 10 minutos; el limón empieza a dar sabor sin llegar a ablandar la carne. Si tienes tiempo, déjalas hasta 2 horas en la nevera, tapadas. Lávate bien las manos y la tabla después de tocar el pollo crudo, antes de seguir con otra cosa.

Paso 3 de 4

Asa las alitas de pollo al horno

Asa las alitas de pollo al horno

Coloca las alitas encima de las patatas, repartidas y con la piel hacia arriba, sin amontonarlas. Vierte los 500 ml de Caldo Casero de Pollo 100% Natural por los lados de la bandeja, de forma que empape sobre todo las patatas, y moja apenas las alitas por encima. Levanta un poco algunas para que el caldo corra por debajo y no se peguen. Si la bandeja es pequeña y el líquido amenaza con cubrir el pollo, no lo pongas todo: la piel solo se tuesta si queda por encima.

Lleva la fuente al horno y deja que se ase unos 35 minutos en total. A los 15 minutos, gira las alitas para que se dore la parte de abajo; a los 25, vuelve a ponerlas con la piel hacia arriba para que se tueste en los últimos 10. Están listas cuando la piel está dorada y el jugo sale claro al pincharlas junto al hueso, sin rastro rosado; si tienes termómetro, busca 75 °C junto al hueso.

Paso 4 de 4

Comprueba el punto y sirve

Antes de sacar la bandeja, mira las 2 cosas: las alitas deben estar doradas y crujientes por fuera, y las patatas tiernas, de modo que un cuchillo entre sin resistencia en la rodaja más gruesa. Si la piel ha quedado pálida, pon el gratinador 4 o 5 minutos y vigila de cerca para que no se queme. Si son las patatas las que siguen firmes, pasa las alitas a una fuente tapada y devuelve la bandeja al horno otros 5 minutos.

Saca la bandeja con cuidado, porque el fondo de caldo quema, y espera unos 3 minutos antes de servir: la carne se asienta y no te quemas al cogerlas. Lleva la bandeja a la mesa tal cual o reparte 3 alitas por plato con su parte de patatas, y riega con el fondo de cocción. Ten servilletas a mano, que las alitas se cogen con los dedos.

Consejos finales

A la mesa van bien con algo fresco que corte la grasa de la piel: una ensalada verde con cebolla, unos pimientos asados o un alioli suave para mojar las patatas. Si quieres cambiar de guarnición, la patata en rodajas se puede sustituir por unas patatas a lo pobre hechas en sartén, con su cebolla y pimiento, mientras las alitas se asan solas en el horno.

El punto se juzga por la piel y por el hueso. Si al pinchar junto al hueso sale jugo rosado, devuélvelas al horno 5 minutos más. Si la piel queda blanda, casi siempre es porque el caldo las cubría o porque estaban apretadas en la bandeja; para la próxima vez, pon menos líquido y usa una fuente más grande. Para unas alitas de pollo al horno crujientes, los trucos no cuestan dinero, solo atención. Sécalas con papel antes de la marinada y no abras la puerta del horno en los primeros 15 minutos, porque cada apertura baja la temperatura varios grados.

Si tienes freidora de aire, puedes hacerlas por separado y sin caldo: las alitas marinadas a 200 °C unos 22 a 25 minutos, dándoles la vuelta a la mitad, y las patatas en rodajas a 190 °C unos 20 minutos, agitando la cesta un par de veces. Si sobran, guárdalas tapadas en la nevera y consúmelas antes de 48 horas; para recalentarlas, 10 minutos de horno fuerte, a 180 °C, funcionan mejor que el microondas, porque este ablanda la piel.

Este paso a paso admite otras marinadas con los mismos tiempos de horno. Si cambias el limón por 2 cucharadas de miel y 1 de mostaza, te acercas a las alitas con mostaza y miel; vigila entonces los últimos 10 minutos, porque el azúcar de la miel se quema antes. Cuando las quieras solas, como entrante, prueba esta versión de alitas al horno sin guarnición, o las alitas de pollo con piñones.

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