La sardina es uno de los pescados pequeños más típicos de la gastronomía española. Y es que, aunque apenas mide unos centímetros, tiene un sabor intenso y característico que hace que sea delicioso tanto solo como sirviendo de acompañamiento en una ensalada o en un plato más elaborado.

La sardina es un pescado azul rico en Omega-3 y eso hace que ayude a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos. Acelera la fluidez de la sangre y por eso, recomiendan mucho su consumo entre la gente con problemas cardiovasculares. ¡Quién iba a decir que un pescado tan pequeñito podía ayudarnos tanto! Y lo mejor de todo es que, además, está delicioso.

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Prepara una ensalada y echa unas cuantas sardinas entre los ingredientes para darle un toque salado y de mar. Pon unas cuantas sobre una fuente y hazlas al horno con un toque de perejil y sal. Si eres de los que tiene barbacoa en casa, échalas al fuego y verás lo deliciosas que quedan asadas. Y si eres de los que prefieren los platos fríos, ponlas sobre una coca de verduras. Como puedes comprobar, una vez aprendes a cocinar la sardina te das cuenta de que es un pescado súper versátil con el que preparar una infinidad de platos.

Además de este recopilatorio no te pierdas todas las demás recetas que tenemos con todo tipo de pescados. Descubre nuestras recetas de lenguado y dorada. También puedes animarte con estos trucos para cocinar panga. Y por último tenemos una selección exquisita de recetas en las que te enseñamos a cocinar con boquerones para que dejes a todo el mundo boquiabierto. ¡Disfrútalas!

Receta destacada

Sardinas al horno con salsa

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Pongámonos en la situación. Quieres disfrutar de un rico plato de pescado, concretamente de sardinas. Pero no tienes unos espetos, ni una barbacoa, ni vives en Málaga. ¿Qué puedes hacer? Pues seguir nuestros consejos y pasos de esta receta de sardinas al horno, Ver Receta...

Ingredientes

  • 1 Pastilla de Avecrem Pescado

    Avecrem Pescado

  • 300 ml de nata
  • 1 ,5 kg de patata
  • 200 g de jamón ibérico
  • 200 g de queso rallado
  • Orégano al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • 20-40 min
  • Media
  • 4 personas

A todos los amantes del pescado nos ha pasado alguna vez esto, llega el fin de semana y te entran unas ganas increíbles de tomarte un buen plato de sardinas. Y lo primero que te viene a la cabeza es “verás luego el olor que me dejan por toda la casa”. ¿A que sí? Y es que son un pescado pequeño con un olor muy intenso y difícil de quitar.

Si no quieres que hasta tus vecinos sepan que hoy se tan antojado sardinas para comer, tu mejor amigo es el horno. Si las haces de esta manera, las cocinarás perfectamente y conseguirás que esos olores indeseados se queden dentro.

Para hacerlas de esta manera lo primero que tienes que hacer es precalentar el horno a 200 grados mientras preparas los ingredientes. Engrasa con aceite de oliva una fuente grande, coge y lava bien un manojo de perejil, exprime un poco de limón y pica en trocitos un poco de ajo. Un consejo para que las sardinas te queden de rechupete es poner en la bandeja una cama de sal gruesa. El pescado absorberá la sal dentro del horno y potenciará su sabor.

Puedes comprar las sardinas limpias en el supermercado. Pero si te gustan frescas, aunque puedes comerlas directamente, es preferible limpiarlas correctamente antes. Así evitas bocados indeseados. Para hacerlo, córtales la cabeza y limpia suavemente el cuerpo con un poco agua hasta que veas que ya no tienen escamas ni espinas. Una vez hayas terminado, colócalas abiertas sobre la fuente y echa por encima el jugo de limón y la mezcla de perejil y ajo y en 10-15 minutos las tienes listas. ¡A disfrutar!

Las sardinas son uno de los mejores ingredientes para incluir en tu dieta. Al tener solo 8 gr de grasa por cada 100gr son ideales para incluir en todo tipo de platos. Y ya lo dicen los expertos: “Hay que incluir más pescado azul en nuestros menús del día a día”. Y si su sabor exquisito no es suficiente motivo como para hacerlo, además la sardina viene en cómodas latas.

Al conservar las sardinas en una lata, prolongamos su vida útil muchísimos meses y nos hace que guardarlas sea más fácil. Abrimos la despensa, apilamos una encima de la otra y nos olvidamos hasta el día en que abrimos la última. Entonces volvemos al supermercado, compramos más y volvemos a empezar. Si hoy te has decidido a abrir una y quieres un poco de inspiración, aquí te hemos preparado una rica selección de recetas con sardinas en lata que seguro que te ayudan.

A veces, una ensalada puede pecar de ser un pelín sosa. Si lo que quieres es algo fresco pero que tenga un toque de sabor fuerte y especial, prueba a añadirle unas ricas sardinas en lata. ¿Pero qué ingredientes pegan mejor en la ensalada con sardinas?

Si buscas una ensalada de sabores fuertes prueba a combinar unas hojas de lechuga con tomate y queso de cabra. La cremosidad del queso junto con la acidez del tomate pegan a la perfección con el salado de la sardina. Pero si prefieres unos sabores más delicados puedes combinar las sardinas con aguacate, que combina, además de en el sabor, también en la textura. ¿Quién dijo que algo healthy no tiene sabor?

Puede ser que veas una lata de sardinas y, tras abrirla, pienses en que sólo puedes usarlas de aperitivo o de acompañamiento en algún entrante. Dicho de otra manera, piensas que si cocinas un plato con sardinas te vas a quedar con hambre y tendrás que acabar atiborrándote de pan para que no te rujan las tripas.

Pero nada más lejos de la realidad. Las sardinas pueden ser un ingrediente increíble en platos que te llenan de verdad. ¿Alguna vez habías pensado en incluirlas en un buen plato de pasta? ¿A que no? Pues su sabor salado y exquisito le va a la perfección en una salsa de tomate.

Si tienes previsto que vengan amigos a tu casa y quieres sorprenderlos con este plato, lo que tienes que hacer es lavar y desespinar bien las sardinas previamente. Hierve la pasta en agua y échale una pastilla de Avecrem para darle un toque más potente de sabor. Mientras hierve, pica un poco de cebolla y déjala dorar en una sartén. Pasa las sardinas por un poco de harina de arroz y hazlas junto a la cebolla en la paella. Un truco para hacer que la mezcla no se te reseque es añadirle un poco del agua que estás usando para hervir la pasta en la sartén con la cebolla. Así hidratarás la salsa y le darás ese toque potenciador de sabor que hará que tu plato sea aún más delicioso.

Ahora, lo único que te queda es servirlo en un plato con un poco de perejil, sal y pimienta. ¡Bon appetit!