Los callos hacen los inviernos menos fríos y los guisos más sabrosos, ¡no dudes en probarlos con estas recetas!

Receta destacada

Callos con garbanzos

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Hoy te contamos cómo hacer callos con garbanzos, un guiso tradicional repleto de sabor, ideal para calentar el cuerpo en los días fríos o en aquellos momentos en los que necesitas una buena dosis de energía. Ver Receta...

Ingredientes

  • 500 g de callos limpios
  • 300 g de garbanzos secos
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1 pimiento verde
  • 2 dientes de ajo
  • 1 tomate maduro
  • 1 pastilla de

    Avecrem Caldo de Pollo

  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Pimentón ahumado
  • Laurel
  • > 60 min
  • Fácil
  • 4 personas

¿Cómo hacer callos? Te lo contamos.  

Aunque en la carnicería ya vas a encontrarlos limpios y cocidos, también puedes hervirlos en casa. En ese caso, primero debes limpiarlos bien con agua y vinagre y frotarlos a conciencia. Después, pon una olla con agua en el fuego y cuando empiece a hervir tira los callos cortados a trocitos. Deja que hiervan de nuevo y cuélalos. Una vez ya están colados ponlos en la misma olla con agua, una cebolla, una zanahoria, un puerro, una hoja de laurel y unos granos de pimienta y deja cocer unas 4 horas aproximadamente. A continuación, ya los puedes colar y utilizarlos en la receta. Los ingredientes van a variar según la receta que hagamos.  

Una cosa importante si en la receta de callos incluímos chorizo o morcilla es que estos ingredientes deben incorporarse cuando falte una hora de cocción. Aparte los habremos cocido un poco y luego los incluiremos para que terminen de cocinarse con el resto de ingredientes. ¿Por qué hacemos esto? Fácil. Porque así evitaremos que se rompan y desmenucen, además de evitar que el plato nos quede muy graso, debido a la grasa que suelta tanto el chorizo como la morcilla.  

Teniendo estos truquitos en mente, hacer callos es solo cuestión de práctica. Le cogerás el tranquillo enseguida y te saldrán estupendos. ¿Dispuesto a sorprender a la familia? ¿Hay alguien que dudaba de ti? Pues cuando le pongas el plato en las narices no tendrá nada que decir más que darte las gracias y la enhorabuenísima. 

¿Qué recetas de callos caseros puedes hacer? A esto también tenemos la solución.  

Lo primero que tienes que saber si usas carne es que la carne a usar es la casquería, partes de la ternera o el cerdo que encontrarás en la carnicería. Si la casquería no te la han limpiado, introdúcela en agua unas dos o tres veces, cambiándola y añadiendo un chorrito de vinagre. Así nos aseguramos que quede bien limpia.  

También es importante que cuando cubras los ingredientes con caldo lo hagas pero que quede nada más sobresaliendo un poco por encima. No hace falta que riegues los ingredientes, nos interesa un caldo bien concentrado. Por eso siempre luego es recomendable que los comas con unas buenas rebanadas de pan. ¡Es que no vas a poder parar de untar el plato, ¡no va a quedar nada!  

Entre las recetas de callos caseros te resaltamos los caseros de ternera o los tradicionales madrileños hechos en una cazuela de barro que quedan estupendos. También te sugerimos los callos en salsa y otra receta con patatas. Las cuatro están de rechupete.  Siempre es más recomendable hacer los callos un día antes de comerlos porque los sabores están mucho más asentados y potenciados. Pero el tiempo no siempre juega a nuestro favor, así que si es el mismo día, sin problemas, quedan buenísimos igualmente.

Prepárate para lucirte porque te va a aplaudir toda la mesa con el resultado final. ¡Disfruta de la velada y que siéntete como cuando comías los platos hogareños de tu abuela! 

Recetas de callos con garbanzos

Los callos con garbanzos están buenísimos. Esta legumbre aparece de forma recurrente cuando preparamos las diferentes recetas. Así que primero te vamos a decir cómo preparar los garbanzos.  

Antes de ser cocidos, debes poner los garbanzos en remojo en agua, no muy fría, más bien un poco templada, con un poco de sal durante, aproximadamente, doce horas. Luego se lavan con abundante agua para eliminar el posible olor generado durante esas horas que estuvieron en remojo. Durante la cocción, si es necesario añadir agua o caldo que nunca sea fría o frío el líquido. Caliéntalo un poco antes. Si quieres ahorrarte el paso de hacer los garbanzos, siempre puedes usar de bote. Acuérdate de lavarlos bien antes.  

Entre las recetas de callos con garbanzos, te recomendamos el cocido con nuestros protagonistas o una típica receta de callos con garbanzos que hemos detallado paso a paso. En el caso de que quieras guardarte un tupper extra en el congelador porque te han sobrado, un consejito. Si la receta que has preparado lleva patatas, evitar meterlas en el congelador ya hechas. Es decir, si quieres congelar la receta ¡adelante! Sin embargo, acuérdate de cocinarla sin patatas porque estas no quedan bien después de congelarse.

A partir de aquí, disfruta del plato que te ha quedado. ¿Lo mejor? Que estas recetas integran ingredientes muy humildes y baratos, de los que se alimentaba bien el pueblo, y que el resultado es exquisito. Ahora, además, se han puesto de moda hasta en los mejores restaurantes así que, ¿qué razones necesitas más para saber prepararlos en casa?