Aunque a primera vista no lo parezca cocinar recetas de pollo a la plancha también tiene su misterio, sobre todo si las quieres acompañar de una rica salsa que lo haga más agradable y le dé sabor. ¿Cuál es tu favorita? Nosotros te aconsejamos limón, verduras, salsa de nata... Verás qué jugoso te queda. ¿Te animas a probarlo?

Con el pollo podemos hacer mil y un platos porque su versatilidad en la cocina es increíble. Por un lado, al tener un sabor suave hace que se pueda combinar a la perfección con muchos ingredientes y además admite muchos tipos de cocción: al horno, frito, rebozado, hervido, a la parrilla o a la plancha, como te invitamos a descubrir en esta sección.

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Para hacerlo de esta manera es conveniente escoger la pechuga ya que no tiene hueso ni mucha grasa, por lo que es perfecta también si estamos buscando comidas saludables que nos ayuden a mantener la línea. El problema es que si no lo hacemos bien y con los aderezos necesarios el resultado puede acabar siendo algo insípido y la carne demasiado seca.

Y es que conseguir un pollo a la plancha jugoso no es tan fácil como parece. Lo más probable es que lo cocines vuelta y vuelta, lo sazones con un poco de sal y pimienta y lo acompañes de una ensalada o unas patatas fritas. Pero si quieres darle una vuelta y convertirlo en un auténtico manjar ten en cuenta los consejos que te damos a continuación.

Cómo hacer un pollo a la plancha de auténtico chef

Uno de los errores en los que caemos al cocinar el pollo de esta manera es que alargamos demasiado la cocción y la carne acaba resultando seca y sin sabor. Lo más habitual es escoger las pechugas para hacerlas a la plancha. En este caso es mejor optar por filetes algo más gruesos ya que los finos acostumbran a quedar más secos. Si te apetece una buena opción es comprar las pechugas enteras y cortarlas en casa con el grosor que prefieras. De esta manera, conseguirás que pierdan menos jugo y queden más tiernas.

Otro truco que funciona es antes de cocinar las pechugas golpearlas con un mazo o rodillo de cocina para así igualar el grosor, aunque no te recomendamos dejarla muy fina. También puedes aplicar la técnica de la salmuera para que el pollo quede más jugoso. Para ello diluye una cucharada pequeña de sal por litro de agua y sumerge la pechuga durante una media hora. Otra opción sería sumergirla en leche. Con ambas lo que conseguirás es que las fibras de la carne se acaben rompiendo y que absorba más humedad.

A la hora de cocinar el pollo con plancha también ayuda untar las pechugas con aceite de oliva y ponerlas en la sartén previamente calentada. Lo mejor es cocinarlas unos 3 o 4 minutos por cada lado y con el fuego no muy alto para evitar que se quemen por fuera pero queden crudas por dentro.

Ahora que ya sabes todos los trucos sobre cómo preparar un pollo a la plancha delicioso, te invitamos a que pruebes la gran variedad de propuestas que hemos recopilado especialmente para ti. Como podrás comprobar todas son muy sencillas de hacer y vas a disfrutar mucho tanto cocinándolas como comiéndolas.

Recetas de pollo a la plancha fáciles y gustosas

Aunque la receta más conocida sea la pechugas de pollo a la plancha, lo cierto es que otras piezas de esta carne también son ideales para prepararlas con este método de cocción. Por ejemplo, unos muslos de pollo a la plancha con guarnición de tomate y cuscús. Es una deliciosa receta de pollo a la plancha con verduras y con un toque de cocina árabe que te va a enamorar. En este plato el pollo es el auténtico protagonismo pero gana mucho más al acompañarse de una maravillosa guarnición de tomates laminados y cuscús.

Cocinar es bien sencillo. Lo primero es abrir los muslos de pollo para asegurarse que queda bien cocido en la sartén. Después ya se puede sazonar con el ajo pelado muy troceado, la pastilla de Avecrem y un poco de pimienta. A continuación se asa en una sartén con un poco de aceite de oliva y a fuego fuerte hasta que se dore. Cuando veas que coge color baja la intensidad del fuego hasta que acabe de hacerse. Agrega enseguida el tomate laminado y deja que se cocine con el pollo.

Por otro lado, cocina el cuscús y cuando esté, escúrrelo, y úntalo con aceite de oliva para que quede suelto. Por último, sirve el muslo con el tomate y la guarnición de cuscús.

Aquí encontrarás muchísimas más propuestas tan ricas como esta pero si no quieres complicarte en exceso y vas con el tiempo justo otra opción para que te quede un plato apetitoso es añadir una gustosa salsa para tu pollo a la plancha. Una de muy sencilla es la de la salsa de limón. Para hacerla necesitarás primero exprimir unos limones y agregar al zumo un poco de agua. A continuación agrega el azúcar, mezcla bien y pon la cazuela al fuego y déjala hasta que reduzca a la mitad. Después añade una cucharadita de harina de maíz disuelta en agua y remueve hasta que obtengas la textura que quieras.

Otra salsa que te encantará y que es muy sencilla también es la salsa de mostaza. En este caso para prepararla basta con rehogar las cebollas en una sartén con un poco de aceite y después añadir el caldo de pollo, vino, mostaza y sal. Mezcla bien y ponlo a hervir. Para que te quede más espesa puedes añadir maicena disuelta en agua fría y ya puedes servir el pollo con la salsa caliente por encima.

Anímate a descubrir más propuestas de pollo a la plancha, recetas súper sabrosas y además muy saludables ya que esta carne tiene un sinfín de beneficios. Es una carne magra y buena fuente de ácido fólico, vitamina B3, vitamina B12, A y vitamina C. Además destaca su aporte en fósforo y potasio. ¡Pruébalas!

Receta destacada

Muslos de pollo a la plancha con guarnición de tomate y cuscús

De la cocina árabe hay muchos platos deliciosos y, sin duda, uno de los más característicos es el cuscús. Este se hace a partir de sémola de trigo y se acompaña con carne, verduras, legumbres y salsas. Si aún no lo has probado, te lo recomendamos al 100% ya que está buenísimo. Ver Receta...

Ingredientes

  • 150 g de tomate natural
  • 50 g de cuscús
  • 1 pastilla de

    Avecrem Caldo de Pollo

  • 1 muslo de pollo
  • 0,5 diente de ajo
  • Aceite de oliva
  • Pimienta negra
  • 20-40 min
  • Media
  • 1 persona