Garbanzos con repollo

Con un plato de garbanzos con repollo resucitarás a los muertos (no literalmente, ojo) gracias a los nutrientes y al efecto revitalizante que supone, especialmente durante los días de frío y lluvia.

  • 20-40 min
  • Fácil
  • 4 personas

Ingredientes

  • 100% natural, sabor casero

Cómo hacer Garbanzos con repollo

  • Paso uno Garbanzos con repollo

    PASO 1

    Para elaborar estos garbanzos con repollo corta en primer lugar la col en trozos medianos de aproximadamente 4 o 5 centímetros y hiérvelo en el Caldo Casero de Verduras durante unos 15 o 20 minutos. Transcurrido este tiempo, retira del fuego y reserva.

  • Paso dos Garbanzos con repollo

    PASO 2

    A continuación sofríe en aceite la cebolla hasta que quede pochada y añade el pimentón y el chorizo troceado. Cuécelo todo durante 5 minutos. Después incorpora a la cacerola el repollo, la patata chascada y la zanahoria cortada en cubitos de 2 centímetros. Añade el sofrito de cebolla y chorizo y deja cocer a fuego suave durante 45 minutos añadiendo más agua o caldo si fuera necesario.

  • Paso tres Garbanzos con repollo

    PASO 3

    Por último, incorpora los garbanzos ya cocidos y el comino a la cacerola y deja cocer todo 15 minutos más o hasta que el potaje adquiera la consistencia deseada. Apaga el fuego, deja reposar el potaje 5 minutos y sirve inmediatamente en platos hondos.

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Este es uno de esos platos que te entonan el cuerpo durante los fríos y lluviosos días de invierno. ¡Qué gusto da llegar a casa con los huesos helados y sentarse en la mesa ante un potaje de este calibre! Además esta receta de garbanzos con repollo es facilísima, nutritiva a más no poder (los garbanzos son todo un superalimento) y además muy económica. Vamos, que la podrías hacer con los ojos cerrados con lo que tienes en la despensa.

 

Efectivamente, el garbanzo contiene más proteínas de alto valor biológico que la quinoa, por lo que es más nutritivo. Contiene grasas no saturadas (las llamadas grasas “buenas”) que ayudan a bajar el colesterol en sangre y además beneficia el páncreas en caso de diabetes. Por no hablar de vitaminas como la B1 (fundamental para el sistema nervioso) y de minerales como el calcio, el fósforo, el hierro y el potasia, que ayudan a fortalecer nuestros músculos. Además, son un ingrediente muy versátil. Piensa en una ensalada fría de garbanzos con rúcula y verduritas. Piensa también en una crema de garbanzos con un punto de pimienta negra. O, por qué no, piensa en un delicioso hummus para dipear. Como ves, los garbanzos dan más de sí de lo que jamás imaginaste. ¡Pongamos los garbanzos de moda otra vez (si es que dejaron de estarlo)!

 

¿Quieres saber cómo hacer garbanzos con repollo? Sigue los pasos que te indicamos en esta página. Las recetas de potajes con coles están riquísimas y apenas te quitará tiempo.