Recetas de Quiches

Masa, un relleno de huevo y nata y lo que tengas en la nevera: con eso se hace una quiche. El truco está en que la base quede crujiente y el centro cuajado sin secarse.

La base: quebrada y horneado en blanco

La masa quebrada es la tradicional porque es firme y aguanta bien el relleno líquido. El hojaldre funciona, pero sube por los bordes y se ablanda antes. Si la haces en casa, basta con 2 partes de harina por 1 de mantequilla fría, una pizca de sal, una yema y un poco de agua helada; amasa lo justo y déjala 30 minutos en la nevera. Con el molde ya forrado, otros 15 minutos de frío evitan que encoja.

El paso que evita la base cruda es el horneado en blanco: pincha el fondo, cubre con papel de horno y legumbres secas y hornea 15 minutos a 190-200 °C. Retira el peso y dale 5 a 10 minutos más, hasta que el fondo esté seco y apenas dorado. Un molde metálico en la parte baja del horno ayuda; el de cerámica transmite peor el calor.

Rellenos que funcionan

Para un molde de 24 cm, 3 huevos y 250 ml de nata (o mitad nata, mitad leche), con sal, pimienta y nuez moscada. Las verduras van siempre cocinadas y escurridas, porque sueltan agua en el horno, y conviene salar poco si llevas bacon o queso curado.

Horneado y servicio

Una vez rellena, hornea a 180 °C entre 30 y 40 minutos. Está lista cuando el borde está firme y el centro tiembla ligeramente al mover el molde: termina de cuajar fuera. Déjala reposar 10 minutos antes de cortar. Aguanta bien fría o templada, así que se puede preparar la víspera; para recuperar el crujiente, 10 minutos a 160 °C, porque el microondas ablanda la masa.

Preguntas frecuentes

¿Se puede hacer quiche sin nata?

Sí. Se puede usar leche evaporada, queso fresco batido o yogur natural sin azúcar con los huevos. La textura queda algo más firme.

Masa, un relleno de huevo y nata y lo que tengas en la nevera: con eso se hace una quiche. El truco está en que la base quede crujiente y el centro cuajado sin secarse.

La base: quebrada y horneado en blanco

La masa quebrada es la tradicional porque es firme y aguanta bien el relleno líquido. El hojaldre funciona, pero sube por los bordes y se ablanda antes. Si la haces en casa, basta con 2 partes de harina por 1 de mantequilla fría, una pizca de sal, una yema y un poco de agua helada; amasa lo justo y déjala 30 minutos en la nevera. Con el molde ya forrado, otros 15 minutos de frío evitan que encoja.

El paso que evita la base cruda es el horneado en blanco: pincha el fondo, cubre con papel de horno y legumbres secas y hornea 15 minutos a 190-200 °C. Retira el peso y dale 5 a 10 minutos más, hasta que el fondo esté seco y apenas dorado. Un molde metálico en la parte baja del horno ayuda; el de cerámica transmite peor el calor.

Rellenos que funcionan

Para un molde de 24 cm, 3 huevos y 250 ml de nata (o mitad nata, mitad leche), con sal, pimienta y nuez moscada. Las verduras van siempre cocinadas y escurridas, porque sueltan agua en el horno, y conviene salar poco si llevas bacon o queso curado.

Horneado y servicio

Una vez rellena, hornea a 180 °C entre 30 y 40 minutos. Está lista cuando el borde está firme y el centro tiembla ligeramente al mover el molde: termina de cuajar fuera. Déjala reposar 10 minutos antes de cortar. Aguanta bien fría o templada, así que se puede preparar la víspera; para recuperar el crujiente, 10 minutos a 160 °C, porque el microondas ablanda la masa.

Preguntas frecuentes

¿Se puede hacer quiche sin nata?

Sí. Se puede usar leche evaporada, queso fresco batido o yogur natural sin azúcar con los huevos. La textura queda algo más firme.

También te pueden interesar

Receta de Carrillera Receta de Coctel Recetas con Aceitunas Recetas con Albahaca Recetas con Albondigas Recetas con Alitas de Pollo Recetas con Almendras Recetas con Arroz Recetas con Arroz de Pescado Recetas con Avena Recetas con Aves Recetas con Butifarra Recetas con Caldo Recetas con Canela Recetas con Carne Recetas con Cerveza Recetas con Chocolate Recetas con Clavo Recetas con Costillas Recetas con Cuscús Recetas con Filetes Recetas con Fruta Recetas con Frutos secos Recetas con Galets Recetas con Higos Recetas con Hojaldre Recetas con Huevo Recetas con Legumbres Recetas con Macarrones Recetas con Marisco Recetas con Mazapan Recetas con Menta Recetas con Mermelada Recetas con Miel Recetas con Migas Recetas con Mousses Recetas con Mozzarella Recetas con Muslos Recetas con Nueces Recetas con Pasta Recetas con Patata Recetas con Pechugas de Pollo Recetas con Perejil Recetas con Pollo Recetas con Queso Recetas con Queso parmesano Recetas con Requesón Recetas con Rodaballo Recetas con Salchichas Recetas con Soja Recetas con Solomillo Recetas con Tallarines Recetas con Vainilla Recetas con Verduras y hortalizas Recetas con Vino Recetas con Yogurt Recetas de Bizcocho Recetas de Bombones Recetas de Canapés Recetas de Canelones Recetas de Cookies y Galletas Recetas de Crepes Recetas de Croquetas Recetas de Empanadillas y empanadas Recetas de Ensaladas Recetas de Escalibada Recetas de Espaguetis Recetas de Fideua Recetas de Flanes Recetas de Gazpacho y Salmorejo Recetas de Hamburguesa Recetas de Helados Recetas de Hummus Recetas de Lasaña Recetas de Magdalenas Recetas de Musaka Recetas de Natillas Recetas de Ñoquis Recetas de Paella Recetas de Panes y masas Recetas de Pasteles Recetas de Pescado Recetas de Pinchos Recetas de Pinchos y Brochetas Recetas de Pizza Recetas de Potaje Recetas de Quiches Recetas de Raviolis Recetas de Redondo Recetas de Risotto Recetas de Rollitos Recetas de Rosquillas Recetas de Rustido Recetas de Salsas y guarniciones Recetas de Sandwiches y bocadillos Recetas de Sopas y cremas Recetas de Tapas Recetas de Tartas Recetas de Torrijas Recetas de Tortillas Recetas Dulces