Estofado de sepia

Estofado de sepia. Uno de los platos marineros que más nos gustan. Y es que la combinación de la sepia con la patata, los guisantes y el laurel es harina de otro costal (y no, esta receta no lleva harina).

  • 40-60 min
  • Media
  • 4 personas

Ingredientes

  • Caldo Casero de Pescado 100% Natural

    100% natural, sabor casero

Cómo hacer Estofado de sepia

  • Paso uno estofado de sepia

    PASO 1

    Para elaborar nuestro estofado de sepia con patatas y guisantes comenzaremos sofriendo el ajo y la cebolla finamente picados en aceite de oliva durante 12 o 14 minutos. Cuando la cebolla haya cambiado de color y esté pochadita añadimos la sepia troceada (ojo, si nos la limpian en la pescadería nos facilitarán mucho la tarea) y dejamos cocerse todo durante 8 o 9 minutos más.

  • Paso dos estofado de sepia

    PASO 2

    Transcurrido este tiempo, incorporamos la cucharadita de pimentón dulce y el tomate cortado en daditos pequeños de aproximadamente medio centímetro. Además de sabor y textura, estos dos ingredientes son los responsables de darle al estofado ese color rojo-anaranjado tan característico y apetitoso. Cocinamos durante unos 8 minutos más removiendo sutilmente con la cuchara de madera para evitar que se nos peguen los ingredientes en el fondo.

  • Paso tres estofado de sepia

    PASO 3

    Cuando esté todo bien ligadito, vertemos gentilmente (nos encanta esta expresión tan británica) el medio litro de Caldo Casero de Pescado e incorporamos las patatas peladas y cascadas (más abajo te explicamos lo que es “cascar” una patata, por si te ha sonado a chino). Llevamos a ebullición. Una vez rompa a hervir, bajamos el fuego a suave y, sin tapar, dejamos cocinar durante 10 minutos más para que el agua del caldo se evapore más rápidamente y obtengamos así una consistencia mucho más interesante. Finalmente añadimos los guisantes y cocemos 5 minutos más. Apagamos el fuego, dejamos reposar un par de minutos y servimos caliente este lujazo de plato procedente del mar y de la huerta.

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Consejos para cocinar Estofado de sepia

Las patatas se cascan en lugar de cortarlas para que suelten su almidón y espesen la salsa.
Para hacerlo, clavamos el filo del cuchillo en la patata pelada y rompemos el trozo haciendo palanca.

Truco destacado de la receta
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El estofado de sepia con patatas es uno de esos platos con sabor a mar que resucita a un muerto por varios motivos: el primero de ellos por contener <a href="https://www.gallinablanca.es/recetas/sepia/">sepia</a>, ese maravilloso molusco similar al calamar pero más grande consumida por muchos para perder peso gracias a sus propiedades que mejoran nuestro metabolismo y sistema circulatorio. El segundo de ellos es la combinación de la sepia con una serie de verduritas tales como la <a href="https://www.gallinablanca.es/recetas/patatas/">patata</a>, la cebolla, el tomate (que además le da un color espectacular al estofado), los <a href="https://www.gallinablanca.es/recetas/guisantes/">guisantes</a> o el laurel. Y claro, ¿qué esperar cuando se juntan en el mismo plato lo mejorcito del mar con lo mejorcito de nuestra huerta? Pues eso, un plato de agárrate-y-no-te-menees’ que te dejará con el gaznate torcido (en el buen sentido, por supuesto).

 

Porque además de saludable a rabiar, si por algo destaca la sepia es por su capacidad para mimetizarse con los ingredientes que acompaña sin perder su esencia a pescado. Piensa en la clásica sepia con salsa verde y en cómo se impregna del ajo y el perejil manteniendo toda su dignidad como sepia, ¿no te parece casi milagroso? Pues son este tipo de cosas las que marcan la diferencia entre un ingrediente y otro. Por eso, esta receta de estofado de sepia está en la lista de platos de cuchara que alumbran cuerpo y alma como si de un faro marinero se tratase.

 

Poesía aparte, ya puedes comenzar a sacar del armario una buena cazuela (si es antiadherente mejor) y a disponer todos los ingredientes bien organizados sobre la mesa, que por cierto, para quien no lo sepa, a esta disposición previa se le llama “mise en place” (literalmente del francés “puesto en su lugar”).