¿Te apetece un guiso de legumbres con un puntito exótico? Este guiso de frijoles con carne se adapta a tu punto de picante, de cero, si no usas guindillas, a tanto como tú quieras según la cantidad que le añadas. ¿Te atreves?
Vamos a empezar a preparar los ingredientes para nuestro guiso de frijoles con carne. Primero, los frijoles, recuerda que para esta receta puedes usar frijoles de cualquier variedad que encuentres en el mercado. Si vas a prepararlo con frijoles secos, déjalos en remojo la noche anterior. A la mañana siguiente escúrrelos y lávalos con un poquito de agua bajo el grifo. Ponlos a hervir en agua fría o en una olla a presión, pero en ambos casos añádele a la olla una cabeza de ajos, una hojita de laurel y una ramita de tomillo para aromatizarlos.

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En cambio, si preparas el guiso con frijoles en conserva, simplemente escúrrelos y lávalos bajo el grifo. ¡Listo! Seguimos con la guindilla, quítale el copete y sacude para retirar las semillas, que son la parte responsable del picante de la guindilla. Recuerda no tocarte los ojos o la boca después de haberlas tocado porque podría quedarte la sensación de escozor. Lávate bien las manos y lava también el cuchillo.

Vamos a picar la cebolla, para ello, corta ambos cabos para crear una superficie plana, luego córtala por la mitad y quita la capa exterior de la cebolla. Corta ambas mitades de forma longitudinal, y luego horizontal. ¡Ya tienes la cebolla picada! En el caso de los ajos, simplemente tienes que separarlos de la cabeza y pelarlos para incorporarlos completos al guiso.

Para picar el pimiento rojo empezamos como con la guindilla: le cortamos el copete y retiramos las semillas en el interior. Cuando esté limpio, lo cortamos por la mitad, ponemos cada mitad encima de la mesa y cortamos a tiras. Gira estas tiras para cortarlas en cuadraditos pequeños. En una cazuela, calienta un poco el aceite de oliva antes de añadir los ajos y la guindilla que hemos vaciado. Mientras los ajos se doran, vamos a cortar el perejil bien finito para hacer una picada. Separa las hojas frescas de la ramita y dóblalas sobre sí mismas para cortarlas fácilmente. Cuando los ajos empiecen a tomar color retira del fuego y pasa los ajos y la guindilla a un mortero. Añade un poquito del caldo y el perejil picado para hacer una picada. Reserva.

Añade la cebolla a la cazuela y rehoga durante 5 minutitos, hasta que tenga una textura blanda y quede ligeramente transparente. Añade el pimiento picadito y rehoga 10 minutos. Añade la carne y remueve continuamente para evitar que se pegue hasta que coja un poquito de color, luego añade la pimienta negra y la salsa de tomate. Añade los frijoles a la cazuela, incorpora el caldo y la ramita de tomillo y remueve para que se mezcle bien. Deja cocinar todo junto unos 15 minutos a fuego medio.

¿Tienes lista la picada que hemos preparado en el primer paso? Ahora es el momento de incorporarla a nuestro guiso, solo unos minutitos antes de acabar la cocción. Mezcla bien y deja cocer un poquito para que se integren bien los sabores. ¡Listo para servir! Puedes acabar con un chorrito de nata líquida.

Receta destacada

Guiso de frijoles con carne

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¿Te apetece un guiso de legumbres con un puntito exótico? Este guiso de frijoles con carne se adapta a tu punto de picante, de cero, si no usas guindillas, a tanto como tú quieras según la cantidad que le añadas. ¿Te atreves?

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Ingredientes

  • 400 ml de

    Caldo Casero de Carne 100% Natural

  • 100 g de salsa de

    Tomate Frito Gallina Blanca

  • 240 g de frijoles negros secos (600 g si son cocidos)
  • 40 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 300 g de carne picada de ternera
  • 100 g de cebolla
  • 2 guindillas
  • 2 dientes de ajo
  • 4 ramas de perejil
  • 1 rama de tomillo
  • 120 g de pimiento rojo
  • pimienta negra
  • 20-40 min
  • Fácil
  • 4 personas
guiso de frijoles con carne con producto

Saber hacer platos exquisitos y que parezcan muy elaborados sin pasar mucho tiempo en la cocina es uno de los mejores trucos que tienen los cocineros experimentados. Y es que, aunque esta receta pueda parecer trabajosa, se trata de una simple cazuela marinera que, siguiendo los pasos, tendrás hecha en pocos minutos.
Esta receta es ideal para preparar para muchos invitados, ya que, en una misma cazuela, puedes poner los ingredientes necesarios dependiendo del número de comensales. Te aseguramos que el resultado queda delicioso y que quedarás genial delante de tus invitados. ¿Se puede pedir más de una receta? Pues manos a la obra y... ¡A prepararla!

Fríe el pescado sazonado y enharinado ligeramente junto con las gambas y reserva. En el mismo aceite, incorpora las patatas a ruedas. Riega con el vino y dejar que evapore.
Añadir el Caldo Casero de Pescado 100% Natural y el Tomate Frito Gallina Blanca y deja cocer hasta que las patatas estén tiernas. Agrega el pescado y por último las gambas. Sirve caliente.
Si te decantas por el pescado fresco en las recetas, seguro que tienen mucho más sabor. Pero tienes que saber identificarlo, así que te damos unos consejos para que, cuando lo compres, sepas si es fresco o no. El pescado fresco tiene los ojos brillantes, las agallas rojas y un tacto un poco duro a la presión. Si quieres ver cómo preparar otros tipos de cazuelas sigue leyendo, seguro que encontraras una que será de tu agrado. ¡Ya nos cuentas!

Cazuelas de Fideos

Una de las recetas más aclamadas de cazuela es la de fideos. Hacer una receta básica de fideos es muy fácil, sigue estos pasos y ya lo tienes.

Empieza por freír la costilla en una cazuela con aceite, previamente cortada a dados y salpimentada. Retirarla y en la misma cazuela elaborar un sofrito con la cebolla y los ajos bien picados. Cuando estén bien doraditos, añadir el tomate pelado y picada. Dejar que se confite bien y añadir de nuevo la costilla y los fideos. Dar unas vueltas y mojar con el Caldo de Carne Gallina Blanca caliente.
Dejar hervir a fuego vivo entre 10 y 20 minutos, dependiendo del grosor de los fideos, y mantener un poco de caldo caliente por si los fideos pidieran más.

Mientras, diluir la Esencia de Tomillo y Romero Gallina Blanca en un poco de aceite caliente y añadirla a la cazuela unos minutos antes de acabar. Probar de sal en el último momento. El resultado tiene que quedar un poco caldoso.

También puedes optar por una receta de cazuela de fideos con costilla de cerdo. En una sartén, con una cucharada de aceite, freír la costilla hasta que esta dorada. A la vez, en la cazuela donde haremos los fideos, preparar el Sofrito de Tomate y Cebolla Gallina Blanca. Una vez la carne esté hecha añadirla a esa cazuela. Añadir perejil. A la misma cazuela, añadirle las patatas troceadas y remover. Una vez mezclado, añadir los fideos y remover de nuevo durante 5 minutos.

Para finalizar, añadir el azafrán y el Caldo de Pollo Gallina Blanca. Rectificar de sal (según gusto) y dejar que cueza hasta que los fideos absorban el caldo y estén hechos. Dejar reposar de 5 a 7 minutos y servir. Esperemos que te hayan gustado estas recetas.

Aunque no tiene un uso muy extendido en nuestro recetario, la verdad es que el hinojo es una planta mediterránea, que incluso crece silvestre en los caminos y zonas cercanas a la costa. Su particularidad principal es su característico aroma, anisado, y que se puede aprovechar todo, tanto sus semillas, como el tallo, el bulbo y las hojas.

Lava el hinojo, elimina las hojas exteriores si son feas y duras, y córtalo en gajos. En una olla grande, cocina el hinojo en 2 tazas de caldo. Al final de la cocción, escurre y luego colócalos en una fuente de horno ligeramente engrasada. Precalienta el horno a 200 ° C. Por separado, prepara Mi Salsa Bechamel siguiendo las indicaciones del sobre. Añade un poco de queso rallado para que sea más sabroso. Vierte la salsa sobre el hinojo, cubre la superficie con rebanadas de queso ahumado y hornea durante 10 minutos.

Si la cazuela de hinojo te sabe a poco puedes optar por hacer esta de pollo. Limpia el pollo y ponlo en la cazuela con un poco de aceite. A continuación, rocía el pollo con el limón e introdúcelo en su interior junto con la pastilla de Avecrem Caldo de Pollo. Dora el pollo y añade las cebollitas peladas enteras, los ajos y el vino. Deja cocer durante unos 40 minutos dándole la vuelta a mitad de la cocción. Se puede acompañar con patatas asadas enteras y con piel, hechas en el microondas o en el horno. Esperemos que te haya gustado, si quieres ver más recetas prueba con a preparar buenos caldos, recetas de lentejas y nuestras recetas de cocidos.