Recetas con Cerveza

Guisar con cerveza aporta un fondo amargo y tostado que el vino no da. Al cocer se evapora buena parte del alcohol y lo que queda es sabor, siempre que elijas bien la cerveza y le des tiempo a la salsa.

Qué cerveza elegir y cómo tratarla

Una rubia tipo lager sirve para casi todo y da salsas suaves y claras, buenas para pollo y cerdo. Una cerveza tostada o negra da salsas más oscuras y con más cuerpo, y funciona mejor con carnes que se guisan largo. Evita las muy lupuladas: al reducir, el amargor se concentra y la salsa puede quedar áspera.

La cerveza se añade después de dorar la carne y hacer el sofrito, y conviene dejar que hierva unos minutos sin tapar para que se evapore parte del alcohol y se suavice. Si la salsa queda amarga, una cucharadita de miel o una zanahoria rallada en el sofrito la equilibran. Y ojo con la sal: la cerveza reduce y concentra todo lo que hay en la cazuela.

Pollo a la cerveza, en cazuela, horno u olla

En el pollo a la cerveza clásico se dora el pollo en cuartos, se retira y en la misma cazuela se pochan 3 cebollas en juliana con 2 tomates rallados. Después vuelve el pollo, se moja con cerveza tostada y caldo, y se cuece tapado a fuego suave entre 30 y 40 minutos. Al final se destapa para que la salsa ligue y quede melosa.

Con prisa, el pollo a la cerveza en olla exprés va todo junto a la olla: pollo en trozos, pimientos verdes, cebolla, ajo, tomate frito y 2 latas de cerveza. Entre 20 y 30 minutos de cocción, se tritura la verdura para hacer la salsa y se cuece 5 minutos más con la olla abierta. Otras versiones:

Cerdo, conejo, albóndigas y pasta

El conejo a la cerveza se dora y se cuece tapado 15 minutos con cebolla, zanahoria, tomate, romero y tomillo; después se añaden 1 litro de cerveza y pasas sultanas, se cuece otros 15 minutos y se termina con una picada de ajo, perejil y almendras que espesa la salsa. El amargor de la cerveza y el dulzor de la pasa se compensan.

Con cerdo, el solomillo a la cerveza se hace rápido, mientras que la pierna de cerdo a la cerveza agradece una cocción larga. Para diario:

Preguntas frecuentes

¿Cuánta cerveza hay que poner en un guiso?

Depende del tamaño del guiso y de cuánto quieras que se note. Como referencia, para un pollo entero o 1 kg de carne, entre 330 ml y 1 litro, completando con caldo si hace falta cubrir. Si es tu primera vez o la cerveza es muy intensa, empieza por 1 lata y el resto de caldo. La carne no tiene que quedar sumergida del todo: con que el líquido llegue casi hasta arriba basta, y la salsa quedará más concentrada.

¿Se evapora el alcohol de la cerveza al cocinar?

Una buena parte sí, sobre todo con cocciones largas y a fuego abierto, pero no todo. Cuanto más tiempo cuece la salsa y más superficie tiene la cazuela, más alcohol se pierde; con la olla tapada se evapora menos. En un guiso de 1 hora queda una cantidad pequeña, aunque no nula. Si vas a servirlo a quien no pueda tomar alcohol, usa cerveza sin alcohol.

¿Por qué la salsa de cerveza queda amarga?

Por 2 motivos habituales: usar una cerveza muy lupulada, tipo IPA, o reducirla demasiado, porque al evaporarse el agua el amargor se concentra. También influye añadirla a una cazuela demasiado caliente y dejarla hervir fuerte mucho rato. Para corregirla, añade una cucharadita de miel o un poco de caldo, o tritura parte de la cebolla y la zanahoria del guiso: su dulzor compensa el amargor.

¿Se puede cocinar con cerveza sin alcohol?

Sí, y el resultado es muy parecido. La cerveza sin alcohol aporta el mismo fondo tostado y algo de amargor, aunque la salsa queda un poco más ligera y a veces más dulce. Es una buena opción si cocinas para niños o para alguien que no toma alcohol. Elige una tostada sin alcohol para guisos de carne, porque las rubias sin alcohol aportan menos sabor.

Guisar con cerveza aporta un fondo amargo y tostado que el vino no da. Al cocer se evapora buena parte del alcohol y lo que queda es sabor, siempre que elijas bien la cerveza y le des tiempo a la salsa.

Qué cerveza elegir y cómo tratarla

Una rubia tipo lager sirve para casi todo y da salsas suaves y claras, buenas para pollo y cerdo. Una cerveza tostada o negra da salsas más oscuras y con más cuerpo, y funciona mejor con carnes que se guisan largo. Evita las muy lupuladas: al reducir, el amargor se concentra y la salsa puede quedar áspera.

La cerveza se añade después de dorar la carne y hacer el sofrito, y conviene dejar que hierva unos minutos sin tapar para que se evapore parte del alcohol y se suavice. Si la salsa queda amarga, una cucharadita de miel o una zanahoria rallada en el sofrito la equilibran. Y ojo con la sal: la cerveza reduce y concentra todo lo que hay en la cazuela.

Pollo a la cerveza, en cazuela, horno u olla

En el pollo a la cerveza clásico se dora el pollo en cuartos, se retira y en la misma cazuela se pochan 3 cebollas en juliana con 2 tomates rallados. Después vuelve el pollo, se moja con cerveza tostada y caldo, y se cuece tapado a fuego suave entre 30 y 40 minutos. Al final se destapa para que la salsa ligue y quede melosa.

Con prisa, el pollo a la cerveza en olla exprés va todo junto a la olla: pollo en trozos, pimientos verdes, cebolla, ajo, tomate frito y 2 latas de cerveza. Entre 20 y 30 minutos de cocción, se tritura la verdura para hacer la salsa y se cuece 5 minutos más con la olla abierta. Otras versiones:

Cerdo, conejo, albóndigas y pasta

El conejo a la cerveza se dora y se cuece tapado 15 minutos con cebolla, zanahoria, tomate, romero y tomillo; después se añaden 1 litro de cerveza y pasas sultanas, se cuece otros 15 minutos y se termina con una picada de ajo, perejil y almendras que espesa la salsa. El amargor de la cerveza y el dulzor de la pasa se compensan.

Con cerdo, el solomillo a la cerveza se hace rápido, mientras que la pierna de cerdo a la cerveza agradece una cocción larga. Para diario:

Preguntas frecuentes

¿Cuánta cerveza hay que poner en un guiso?

Depende del tamaño del guiso y de cuánto quieras que se note. Como referencia, para un pollo entero o 1 kg de carne, entre 330 ml y 1 litro, completando con caldo si hace falta cubrir. Si es tu primera vez o la cerveza es muy intensa, empieza por 1 lata y el resto de caldo. La carne no tiene que quedar sumergida del todo: con que el líquido llegue casi hasta arriba basta, y la salsa quedará más concentrada.

¿Se evapora el alcohol de la cerveza al cocinar?

Una buena parte sí, sobre todo con cocciones largas y a fuego abierto, pero no todo. Cuanto más tiempo cuece la salsa y más superficie tiene la cazuela, más alcohol se pierde; con la olla tapada se evapora menos. En un guiso de 1 hora queda una cantidad pequeña, aunque no nula. Si vas a servirlo a quien no pueda tomar alcohol, usa cerveza sin alcohol.

¿Por qué la salsa de cerveza queda amarga?

Por 2 motivos habituales: usar una cerveza muy lupulada, tipo IPA, o reducirla demasiado, porque al evaporarse el agua el amargor se concentra. También influye añadirla a una cazuela demasiado caliente y dejarla hervir fuerte mucho rato. Para corregirla, añade una cucharadita de miel o un poco de caldo, o tritura parte de la cebolla y la zanahoria del guiso: su dulzor compensa el amargor.

¿Se puede cocinar con cerveza sin alcohol?

Sí, y el resultado es muy parecido. La cerveza sin alcohol aporta el mismo fondo tostado y algo de amargor, aunque la salsa queda un poco más ligera y a veces más dulce. Es una buena opción si cocinas para niños o para alguien que no toma alcohol. Elige una tostada sin alcohol para guisos de carne, porque las rubias sin alcohol aportan menos sabor.

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