¿Cómo hacer una salsa de queso (azul, roquefort) para carnes y pastas?

Esta es la receta para la salsa de queso azul para carnes y pastas:

Ingredientes:

50 gr de queso roquefort.

160 gr de nata líquida para cocinar.

1 pizca de pimienta (opcional).

Elaboración:

Ponemos un cazo a fuego medio y echamos el queso. Dejamos que se derrita un poco mientras removemos con una cuchara de madera.

Añadimos la nata líquida y removemos hasta que se disuelva el queso. Podemos incluso dejar algún trocito para darle un toque más basto.

Vertemos en el recipiente donde vayamos a servir. Añadimos un poquito de pimienta negra y servimos.

Y, a continuación, la receta para la salsa de queso roquefort para carnes y pastas:

Ingredientes:

200 ml. de nata líquida

45 gr. de queso roquefort (o queso azul)

2 cucharadas soperas de aceite de oliva

1 pizca de nuez moscada

Cebollino picado

Elaboración:

Como muchas recetas de salsas, la salsa roquefort la vamos a hacer en una sartén anti-adherente que empezaremos poniendo al fuego y calentando con dos cucharadas de aceite de oliva (a ser posible, aceite de oliva virgen extra).

2. Una vez que el aceite esté caliente, añadimos el queso roquefort en pedazos gruesos, y lo deshacemos a fuego lento mientras lo vamos removiendo con una cuchara de madera.

3. Cuando esté completamente deshecho el queso roquefort, añadimos la nata líquida y removemos todo a fuego lento para que se mezclen el queso y la nata.

4. Cuando la nata y el queso esté bien integrados, condimentamos la salsa roquefort con un poco de nuez moscada si lo deseamos. Sal no hace falta añadir, pues ya está contenida en el queso y el queso roquefort tiene un sabor ya muy intenso.

5. Llegados a este punto, lo único que nos queda es dejar que la salsa cueza ligeramente a fuego suave hasta que adquiera la consistencia deseada, teniendo en cuenta que cuanto más tiempo esté al fuego, más espesa quedará, y que una vez se enfríe, la salsa roquefort adquirirá una mayor consistencia que la que se aprecia en la sartén.

6. Se recomienda añadir directamente la salsa al plato, ya sea carne, pescado, pasta, verduras... Por ejemplo, si queremos hacer el famoso solomillo al roquefort, una vez cocinada la carne a la plancha, nos bastaría con añadir la salsa roquefort por encima bien caliente.

7. Si, por el contrario, la hacemos para usarla más tarde, tenemos que dejarla enfriar y guardar la salsa de queso azul en el frigorífico bien tapada. Cuando queramos usarla, tenemos que volver a calentarla y removerla bien.

8. Opcionalmente, para recuperar las pinceladas del color verdoso del queso roquefort, en el momento de añadir la salsa de roquefort a los platos podemos echar por encima un poco de cebollino muy picado, o bien unos toques de perejil picadito, orégano seco, albahaca, etc.