Hay ingredientes que sorprenden por su sabor, otros por su versatilidad y algunos incluso por su gran cantidad de recetas en las que aparecen. Y luego están las gambas: que sorprenden por todo lo anterior al mismo tiempo. A la plancha, en cóctel, rebozadas; En guisos, paellas, cremas, aperitivos… Sean cuales sean tus gustos, las recetas con gambas son un acierto seguro.  

La clave cuando tienes tantas opciones encima de la mesa (nunca mejor dicho), es que tengas claro para qué momento quieres prepararlas y servirlas. Por ejemplo, si quieres que sirvan de aperitivo prueba a hacer unas gambas a la gabardina, que están deliciosas y combinan a la perfección con una cañita bien fresquita. Si prefieres que sean el entrante, no hay nada mejor que prepararlas en frío acompañadas de una buena salsa cóctel. Y si, en cambio, las quieres como plato principal puedes animarte con un buen arroz a la paella.  

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Si después de ver este recopilatorio de recetas con gambas te has quedado con ganas de más ideas, te recomendamos que le eches un ojo a nuestras recetas de fideuá y paella. No hay nada mejor que dominar las recetas más típicas de nuestro país ¿a que sí? Aunque, si vamos a hablar de platos típicos, anímate con unas buenas croquetas, que son fabulosas para abrir una buena comida. Pero en cambio, si lo que quieres es probar algo más elaborado te animamos a que pruebes un risotto o alguna receta de tallarines con gambas.    

Por último, si lo que te apetece es probar con otros animales marinos deliciosos, descubre nuestras recetas con chipirones y nuestras recetas con sepia. ¡Te van a encantar! 

Receta destacada

Espaguetis con gambas al ajillo

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Si estabas buscando una receta rápida, rica y con mucho sabor, esta que te proponemos de pasta con gambas al ajillo te encantará. Prácticamente no tiene complicación, y te costará muy poco tiempo y esfuerzo prepararla.

Además es un plato muy completo, Ver Receta...

Ingredientes

  • 400 g de espaguettis
  • 250 g de gambas
  • 2 dientes de ajo
  • 1 guindilla
  • 1 pizca de perejil picado
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 10-20 min
  • Fácil
  • 4 personas

Si las gambas a la plancha con un toquecito de aceite y sal están de rechupete, cuando las combinas con otros ingredientes ya están para morirse. Y no se nos ocurre un ingrediente más versátil, delicioso y auténticamente de aquí que el arroz. Ideal para una comida con todos tus amigos porque se puede preparar en grandes cantidades de manera super fácil. Además, y seamos sinceros, ¿a quién no le gusta un buen arrocito? ¡Triunfo asegurado!  

Lo más importante a la hora de preparar una receta de arroz con gambas es que elijas bien el tipo de arroz. Verás que en esta selección te hemos destacado varias recetas tanto calientes como en frío. Y eso es algo que marcará la diferencia cuando nos pongamos a cocinar.  Por ejemplo, si lo que quieres es cocinarlo en caliente y a la paella, el arroz más recomendable es el arroz de grano medio porque una vez terminado no se queda muy pegado entre sí y, además, absorbe una gran cantidad de caldo durante el cocinado. Si te decantas por el risotto, el arroz más recomendable es el arborio por sus altas cantidades de almidón. Ese componente es el que le da esa consistencia tan típica manteniendo la cremosidad por fuera y la firmeza en el interior. Y para una combinación de arroz y gambas en frío, le viene ideal el arroz largo o el redondo, como también el basmati o el salvaje.  

Una vez tengas claro el tipo de arroz, no te olvides de fijarte en sus tiempos de cocción. ¡Esa es la clave del éxito! 

Otro ingrediente que le va fenomenal a las recetas con gambas es la pasta. Pero no es de extrañar que cuando alguien te dice “hoy comemos pasta” lo primero en lo que pienses es en las calorías. Por suerte, las gambas están compuestas por un 80% de agua y eso hace que sean bajas en grasa y calorías. Para que te hagas una idea, cada 100 gr, aporta solamente alrededor de 78 Kcal.  

Por contrapartida, las gambas tienen aproximadamente unos 20 gr de proteínas por cada 100 gr y eso hace que tengan una capacidad saciante mucho mayor que muchos otros ingredientes. En otras palabras, con poco te llenas mucho. No es de extrañar, entonces, que las gambas sean empleadas a menudo en dietas de adelgazamiento de bajo índice glucémico y también en dietas proteicas.  

De todas formas, y como sabemos que llevar una dieta saludable es fundamental, te hemos preparado una selección de recetas de pasta con gambas de todo tipo: desde alguna con aporte calórico más importante, como también alguna receta más fresca y saludable para que siempre tengas variedad donde elegir.  Lo más importante cuando te decidas a hacer una receta de pasta con gambas es que los sabores de los demás ingredientes combinen bien. Por suerte, la versatilidad de la gamba hace que todo le vaya como anillo al dedo. ¿Te apetecen sabores marinos? Prueba con salmón. ¿Quieres algo más vegetal? Tienes calabacín, calabaza, puerro… ¿Que te gustan los sabores fuertes? Ajo, aceite y a la sartén. ¡Delicioso!  

No es que queramos ser repetitivos, pero cuando decimos que la gamba es un ingrediente muy versátil es que lo decimos de verdad. Y es que no solo combina a la perfección con todo tipo de ingredientes, sabores y elaboraciones, también da mucho juego si lo que quieres es sorprender con recetas un poquito más elaboradas.  

Si alguna vez has ido a un restaurante de alta cocina, seguro que habrás visto en el menú algún plato con la gamba como ingrediente estrella ¿A que sí? Su sabor delicado hace que sea una delicia incluso crudo. Y por eso es tan habitual encontrarlo cortado de forma fina en forma de tartar acompañado de una ligera salsa y un chorrito de limón. ¡Queda espectacular!  En estos casos lo que suele primar es la presentación. Y para que nuestro plato de gambas quede de revista, lo que tenemos que saber hacer muy bien (aparte del cocinado, por supuesto) es pelarlas como es debido. No hace falta ser ningún chef con estrella michelin, basta con que te aprendas lo siguiente:  

Primero sujeta la cabeza; Haz un movimiento arriba, otro abajo y con un giro despréndela del cuerpo. Para retirar el caparazón del cuerpo introduce un dedo entre la carne y la cáscara y separa las dos primeras partes. Por último, pinza la cola con dos dedos y retira el cuerpo con firmeza hacia fuera. ¡Y listo! Ya tienes una gamba en perfecto estado para colocarla cómo más te guste en tu plato y para que dejes a tus invitados completamente alucinados.