3 ocasiones para triunfar en la cocina

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Hay momentos en los que es importante quedar bien con tus invitados. Y hay momentos en los que hacerlo es vital. Hemos elegido tres situaciones en las que creemos que el éxito de la velada vendrá marcado sobre todo por tus dotes gastronómico-anfitrionas. ¿Te suenan? Haznos caso y pasarás la prueba con  matrícula de honor. ¡Palabra de cocinillas!

¡Horror! Viene tu jefe/jefa a cenar

Ya sea porque se ha autoinvitado o porque se trata de una maniobra de persuasión para que te suba el sueldo, en esta cena hay que apostar a caballo ganador. Para empezar, viste la mesa sobria pero elegante: nada de servilletas de papel o mantel de plástico. Unos tonos neutros y un centro floral vistoso pero poco recargado crearán un ambiente relajante. No pongas velas, a menos que esta situación sea un mix con la situación dos (cosa que no aconsejamos). Esmérate con el vino, busca una recomendación e infórmate primero sobre tu elección para poder justificar su elección. Y en cuanto a la comida, te dejamos un menú que demostrarán a tu jefe que eres eficiente, selectiv@, creativ@ y trabajador/ (o sea, el emplead@ perfect@): Crema de setas en hojaldre de primero y Solomillo de ternera con manzana de segundo. Para terminar de ganártelo con tus exquisiteces, ofrécele una Tarta fresca de fresas: ligera, sabrosa y llena de optimismo. ¡Ya nada será igual entre vosotros!

Primera cita

El objetivo está claro: hay que impresionar. Esta cita tiene un propósito de conquista y para ello, echaremos mano de toda la artillería. En una cena, eso se traduce en un gran ramo de rosas en el centro de la mesa, luz de velas, jazz suave de fondo, cava en la cubitera y un menú que seduzca bocado tras bocado. De primero, comienza con toda una declaración de intenciones: Áspic de gambas o langostinos. Es un plato sofisticado, exótico y refrescante. No está mal que te vea así, ¿verdad?. De segundo, saca tu arma secreta: el chocolate. Sí, sí, has leído bien, chocolate en el segundo plato. Esta receta de Perdices con Chocolate contiene el ingrediente afrodisíaco por excelencia en la salsa. De postre, caerá rendido o rendida a tus pies con esta Lasaña crujiente con coulis de frutos rojos (también afrodisíacos) que destilan amor en cada mordisco. 

Cena para conocer a tus suegros

Tanto oír hablar de ellos… y ya están aquí. Convénceles que su hijo o hija no podía haber hecho mejor elección en el mundo sacando a la mesa tu mejor vajilla y este menú que los conquistará por el estómago. De primero, crea un ambiente de auténtica celebración con un clásico revisitado: Cóctel de gambas. De segundo, demuestra tus buenas dotes enológicas con un Entrecot de ternera al vino tinto y aprovecha para brindar por vuestra relación con el mismo vino que has utilizado para hacer la salsa (y que debe ser una buena elección ).  Por último, ofréceles de postre Trufas de chocolate y granizado de té verde; una receta deliciosa y con un toque exótico. Te los habrás ganado para siempre. 

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