Macarrones con pollo

Cuando sirves un plato de macarrones con pechuga de pollo sabes que triunfarás. Gustan a todo el mundo, sobre todo a los más pequeños. Para muchos de ellos los macarrones son su alimento preferido. Esto es muy bueno porque,Ver más...

  • 40-60 min
  • Fácil
  • 4 personas
Macarrones con pollo

Ingredientes

  • Caldo Casero de Pollo 100% Natural

    100% natural, sabor casero

Cómo hacer Macarrones con pollo

  • Cómo preparar Macarrones con pollo- Paso 1

    PASO 1

    Salpimentar el pollo y saltear en aceite de oliva hasta que dore ligeramente.

  • Cómo preparar Macarrones con pollo- Paso 2

    PASO 2

    Añadir la nata, el Caldo Casero de Pollo 100% Natural Gallina Blanca, y los macarrones y cocinar hasta que estén listos.

  • Cómo preparar Macarrones con pollo- Paso 3

    PASO 3

    Servir con el queso espolvoreado por encima.

Valora esta receta

Consejos para cocinar Macarrones con pollo

Si bien el queso parmesano rallado es un ingrediente clásico de las pastas, tiene algún secreto en el cómo debe usarse y también alguna excepción a la hora de incluirlo. Si la salsa está hecha a base de aceite no conviene poner parmesano. Si el plato lleva pescado o marisco, tampoco. En caso de usar pasta corta, el queso se ralla grueso y si la pasta es larga, se ralla fino.

parmesano rallado
Caldo Casero de Pollo Gallina Blanca

Descubre nuestros Caldos Caseros Gallina Blanca

Comprar online

como lo advierten los nutricionista, la pasta es una parte fundamental en la alimentación de los niños. Pero a ellos les encantan por el sabor y la textura suave que tienen. Además, en nuestra receta de macarrones con pollo se destacan aún más esas características porque también llevan nata y queso. Y tu disfrutarás preparándolos porque son muy fáciles de hacer, y porque lograrás un plato delicioso para toda la familia. 

¿Cómo cocer los macarrones?

Si quieres saber cómo lograr el punto exacto en la cocción de los macarrones, aquí lo descubrirás. Es muy importante no pasarse en su cocción para lograr un buen plato de macarrones, pero si quedan crudos tampoco serán muy apetecibles. Se deben hacer en una olla grande, porque además de requerir abundante agua, al cocerse los macarrones aumentan su volumen y, por lo tanto, necesitan espacio.

El cálculo del agua se debe hacer en función de la cantidad de pasta: un litro cada 100 gramos. La cantidad de sal también es muy importante, aproximadamente una cucharada sopera por cada dos litros de agua y se ha de echar cuando el agua comienza a hervir. Un error que se suele cometer en la cocción de la pasta es poner aceite en el agua. Se hace para que no se pegue, pero el aceite forma una capa escurridiza que perjudica a la pasta. Si la cantidad de agua es la correcta y la pasta se echa cuando el agua vuelve a romper a hervir después de haberle puesto la sal, no hará falta aceite para que no se peguen. Luego de poner la pasta en el agua es necesario removerla, pero solo una vez, y controlar el tiempo de cocción. Para saber cuál es el necesario hay que consultar el tiempo sugerido por el fabricante, suele estar entre los cinco y los diez minutos. 

Este proceso de cocción es fundamental para lograr el punto exacto, que es cuando el centro de la pasta no consiguió cocerse del todo. Al aproximarse el tiempo sugerido se debe comprobar si ha logrado ese punto exacto, si es así se echa un vaso de agua natural sobre la que está hirviendo y se apaga el fuego. Pasados unos segundos se vuelca la pasta en un colador para que se escurra bien e inmediatamente se saltea en la salsa durante 30 segundos. Si pasa más tiempo surge el riesgo de que los macarrones se pasen. Por lo general, las salsas de la pasta se sirven calientes, con excepción del pesto que requiere una temperatura distinta.

Los macarrones en nuestras cocinas

La pasta, además de ser un alimento que se presenta en muchas variedades: fresca, seca, rellena… es muy versátil. Las posibilidades que ofrece en la cocina son muchas. Se pueden hacer con salsas, con nata, gratinadas, en ensaladas, acompañadas con verduras, con distintas carnes, pueden ser primer plato o plato principal. Entre las pastas, y hasta podríamos decir entre la totalidad de los alimentos más consumidos en nuestro país, están los macarrones. Es muy raro que no estén presentes en la despensa de cualquier cocina y suelen formar parte de los menús de la semana, pero también están entre los platos más preparados para reunir a la familia los domingos. 

Normalmente se hacen con salsa de tomate y queso rallado por considerarse la forma más rápidos de prepararlos. Pero para variar el modo de consumirlos hay muchas opciones y tampoco demandan mucho más tiempo. Un ejemplo son estos macarrones con pollo y nata que aquí te mostramos cómo hacerlos. Pero, si lo prefieres, puedes sustituir la nata por salsa de tomate y ya tienes otro plato: macarrones con pollo y tomate. 

Por su forma, los macarrones absorben muy bien las salsas y los distintos tipos de condimentos. Por otro lado, y debido a su sabor neutro, se adaptan muy bien al acompañamiento de distintos ingredientes. Uno de ellos es la carne de pollo. Que por su gusto y textura, al combinarla con las pastas, se logra un plato suave y cremoso, como ocurre con los macarrones con pollo y queso, que tanto gustan a los peques. Si quieres sabores más fuertes puedes elaborar un guiso de macarrones con pollo al curry.

Hay tantas posibilidades de recetas con macarrones. Puedes añadirles los ingredientes que más te gusten: setas, ahumados, mariscos, beicon, salchichas, jamón... Y acompañarlos con la salsa que creas que mejor se adapta: pesto, boloñesa, carbonara, napolitana, etc. El gratinado siempre es una buena opción para mejorar la presentación y la textura del plato. 

Los macarrones son un ingrediente práctico, económico y nutritivo con el que de manera sencilla se pueden lograr platos exquisitos. Varía tu forma de hacer los macarrones y triunfa en tu mesa.

¿Cómo hacer macarrones con pollo?

Es muy sencillo. Corta la pechuga de pollo en dados y pica un diente de ajo. Pon un poco de aceite de oliva en una cazuela y cuando esté bien caliente echa los dados de pollo para que se salteen, ponles sal y pimienta a tu gusto, también el ajo picado. Cuando el pollo haya cogido un poco de color dorado échale la nata y luego el caldo de pollo. Introduce los macarrones y remuévelos un poco para que no se peguen, aunque es difícil que ocurra porque la cazuela ya tiene aceite. Tapa la cazuela pero, de vez en cuando, vuelve a removerlos. Cuando estén listos, aproximadamente siete u ocho minutos de cocción dependiendo de tu gusto y de la sugerencia de la marca, añádele el parmesano rallado. Remuévelos, esta vez solo para que se mezclen con el queso. Emplátalos y, si te apetece, puedes decorar los platos con alguna hierba aromática fresca. Ahora sírvelo y prepárate para disfrutar de una plato fácil y delicioso para toda la familia. ¡Buen provecho!