El ravioli es una pasta especial. Su gran peculiaridad es poder rellenarse de lo que a uno más le guste. ¿Cómo te gustan a ti? Tenemos recetas de salsa para raviolis, de raviolis chinos, de cuatro quesos… Seguro que encuentras la tuya.

Los ravioli son la pasta rellena por excelencia en su país de origen, Italia, y en gran parte del mundo, sobre todo en aquellos lugares donde hay o hubo una gran inmigración italiana. Si bien no son las únicas pastas rellenas, porque también están los cappelletti, los sorrentinos o los tortelli, entre otros, es la palabra raviol la que se popularizó en toda Italia para definir el concepto de pasta rellena.

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Luego, dependiendo de su forma y relleno, cada región del país fue dando diferentes nombres para distinguir cada una de las variedades que hoy existen. Así tenemos los agnolotti en el Piamonte, los tortellinis en Bologna, Módena y la Emilia-Romagna, los pansotti en la Liguria, los casoncelli en la Lombardía o los anolini en Piacenza y Parma. Claro está que cuando se habla de pasta rellena también se incluyen la lasaña y los canelones, pero estas son de un formato muy diferente.

De todas maneras los raviolis como más se los reconoce es con su forma de cuadrados. Eso sí, existe una gran variedad de ingredientes para elaborar el relleno y hacer la salsa para raviolis. Por eso, en esta página puedes encontrar todas las recetas, desde las más tradicionales de raviolis de queso hasta algunas para ocasiones especiales, como los raviolis rellenos de mariscos o pescado. Los ravioli son muy fáciles de preparar y con ellos siempre tienes opciones de elaborar un plato con sabores diferentes. Los puedes servir de manera muy simple, con un poco de aceite de oliva, acompañados con una rica salsa para raviolis de carne o la adecuada dependiendo del relleno que tengan.

¿Cómo hacer los raviolis caseros?

Si quieres servir unos verdaderos raviolis caseros, también la propia pasta puedes hacerla tú. No es difícil, pero te llevará más tiempo que el que necesitas para preparar el relleno. Pero, si implicas en su elaboración a tus amigos o a los familiares con quienes compartirás la mesa, puede resultar hasta muy divertido.

Solo necesitas reunir unos pocos ingredientes, en estas proporciones aproximadas: medio kilo de harina, cuatro huevos, dos o tres cucharadas de aceite de oliva, medio vaso de agua y media cucharadita de sal. Debes mezclar bien todos los ingredientes y amasar hasta obtener una bola de pasta que tendrás que envolver en papel film o cubrir con un trapo limpio y dejar reposar media hora en la nevera.

Pasado ese tiempo la retiras y estiras de manera paciente con un palo de amasar o una botella. Suponiendo que no tienes una máquina de pasta, con ella te resultaría aún más sencillo esta operación. Espolvoreando con un poco de harina el palo de amasar y la mesa sobre la que lo haces, para que no se pegue la masa, lo conseguirás. El objetivo es lograr dos láminas de pasta bien fina, unos dos milímetros de espesor, y del mismo tamaño. Sobre una debes ir colocando, con una cuchara, pequeñas porciones del relleno distribuidas de tal manera que queden unos caminos longitudinales y transversales de unos dos centímetros de ancho.

Existen moldes para marcar en la masa los sitios donde debe ubicarse el relleno. La otra lámina la usas para cubrir esas montañitas de rellenos montada en la primera lámina. Ejerciendo una suave presión con un dedo recorre esos caminos que se formaron para que, en esas partes, la lámina de pasta de arriba se adhiera a la de abajo. Repite la acción pero ahora con un rodillo para cortar, para que al recortar la doble capa de masa se vayan formando los raviolis. Ahora solo te queda comprobar que estén sellados por los cuatro costados, si no, séllalos ejerciendo presión sobre los bordes con un tenedor.

Aunque requiera de más tiempo y de algunos utensilios que no siempre están en todas las cocinas, la experiencia suele resultar muy gratificante. Pero si te falta tiempo o prefieres optar por una cocina más práctica, siempre puedes recurrir a comprarlos hechos y acompañarlos de la salsa que te apetezca. Tanto si los has hecho tú, como si has comprado los raviolis frescos, la cocción en agua hirviendo no debe ser mayor a tres o cuatro minutos, dependiendo del tamaño de los ravioli.

Una fuente de energía con diferentes texturas y sabores

Los raviolis, como toda pasta, están hechos a base de cereales, por lo tanto fundamentalmente es un alimento energético. Por lo que su consumo se considera beneficioso para aquellas personas que tienen un gran desgaste físico, ya sea para deportistas, para trabajadores de mucha actividad física y también para quienes aún se encuentra en la etapa de crecimiento, como los niños y los adolescentes. En una dieta saludable, la pasta se puede incluir hasta tres o cuatro veces por semana. Como es un alimento muy versátil esto no genera ninguna dificultad. De todas maneras el valor final, tanto de calorías como de las proteínas, vitaminas y minerales que aporta dependerá del resto de los ingredientes del plato, de los incluidos en el relleno y de los que contiene la salsa que los acompaña.

Es que unos buenos raviolis no serían tan deliciosos sin una buena salsa. Por eso en nuestras recetas puedes encontrar tanto un plato clásico con salsa de tomate como, por ejemplo, otro con una especial salsa para raviolis de queso. Experimenta elaborando rellenos con ingredientes de gustos y texturas diferentes. Para ir abriendo boca te proponemos esta receta de ravioli de carne con salsa bolognesa y salsa de queso.

En un cazo con agua y una pastilla de Avecrem pon a hervir los ravioli. Mientras tanto, en una sartén con un poco de aceite de oliva sofríe 200 gramos de carne picada hasta que quede dorada. Añádele un bote de Tomate Frito Gallina Blanca y dejálo reducir. Así ya tienes hecha la salsa bolognesa, ahora mézclala con la salsa de queso, previamente calentada siguiendo las indicaciones de su fabricante. Emplata los raviolis con dos cucharadas de esta salsa doble.

Ya lo sabes, los raviolis te ofrecen una gran cantidad de recetas diferentes. Por ejemplo, los mismos ravioli de la receta que te adelantamos puedes acompañarlos de una diferente salsa para raviolis rellenos de carne. Elige entre las decenas de opciones que te ofrecemos en esta sección y harás un plato delicioso para compartir con quien quieras.

Receta destacada

Ravioli de carne con salsa bolognesa y salsa de queso

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Ingredientes

  • 500 g de ravioli
  • 200 g carne de ternera picada
  • 1 bote de

    Tomate Frito Gallina Blanca

  • 1 tarrina de salsa de queso
  • 1 pastilla de

    Avecrem Caldo de Pollo

  • 10-20 min
  • Fácil
  • 4 personas