Seguro que alguna vez has mirado a un boquerón y has pensado: “Este pescado es clavadito a la anchoa”. Pues sí, no te equivocabas. Son el mismo pescado. De hecho, llamamos anchoas a los boquerones que se someten a un tratamiento de salazón.

Sin embargo, en el norte y centro de España se utilizan ambos nombres para referirse a este pescado, indistintamente de los métodos de conservación utilizados. Además de su intenso sabor, este pescado azul se caracteriza por sus importantes propiedades. Es rico en ácidos grasos omega-3, vitaminas del grupo B como la B2, B3, B6, B9 y B12, además de las vitaminas liposolubles A y D. Por otro lado, también es una buena fuente de minerales como el magnesio, yodo y hierro.

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Curiosamente, cuando se consume en conserva, entero y con espinas, tiene mucho más calcio que fresco, equivalente al que obtenemos al tomar un vaso de leche. Por todas estas propiedades, consumir boquerones de forma habitual nos ayudará a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos, y a hacer más fluida la sangre para evitar trombos o coágulos. Por tanto, son muy recomendables para todas aquellas personas que padecen enfermedades cardiovasculares.

Si después de ver esta selección de recetas te has quedado con una espinita clavada (nunca mejor dicho) y quieres cocinar más platos parecidos a estos te sugerimos que descubras nuestras recetas con pescado. También puedes animarte a cocinar almejas, que son sabrosas, nutritivas y super healthy. Y si lo que quieres es algo más fácil para comer de un bocado mírate nuestras recetas de aperitivos.

Recetas de boquerones al horno

Aunque lo más habitual en nuestra cocina es preparar los boquerones en vinagre o fritos, existen muchas otras recetas que hacer con este pescado de pequeño tamaño. ¿Sueles comer los boquerones fritos o rebozados?

Todas las recetas de boquerones son una gran fuente de vitaminas y nutrientes e incluso crudos nos aportan grandes beneficios. Si eres de los que les gusta cuidarse y durante la semana prefiere comer recetas ligeras y bajas en grasa, te recomendamos que prepares los boquerones al horno en vez de fritos. Así te ahorras la harina y la cantidad de aceite sin dejar de comer este delicioso pescado.

Una receta perfecta para hacer los boquerones al horno, es añadiendo un poco de sal, aceite y unas gotas de limón. Si quieres que sigan teniendo ese punto crujiente que queda al freírlos, puedes espolvorear por encima un poco de pan rallado que se tostara en el horno y quedaran con ese punto crujiente. A la hora de hacerlos en el horno hay que vigilar la temperatura y el tiempo de cocción para que no nos queden secos.

Lo ideal son unos veinte minutos a 180 grados. Ahora solo queda pensar en un buen acompañamiento para estos sabrosos y sanos boquerones que has preparado. Los puedes acompañar con una ensalada variada con tomatitos, aceitunas y queso feta, o si lo prefieres con unas patatas que también puedes preparar en el horno y te darán un aporte energético mayor que la ensalada.

Tú decides con que los quieres combinar, que seguro que ya tienes muchas ideas en mente.

Recetas de boquerones en vinagre

Los boquerones en vinagre también son un clásico de nuestra cocina. Un plato muy fácil y rápido de hacer, ideal para cuando tienes invitados. En esta versión el pescado se rellena con una mezcla de verduras: zanahoria, tomate, aguacate y calabacín. Y se acompaña con queso fresco. ¡Un aperitivo sensacional!

Lo primero es pelar y cortar bien todas las verduras en daditos pequeños. Mézclalas en un bol y mientras lo haces prepara el aceite de perejil. En el vaso de la batidora pon aceite de oliva, Avecrem y unas hojas de perejil. Tritura y mézclalo con las verduras.

Después coge cada boquerón, enróllalo sobre sí mismo y rellénalos con las verduras aliñadas. Encima de cada uno de ellos pon una cucharada de queso cremoso. Sirve aliñando el pescado con un aceite de verduras y cebollino troceado. ¿Deliciosos, verdad? Y si no te gusta el vinagre puedes hacer los boquerones al limón, que también quedan muy ricos. A la hora de hacer recetas con boquerones en vinagre u otras propuestas con este pescado conviene saber elegir los ejemplares frescos.

El truco está en fijarse si su cuerpo tiene una consistencia firme, si sus ojos son brillantes y tiene un olor a mar suave. En caso de que sí, puedes estar seguro de que es un pescado fresco.

También hay que tener bastante cuidado a la hora de conservarlos. Lo mejor es colocarlos en la parte más fría de la nevera y consumirlos en un plazo que no sea superior a las 48 horas después de la compra. En caso de no hacerlos de inmediato, lo mejor es congelarlos.

¿Te han entrado ganas de hacer boquerones adobados?

Empieza limpiándolos y sacándoles las tripas, la cabeza y la espina central. Seguidamente, haz un majado con pimentón, ajos y sal, todo bien mezclado. Incorpora un poco de vinagre y echa la mezcla encima de los boquerones que habrás puesto antes dentro de un recipiente. Añade orégano, cierra el recipiente y deja que repose en la nevera durante unas horas. Después enharínalos y fríelos en abundante aceite caliente hasta que queden bien dorados.

Quedarán deliciosos y bien crujientes, para comerlos de un bocado. Acompañados con una ensalada de tomate están exquisitos. ¿Y si lo que te apetece en realidad es hacerlos fritos? Para prepararlos de esta forma clásica es básico tener muy en cuenta dos cosas: que la harina no esté refinada y que el aceite esté bien caliente.

Te recomendamos servirlos con mayonesa cítrica, que hace una gran pareja con los boquerones. El primer paso es limpiar bien el pescado y secarlo con papel de cocina. A continuación, mezcla la harina con maicena y sal. Pasa el pescado por esta mezcla y ponlo a freír. Cuando veas que ya está dorado, retíralo y déjalo escurrir.

Ahora, prepara la mayonesa con huevo, aceite de girasol y gotas de limón. Bátelo bien y una vez esté lista añade ralladura de piel de limón y mezcla. Y ya lo tienes todo para servir el pescado junto con la mayonesa. Una receta ideal para comer pescado e introducir en nuestra dieta diaria el omega 3 que tanto necesitamos para el buen funcionamiento del corazón.