Garbanzos con bacalao y langostinos

He aquí una de las recetas típicas de Cuaresma más completas y sabrosas que podemos imaginar: garbanzos con bacalao y langostinos.... Así da gusto hacer penitencia ¿verdad?

  • 20-40 min
  • Fácil
  • 4 personas

Ingredientes

  • Tomate Frito

    100% natural con aceite de oliva virgen extra

  • Con Avecrem, ¡triunfas!

Cómo hacer Garbanzos con bacalao y langostinos

  • Primer paso garbanzos con bacalao y langostinos

    PASO 1

    Para esta receta de garbanzos con bacalao y langostinos lo primero que haremos será picar la cebolla (una cebolla grande será suficiente) y aproximadamente medio pimiento verde (de los de cuatro cascos) y sofreírlo todo en una sartén amplia durante unos 12 o 14 minutos. Una vez la cebolla y el pimiento estén pochaditos, añadimos dos cucharadas y media (30 ml) de Sofrito de Tomate Gallina Blanca, removemos para que liguen todos los ingredientes y, tras 5 minutos, vertemos el vino blanco. Dejamos que el alcohol se evapore durante un par de minutos.

  • Segundo paso garbanzos con bacalao y langostinos

    PASO 2

    A continuación añadimos los garbanzos cocidos de bote, la pastilla de Avecrem Pescado desmenuzada con los dedos y cubrimos con agua. Dejamos cocinar 15 minutos a fuego suave y sin tapar para que el caldo se vaya evaporando y nos espese el potaje. Respecto a los garbanzos de bote, hay quienes prefieren escurrirlos y lavarlos bajo el grifo antes de cocinarlos para eliminar el llamado ‘líquido de gobierno’ en el que se conservan. No es que este líquido sea perjudicial (de hecho, las buenas conservas solo contienen agua, sal y algún antioxidante), pero en ocasiones el ‘líquido de gobierno’ puede contener otros conservantes e incluso formar una espumita blanca no muy estética en el el guiso.

  • Tercer paso garbanzos con bacalao y langostinos

    PASO 3

    Transcurridos los 15 minutos a fuego suave, añadimos las hojas de espinaca bien lavadas, el bacalao desmigado y los langostinos. Cocinamos todo de 6 a 8 minutos más y apagamos el fuego en cuanto el caldo del potaje nos quede con la textura deseada. Servimos caliente en platos hondos, acompañamos de un buen pan y… ya estaríamos listos para comenzar la penitencia cuaresmal.

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Este guiso fácil y lleno de sabores del mar y de la huerta es típico de la época cuaresmal por dos motivos: no contiene carne y, sobre todo, incluye bacalao, el auténtico rey de la Cuaresma. Para quien no sea muy religioso, definiremos la Cuaresma como ese periodo de 46 días tras los excesos del carnaval en que los cristianos preparan su cuerpo y alma a la muerte y resurrección del Señor con comidas “ligeras”, esto es, excluyendo de su dieta las carnes, especialmente la carne roja, pues está considerada el alimento más opulento y nutritivo.

Pero además de ligero, saludable y lícito desde el punto de vista cristiano-romano-apostólico, este potaje de cuaresma es uno de nuestros imprescindibles de cuchara pues se trata de un guiso tradicional cocinado con una base de verduras de la huerta (¡viva la espinaca!) y legumbres con bacalao. Si a eso le sumamos unos sabrosísimos langostinos obtenemos una explosión de sabores casi milagrosa (por no decir pecaminosa). Dicho esto, procedamos a explicar cómo hacer garbanzos con bacalao y langostinos, in nomine Patris.