Costillas de cerdo a la miel

La miel es uno de los ingredientes que más se usa en los asados de carne. Queda estupenda con este tipo de recetas, ya que contribuye a dar jugosidad a la vez que la glucosa queda medianamente crujiente debido al calor del horno. En cuanto a costillas, las cerdo son la mejor opción,Ver más...

  • > 60 min
  • Media
  • 4 personas

Ingredientes

Cómo hacer Costillas de cerdo a la miel

  • Primer paso costillas de cerdo a la miel

    PASO 1

    Antes de empezar, pon a precalentar el horno a 180 grados durante 10 minutos. Mezcla la miel con un poco de agua y la soja. Integra bien estos ingredientes ayudándote de unas barillas para que todos los ingredientes terminen haciendo una mezcla homogénea, una salsa que luego puedas repartir por las costillas. Una vez la tengas, sazónala con una pastilla de Avecrem Caldo de Pollo y pinta el costillar.

  • Segundo paso costillas de cerdo a la miel

    PASO 2

    Para ello, ayúdate de una brocha de silicona. Pinta todo el costillar con la salsa y, una vez lo tengas, vierte el resto del agua en la bandeja de horno. La función que tendrá el agua es mantener jugosas tus costillas de cerdo a la miel mientras se asan en el horno, evitando que se sequen en exceso. Ten las costillas en el horno durante 20 minutos a 180 grados

  • Tercer paso costillas de cerdo a la miel

    PASO 3

    Cuando haya pasado este tiempo sácalas del horno y píntalas con el resto de la mezcla. Y vuelta al horno, de nuevo durante 20 minutos. Esto permitirá que se haga una costra gracias a la glucosa de la miel, que no sólo dará sabor, sino también un toque crujiente a tu receta de costillas de cerdo a la miel. Esta receta es larga, así que ármate de paciencia y mima tus costillas a la miel. Tras el segundo pintado tendrás que ir bañando las costillas en sus jugos, con el objetivo de ir rehidratando las costillas y saborizándolas, ya que si no se quedarán muy secas. Vigilia, también, que las costillas a la miel tengan siempre líquido en la bandeja. Para que no se queden sin agua, ve añadiendo agua conforme esta se evapore. Intenta, a poder ser, que esta sea tibia o caliente. Evita añadir agua fría, ya que si no enfriarás la carne y aumentarás el tiempo que deberán estar en el horno. Baña las costillas varias veces durante la hora y cuarto que tendrán que estar en el horno. Cuando estén completamente hechas, sácalas del horno, deja que se atemperen y trincha tus costillas a la miel. Con eso, ¡todo estará listo!

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Consejos para cocinar Costillas de cerdo a la miel

Si quieres que tus costillas de cerdo a la miel queden perfectamente tostadas por ambos lados, te aconsejamos que primero las ases con la carne en contacto directo con la bandeja y que, cuando vayas a bañar las costillas a media cocción, le des la vuelta para que se dore la parte de abajo del costillar. Con esto conseguirás unas costillas a la miel doraditas y tostadas por ambos lados.

 

Truco destacado de la receta
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ya que su sabor suave y dulce combina genial con el de la miel. Así que, si quieres un menú medieval digno de un banquete real las costillas de cerdo a la miel son tu plato perfecto.

 

La costilla, además, se dan a este tipo de platos. A pesar de que son parecidas a las chuletas, estas están formadas por parte de la carne de la caja torácica del cerdo  incluyendo carne entre cada fragmento de hueso, lo que hace que esta carne sea mucho más jugosa que las de las chuletas.

Este corte del cerdo es tremendamente popular en todo tipo de cocinas debido, no sólo a su sabor y jugosidad, también a su bajo precio. Es típico, además, que puedan marinarse con diferentes ingredientes y especias con el objetivo de conseguir un mayor sabor en la carne.

Así que, prepara tu tarro de miel, las costillas de cerdo y el horno que empezamos con esta deliciosa receta de costillas al horno con miel.

 

Y con esto tienes lista una receta riquísima, gourmet para poder derretir las papilas gustativas de cualquier comensal que tengas en tu mesa.