Costillas de cerdo guisadas

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Este es uno de los guisos más jugosos, melosos y sabrosos de nuestro recetario. Además te costará muy poco y al día siguiente estará incluso mejor. Sí, hablamos de las costillas de cerdo guisadas.Ver más...

Bodegon con producto costillas de cerdo guisadas

Ingredientes

  • 100% natural, sabor casero

Cómo hacer Costillas de cerdo guisadas

  • Paso 1 Costillas de cerdo guisadas

    PASO 1

    Como podrás imaginar, las recetas tradicionales de cuchara suelen ser platos nutricionalmente muy completos elaborados con ingredientes muy de nuestra tierra y, por tanto, bastante económicos. Si a esto le sumas el efecto reconstituyente de un buen guiso casero caliente, sobre todo durante los meses de frío, entonces ya no te quedan excusas para arrancarte a hacerlo. Recetas de este tipo hay muchas, pero en esta ocasión te contaremos cómo hacer costillas de cerdo guisadas con patatas. Suena potente, ¿verdad? Se trata de una receta tradicional que, aun contando con ingredientes muy básicos, sorprende por su espectacular resultado. Si partimos de la base que la costilla de cerdo ya es sabrosa, imagina cómo quedará guisada al punto junto a una salsa a base de Caldo Casero de Carne, vino blanco, ajo, cebolla y laurel perfectamente ligada. Antes de comenzar, te sugerimos no escatimar en ingredientes. No porque sean baratos, sino porque siempre podrás reservarte una ración para los días posteriores, ya que, si algo caracteriza a un buen guiso como este, es su capacidad para mejorar con el paso de las horas (la salsa termina de ligar naturalmente con la carne, alcanzando cotas de jugosidad y melosidad irresistibles). De este modo, si preparas el guiso un domingo y te sobra, ya tienes el tupper del lunes o el martes resuelto para comer en el trabajo. ¡Y menudo tupper! Lo primero que haremos será salpimentar las costillas de cerdo y sofreírlas a fuego lento en una sartén más o menos amplia con abundante aceite de oliva. Lleva cuidado con las salpicaduras de aceite hirviendo (usa delantal y permanece a una distancia prudencial de la sartén, pues las vetas de grasa de las costillas suelen reaccionan con violencia en contacto con el aceite hirviendo). Es importante vigilar muy bien la temperatura de la sartén. Evita introducir las costillas de cerdo cuando no está suficientemente caliente el aceite o, en lugar de freírlas, conseguirás cocerlas, soltarán agua y la carne quedará dura. Las costillas deberían comenzar a dorarse desde el primer momento que las introduzcas en la sartén. De este modo quedarán bien crujientes por fuera y jugosas por dentro… ¡irresistibles!

  • Paso 2 Costillas de cerdo guisadas

    PASO 2

    Una vez fritas, reserva las costillas y pica en ciselé (dados pequeñitos de aproximadamente medio centímetro) la cebolla, el pimiento, el ajo y el tomate. Sofríe toda la verdura en aceite de oliva junto al laurel durante diez minutos e incorpora la costilla de cerdo reservada. Añade el vino blanco y termina de cocer a fuego medio durante 3 o 4 minutos. A continuación procederemos con las patatas. Pélalas y cháscalas en trozos irregulares (hinca el cuchillo sobre las patatas y, en lugar de terminar el corte, arranca el trozo). Así, el almidón de la patata se liberará progresivamente y ayudará a espesar el guiso de forma natural.

  • Paso 3 Costillas de cerdo guisadas

    PASO 3

    Añade la patata a la sartén junto con el Caldo Casero de Carne. Bájale el fuego y déjalo todo cocerse de 20 a 25 minutos o hasta que las patatas queden tiernas y la salsa haya tomado consistencia. Si por lo que sea la salsa no se espesa lo que te gustaría, puedes añadir media cucharada sopera de maizena. Esto apenas alterará el sabor del plato y ganarás una textura muy interesante. Ahora emplata, siéntate a la mesa y si no consigues comértelo todo no te preocupes. Recuerda que mañana el guiso estará incluso mejor.

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Si quieres que sea algo más contundente prueba a añadir unas zahanorias o unos champiñones salteados, ¡quedan deliciosos!