Gorgonzola, Stilton, Manchego, Mahón, de Burgos… Por suerte, tenemos a nuestro alcance una amplia variedad de quesos con los que deleitarnos ya sea con un poco de pan o como un ingrediente especial en nuestras recetas. Por ejemplo, una tarta de queso al horno, una quiche de jamón y queso, un flan de queso y hasta una crema de queso. Porque ya lo dice el refrán “con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino”, y es totalmente cierto porque comer queso es una experiencia culinaria tan deliciosa que hace que cualquier momento sepa mejor.

Ver más...

Pero aunque al buen queso no le hacen falta muchos acompañamientos y le basta un trozo de pan, en este recopilatorio hemos querido reunir las recetas con queso más sabrosas, sencillas y rápidas que podrás encontrar. Te invitamos a descubrirlas una por una y probar todas las propuestas, que para que te resulten más fáciles de hacer incluyen un paso a paso con el que es imposible que te salgan mal.

El queso es un alimento que se obtiene gracias a la leche cuajada. Lo más habitual es que sea de vaca, pero también podemos encontrar queso de cabra, oveja o búfala. Cada queso es especial y esto se puede comprobar tanto por su aspecto como por su olor y sabor. Las “culpables” de estas particularidades son las bacterias, encargadas de acidificar la leche y que configuran la textura y el sabor de gran parte de los quesos. Así como el tiempo de curación, los tratamientos a los que se someten, el tipo de animal y el nivel de nata.

Es fácil comprender nuestra afición por los quesos ya que viene de muy lejos. Los griegos consideraban a este alimento como un regalo de los dioses y no es para menos porque hay tantas variedades como paladares. Por eso, resulta difícil no encontrar aquel queso que se ajuste a nuestro gusto y también a nuestro ritmo de vida. De hecho, el queso se consideraba un alimento muy adecuado para los viajes ya que era fácil transportarlo, se conservaba bien y aportaba importantes beneficios al organismo como proteínas, calcio, grasa y fósforo.

Tipos de quesos

Existe una gran variedad de quesos porque intervienen multitud de características en su formación como la conservación, el origen de la leche usada, su contenido en grasa o los años de curación. Uno de los más reconocidos en nuestra gastronomía y que cuenta con denominación de origen es el de La Mancha. Pero solo en España hay más de 100 tipos de quesos, gran parte de los cuales se sitúan en Asturias.

Otro queso muy conocido es el gouda hecho con leche de vaca, como el emmental o el queso tetilla de Galicia. Aunque cada uno de ellos posee sus particularidades sí que es cierto que se asemejan bastante en cuanto a color, sabor y textura. Por ejemplo, los de vaca son más suaves mientras que los de oveja o cabra, con más presencia en la zona mediterránea, como el queso feta, tienen un punto ácido o incluso se pueden llegar a mezclar tres leches, de vaca, cabra y oveja, como en el Cabrales dando lugar a un queso sin igual.

Más delicados son los quesos frescos, ya que para hacerlos solo cuajan y deshidratan la leche y no aplican técnicas de conservación. Esto hace que sean más perecederos y aguanten solo unos días en nuestro frigorífico. Son ideales para los canapés, y en caso de tratarse de la mozzarella para la pizza y del mascarpone, nuestro requesón, para postres tan ricos como el tiramisú.

Por otro lado, en el terreno de los quesos curados uno de los que más triunfa gracias a la popularización de la cocina italiana es el queso parmesano, perfecto para acompañar tus platos de pasta. Se dice que un queso está curado cuando su proceso de secado y conservación se ha alargado durante un tiempo mínimo de año y medio a dos años. Esto le confiere un sabor más intenso que, por ejemplo, los quesos frescos, además de una textura mucho más dura y seca.

Otro tipo de queso que queda realmente bien para aperitivos son los cremosos, que tienen esta textura porque su cantidad de nata es mucho mayor que otros quesos. Los más conocidos son el camembert, el brie o nuestra torta del Casar de Extremadura. Estos quesos quedan muy bien al ser horneados. Con este método adquieren una consistencia más líquida ideal para acompañar con pan o carnes, o incluso para hacer una salsa de queso.

Por último, están los quesos azules, que se diferencian de los otros por la presencia de su característico moho que les da un color entre azul y verde. Que no te eche para atrás esta particularidad, ya que este tipo de quesos tienen un sabor súper intenso y muy apreciado. El moho sencillamente responde a que son almacenados en lugares con una humedad muy elevada, como cuevas. El roquefort, el cabrales, el stilton o el gorgonzola son los más reconocidos.

Deliciosas recetas con queso

Aquí tienes muchísimas recetas que tienen el queso como protagonista y que te invitamos a descubrir. Aprenderás a cómo hacer tarta de queso o el pastel de queso, y muchas otras más. Te adelantamos algunas de muy apetitosas. Este alimento queda realmente bien con la pasta, así queda demostrado en platos como los macarrones con queso o la lasaña. En este caso puede rellenar de lo que más nos guste como de carne o verduras, pero ya que estamos hablando de este ingrediente tan rico qué te parece prepararla de jamón y queso. ¡Queda riquísima! Lo primero es precalentar el horno a unos 180ºC, para después hidratar las placas de lasaña tal y como se especifica en el envase.

Por otro lado, en una fuente apta para horno coloca una placa de lasaña, una loncha de jamón dulce, otra de queso para fundir y, por último, otra placa de lasaña. Repite esta operación hasta terminar con todos los ingredientes y encima de la última capa pon el queso rallado y una pastilla de Avecrem desmenuzada. Hornéalo unos 15 a 20 minutos y ya puedes servir. Una opción con los mismos ingredientes pero con una elaboración distinta es la de empanada de jamón y queso. ¡Pruébala!

Otras recetas con queso para toda la familia que te animamos a probar son estas patatas al horno con cebolla y beicon. ¡Os encantarán! Además, es un plato súper sencillo de preparar y con el que dejarás a todos sorprendidos. Es tan sencillo como lavar las patatas y cocerlas. Cuando estén déjalas enfriar y después córtalas a rodajas. Por otro lado, pela y pica las cebollas bien pequeñas, y el beicon a tiras. Después sofríe las cebollas durante unos 5 minutos, saca el aceite y añade el beicon. Pasados unos 3 minutos ya lo puedes retirar.

A continuación, dora las rodajas de patatas y añade una pizca de Avecrem. Agrega entonces el beicon y las cebollas y remueve bien. Dispón la mezcla sobre una fuente alternando por capas con queso. Hornéalo unos 20 minutos hasta que veas que el queso se funda. ¡Y, a comer!

Te esperan muchísimas recetas más como la de queso frito o la de risotto a los cuatro quesos. ¡Anímate a descubrirlas!

Receta destacada

Lasaña de Jamón y Queso

La lasaña o en italiano lasagna es un tipo de pasta que se sirve en láminas. Se trata de un plato de origen italiano. Por su aspecto La lasaña al horno también se puede hacer con carne, Ver Receta...

Ingredientes

  • 6 placas de

    Lasaña Fácil El Pavo

  • 6 lonchas de jamón dulce
  • 6 lonchas de queso para fundir
  • 100 gr. de queso para gratinar
  • 1 pastilla de

    Avecrem Caldo de Pollo

  • 10-20 min
  • Fácil
  • 4 personas