La langosta es un crustáceo con seis segmentos en la cabeza, ocho en el tórax y otros seis en el abdomen. No tiene pinzas y cuenta con una gran cabeza espinosa y grandes antenas que en algunos tipos también son espinosas. Se encuentran en fondos de coral o rocosos, en costas escarpadas a no mucha profundidad de modo que su pesca se ha realizado históricamente en apnea. Es un animal nocturno que se alimenta de moluscos y de crustáceos, pero su gran voracidad le lleva a comer desde algas a carroña.

Se trata de uno de los crustáceos más apreciados en gastronomía y se ha considerado siempre un signo de opulencia. Se trata de un alimento bajo en grasa como la mayoría del marisco y de gran aporte en proteínas de alto valor biológico. Cuenta con minerales como el fósforo, potasio, hierro, magnesio, calcio y zinc, si bien destaca por su gran cantidad de vitaminas A y B, relevantes precisamente para el metabolismo proteico.

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Como puedes ver la langosta tiene muchas propiedades, pero destacan los beneficios para los huesos, músculos y dietes. La langosta se vende normalmente viva, que es como se cocina, o ultracongelada. Para reconocer su frescura en el mercado hay que observar que la cola esté curvada hacia dentro y que al cogerla la chasquee con fuerza. Además, se considera que las hembras son mejores para consumir y se identifican por unas aletas laterales cuya función es retener los huevos en el abdomen. Si quieres ver recetas con este crustáceo no dudes en seguir leyendo.

Receta destacada

Langosta Thermidor

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Hoy cocinamos una receta que es todo un homenaje a una obra de teatro "Thermidor", de Victorien Sardou, que causó tal polémica en la Francia de finales del siglo XIX, que el restaurante "Chez Marie" quiso dedicarle este exquisto plato. Se puede preparar con langosta o bogavante, Ver Receta...

Ingredientes

  • 200 ml de vino blanco seco
  • 200 ml de

    Caldo Casero de Pescado 100% Natural

  • 200 ml de

    Caldo Casero de Carne 100% Natural

  • 400 g de leche
  • 100 g de parmesano rallado
  • 100 g de mantequilla
  • 100 g de escalonias
  • 10 g de mostaza Colman’s
  • 1 sobre de Gallina Blanca

    Mi Salsa Bechamel

  • 4 langostas
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
  • Hojas de perifollo
  • Ramas de estragón
  • 20-40 min
  • Media
  • 4 personas
Langosta Thermidor

Recetas con Langosta al Horno

Hoy cocinamos una receta que es todo un homenaje a una obra de teatro "Thermidor", de Victorien Sardou, que causó tal polémica en la Francia de finales del siglo XIX, que el restaurante "Chez Marie" quiso dedicarle este exquisito plato. Se puede preparar con langosta o bogavante.

Asegúrate que las langostas están vivas. Pásalas por agua y córtalas por la mitad a lo largo. Para hacerlo, empieza por la cola hacia la cabeza. Recupera el jugo que suelte la langosta y guárdalo. La langosta no tiene pinzas. No obstante, si usas bogavante, elimina las gomas de las pinzas y golpéalas con la parte opuesta al filo del cuchillo para que se abran. Elimina la parte blanquecina que encontrarás en la cabeza de la langosta. Resérvala.

Salpimenta las langostas y agrégales un chorrito de aceite de oliva. Colócalas en una bandeja que pueda ir al horno y déjalas rustir a 180oC durante 15 minutos con la carne hacia arriba. Retira la carne de las colas y córtala en dados de un centímetro de lado aproximadamente. Si estás optando por el bogavante, elimina la cáscara de las pinzas: acábala de golpear con la base del cuchillo y separa su carne. Córtalas a trozos de igual medida que la de los cuerpos. Resérvalas. Guarda las cáscaras para terminar el plato.
Para preparar el relleno pon a reducir el vino blanco, el caldo casero de pescado Gallina Blanca y el caldo casero de carne Gallina Blanca; junto con el estragón, el perifollo y la escalonia pelada y cortada a láminas finas.

Cuando el líquido se haya reducido y tenga una consistencia cremosa, cuélalo y síguelo reduciendo hasta que esté bien espeso. Reserva la salsa tapada con un papel film para que no se le forme una costra en contacto con el aire.

Prepara la bechamel Gallina Blanca con la leche siguiendo las instrucciones que se indican en el sobre. Mézclala con la salsa reducida y la mostaza en polvo. Rectifica de sazonamiento. Si quieres conocer más receta con langosta sigue leyendo.

Recetas de Langosta Cocida

Hoy os traemos un plato típico de pescadores y de la tradición culinaria menorquina: caldereta de langosta. Una receta exquisita para los paladares más exigentes y que se prepara dorando la langosta en un sofrito bien rico.
Aparta la cabeza de la langosta y corta en medallones el cuerpo. Recuerda sacar el intestino. En caso de tener huevas, sepáralas y resérvalas. Corta la cabeza por la mitad y extráele el coral (la carne roja); guárdalo para utilizarlo más tarde.

En una cazuela con el aceite, fríe los medallones de langosta y los trozos de cabeza. Retíralos cuando se doren y resérvalos para más tarde. Pon en la cazuela el Sofrito de Tomate y Verduras Gallina Blanca, junto con el perejil troceado, y añade lentamente el vino blanco. Déjalo reducir hasta que el vino se evapore. Mientras, tritura las avellanas con el coral de las langostas y las huevas (si las hubiera). Esta picada servirá para dar el toque final.
En la misma cazuela donde tienes el sofrito, añade los medallones y la cabeza de langosta junto con el Caldo Casero de Pescado 100% Natural, y deja hervir durante 5 minutos.

Añade la picada y una pizca de sal. Deja cocer un par de minutos más. Tuesta las rebanadas de pan en el horno hasta que estén crujientes. Te servirán para acompañar la caldereta cuando la sirvas en el plato. ¡Es mucho mejor si la haces de un día para otro! Esta receta es ideal para ocasiones especiales, si quieres ver más recetas de San Valentín o ideas de recetas navideñas pincha aquí.

Mas Platos con Langosta

La langosta es, sin duda, la reina y señora de la pescadería. Si quieres ideas para cocinarla, te traemos una receta de langosta al ajillo que no solo es rica, ¡sino además supersencilla!
Esta receta vas a aprender cómo cocinar una langosta al ajillo rica y superfácil. La haremos usando las colas, así que, si tienes la posibilidad de comprar solo las colas de este marisco, muchísimo mejor, pregúntaselo por si acaso a tu pescadero de confianza.

Una vez tengas las colas listas para hacer este delicioso guiso, pártelas por la mitad y déjalas un momento apartadas. En una cazuela, calienta aceite de oliva virgen extra y marca las colas de langostas por ambos lados. La langosta es, sin duda, uno de los mariscos con recetas más ricas y sabrosas en su haber, como es el caso de la tradicional langosta thermidor.

Una vez selladas, habrán dejado bastante saborcito en la olla así que aprovecha y añade la mantequilla. Como habrá grasa del aceite de oliva anterior, la mantequilla no se quemará, sino que se fundirá y dorará para darle sabor al guiso. Cuando esté fundida y dorada, añade el ajo laminado muy finito y cuando vaya sofriéndose y cogiendo color añade el vino blanco. Deja que reduzca y añade un poquito de agua.

Si no sabes cuándo se ha reducido es muy sencillo. El alcohol es agua y la mantequilla grasa, y el agua y la grasa se llevan regulín, así que mientras siga habiendo alcohol en el guiso veremos dos líquidos separados. Conforme se vaya evaporando quedará solo un líquido en el guiso y eso nos indica que ya es el momento de añadir la pastilla de Avecrem Pescado. Desmenuza la pastilla en la salsa y remueve para distribuir adecuadamente los sabores.

Esta salsa es la clásica salsa “al ajillo”, y se puede usar en recetas de pescados blancos para darles muchísimo sabor, como es el caso de esta riquísima merluza al ajillo.
Ahora, añade el perejil y devuelve la langosta a la cazuela. Con esto tendrás lista tu langosta al ajillo lista para conquistar paladares y corazones. Si lo que estás buscando es una alternativa más barata a esta receta de langosta al ajillo, opta por esta receta de palitos de cangrejo al ajillo, o estos palitos de surimi al ajillo. Si quieres más recetas para cocinar langostinos y para cocinar bogavante pincha aquí.