Cuando pensamos en un postre fresquito para combatir el calor, seguro que piensas en un helado. Pero si quieres preparar algo más ligero y sofisticado, no lo dudes, decántate por una deliciosa mousse. En este caso haremos una de kiwi que es la fruta con la que haremos las recetas de hoy.

Pela los kiwis y sácales la parte dura de su base. Córtalos a trozos no muy grandes y tritúralos bien con un túrmix. Cuélalos por un colador de malla fina y reserva su puré.
Pon a calentar un cazo con agua. En cuanto hierva, colócale encima un cuenco metálico o de pyrex. Tienes que procurar que el recipiente no toque el agua; que solo le llegue el vapor que esta desprende al hervir. Añade el azúcar, las yemas y los huevos. Trabaja la mezcla con un batidor hasta que tenga un aspecto uniforme. Mézclale el puré de kiwi y sigue trabajando la pasta con el batidor hasta que se empiece a espesar.

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Pasados unos 10- 15 minutos, retira el cuenco del baño María. Añade la mantequilla e incorpórala al preparado. Cambia la crema de recipiente. Tápala con un papel film que no solo la cubra, sino que la toque. De esta manera no se le formará una costra en contacto con el aire. Deja que la crema se enfríe. Coloca las claras en un bol. Móntalas a punto de nieve. Resérvalas. Monta la nata a punto de nieve.
Mezcla, con cuidado para que no te baje, la nata y la clara de huevo montadas. Para hacerlo, deberás realizar movimientos de arriba hacia abajo, incorporando aire a la mezcla, para que el mousse mantenga su estructura ligera.
Vierte la masa en copas o vasos de sidra y déjalos enfriar en la nevera un par de horas hasta que el mousse tome cuerpo. Esperemos que te haya gustado, si quieres ver más recetas para postres, pincha aquí.

Recetas de Tarta de Kiwi

El kiwi es una fruta que sirve para todo, incluso podemos incorporarla a nuestras tartas. Para empezar, te proponemos que pruebes con esta sencilla tarta de galletas con kiwi. Mezclamos las galletas molidas con la mantequilla y forramos el molde, y reservamos en el frigorífico, Acto seguido mezclamos el queso con el azúcar, la nata y las yemas de huevo. Después, lo ponemos a fuego lento hasta que espese, rellenamos la masa con la crema, y ponemos por encima las rodajas de kiwi. A continuación, lo ponemos una hora en la nevera y lo dejamos reposar, para servirlo lo desmoldamos. Lo podemos acompañar de un poco de nata montada.

A continuación, exponemos un listado de beneficios que trae consigo el kiwi, un alimento rico en antioxidantes y vitamina C. Para aquellos que son sensibles a los rayos UV no dudéis en comer kiwi. La luteína que contiene ejerce una función de filtro de protección natural para la piel. Además, el kiwi evita los resfriados y sube las defensas, gracias a la gran cantidad de ácido fólico y a la vitamina C. Ambos nutrientes producen más glóbulos rojos y blancos, así como anticuerpos, que funcionan como barrera de las enfermedades producidas por virus.

También aumenta la absorción del hierro de lo que se consume, lo que acelera la recuperación de pacientes con anemia. Como sabréis el kiwi es una fruta de fibra, por ello ayuda en la digestión y mejora el tránsito intestinal; es un gran aliado contra el estreñimiento. Si se consume en el desayuno, ayudará mucho más en este aspecto. Si quieres ver recetas con naranja y cocinar con plátano, pincha aquí.

Ahora queremos mostrarte una sencillísima receta de helado de kiwi. Primero empieza por pelar los kiwis. Junto con la miel y el zumo de limón se pasa por la batidora hasta obtener un puré fino. Se le agrega el yogur y se vuelve a pasar por la batidora. Se pone la mezcla en un recipiente de vidrio y se mete en el congelador unas 6 horas removiéndolo cada media hora para que quede más cremoso.

Para seguir os contamos más propiedades del kiwi. Contiene un gran porcentaje de agua y un nivel calórico intermedio, lo que permite bajar de peso y sentirse más saciado. Es perfecto para las dietas de adelgazamiento —es diurético— y para perder agua, sobre todo en el caso de las embarazadas.
El kiwi fluidifica la sangre, mejorando el estado de las arterias y evitando la formación de trombos o coágulos en los vasos sanguíneos. También permite reducir los niveles de colesterol en sangre. Además, esta fruta puede mejorar el desarrollo de los huesos y el funcionamiento de nervios, músculos y órganos.

De nuevo, debido a la gran cantidad de vitamina C, el kiwi puede evitar el nerviosismo y la ansiedad, siendo perfecto también para reducir el estrés. Aporta interesantes beneficios para la salud de la dermis. Uno de los principales usos cosméticos que se le da a este alimento es su efecto rejuvenecedor. Promueve, además, la regeneración celular, por lo que es ideal para combatir acné, cicatrices, arrugas o manchas en el rostro. También es óptimo para la salud del cabello y consigue hidratarlo profundamente sin apelmazarlo. Esperemos que te hayan gustado estas recetas, si quieres ver otras con otros ingredientes pincha aquí y aquí para recetas de helados.