Con 8 verduras distintas, cada una echada en su momento para que ninguna se pase, se hace esta sopa de verduras casera de cuchara, con caldo, sofrito de tomate y un aroma suave de tomillo. Entre tabla y fuego se va 1 hora aproximadamente, unos 20 minutos de cortar y unos 40 de cocción, con raciones generosas para 4 personas, que sirven de primer plato o de cena completa con un trozo de pan. La mezcla de esta receta junta verduras de temporadas distintas: el nabo y el brócoli están en su mejor momento en otoño e invierno, y el calabacín y la judía verde, en verano. Por eso conviene adaptarla a lo que haya en el mercado. En primavera, unos guisantes y unas puntas de espárrago verde encajan bien en lugar de las judías; en pleno invierno, unos dados de calabaza pueden sustituir al calabacín. Si compras nabos, elígelos pequeños, firmes y pesados para su tamaño, que suelen ser más tiernos y menos picantes que los grandes.

En la sopa de verduras tradicional mandan el corte y el orden. Corta dados de 1 cm, todos iguales, para que cada verdura se haga de forma pareja y quepa en la cuchara. Y en la olla, primero lo duro, zanahoria y nabo, unos 8 minutos; después la judía, y al final el brócoli y el calabacín, que en 5 minutos están tiernos y si se pasan se deshacen. Con esa secuencia clara, basta con seguir el paso a paso para que esta receta fácil salga bien a la primera, aunque nunca hayas hecho sopa, y si quieres hacer también el caldo desde cero tienes la base en este caldo de verduras.

Información nutricional(por ración)

Energía

75 kcal

Hidratos

15 g

Grasas

4 g

Fibra

3 g

Proteínas

1 g

¿Cuántos comensales?
4
Cebolla
Cebolla
100 gramos
Ajo
Ajo
4 unidades tierno
Zanahoria
Zanahoria
150 gramos
Tomate
Tomate
60 gramos rallado
Nabo
Nabo
100 gramos
Brócoli
Brócoli
200 gramos
Judía
Judía
100 gramos tierna
Calabacín
Calabacín
80 gramos
Tomillo
Tomillo
3 ramas
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Receta

Sopa de verduras casera

Paso 1 de 4

Corta las verduras en dados iguales

Corta las verduras en dados iguales

Pela los 100 g de cebolla, los 150 g de zanahoria y los 100 g de nabo, y lava los 80 g de calabacín. Para cortar en dados con seguridad, parte primero cada pieza en 2 mitades longitudinales y apóyala sobre la cara plana, que así no rueda en la tabla. Corta en bastones y después trocea los bastones en dados de alrededor de 1 cm. El calabacín, con su piel, córtalo igual.

Limpia los 4 ajos tiernos, quita la parte más dura del tallo y córtalos en rodajas finas. Separa los 200 g de brócoli en ramitos pequeños, del tamaño de un bocado. Deja cada verdura en un montón o un cuenco distinto: no se echan juntas, y tenerlas separadas facilita respetar el orden de cocción, que es lo que mantiene cada una en su punto.

Paso 2 de 4

Sofríe la cebolla, los ajos y el tomate

Sofríe la cebolla, los ajos y el tomate

Pon una olla grande al fuego, a intensidad media, y cubre su base con aceite de oliva virgen extra. Con el aceite ya caliente, echa la cebolla y sofríela unos 6 minutos, moviéndola con frecuencia, hasta que se dore. Del dorado sale buena parte del gusto de la sopa, ya que el caldo y las verduras hervidas, por sí solos, quedan planos.

Incorpora los ajos tiernos en rodajas y cocina las 2 cosas juntas durante 4 minutos, hasta que el ajo esté blando y brillante. Añade entonces los 60 g de tomate rallado y mezcla bien con la cebolla. El tomate aporta acidez y color al caldo, y por eso merece la pena que esté maduro; si es de bote, mejor natural triturado que frito, para no endulzar de más la sopa. Baja un poco el fuego antes del siguiente paso para que no se agarre.

Paso 3 de 4

Añade el caldo y las verduras duras

Añade el caldo y las verduras duras

Deja que el tomate se haga con la cebolla y los ajos unos 10 minutos con el fuego entre medio y bajo, hasta que se seque y tome un tono más oscuro y concentrado; mientras, despega con la cuchara lo que se adhiera al fondo. Ese tiempo integra los sabores del sofrito antes de diluirlo.

Vierte el litro de Caldo Casero de Verduras 100% Natural y añade las 3 ramas de tomillo. Mientras esperas a que rompa a hervir, corta al bies las judías verdes, 100 g, en trozos de 2 o 3 cm: el corte en diagonal queda más vistoso y deja más superficie para que se cuezan en poco tiempo. Cuando el caldo empiece a burbujear, echa la zanahoria y el nabo, que son las verduras más duras y las que más tiempo necesitan. Mantén un hervor suave, no a borbotones, para que no se rompan.

Paso 4 de 4

Termina la sopa de verduras con brócoli

Deja que la zanahoria y el nabo se cuezan unos 8 minutos, hasta que un cuchillo entre en ellos con poca resistencia. Añade entonces las judías verdes y cuécelas unos 4 minutos. Por último incorpora los ramitos de brócoli y el calabacín y deja todo otros 5 minutos, hasta que el brócoli esté verde intenso y tierno, pero firme al morderlo.

El orden importa porque cada verdura tiene su punto de cocción: si el calabacín y el brócoli entran antes, acaban blandos, sin textura y con el brócoli de color apagado. Retira las ramas de tomillo, y antes de añadir sal comprueba el punto con una cuchara: el caldo ya trae su sal. Sirve en cuencos hondos, con bastante caldo y verduras en cada uno, y si quieres, unas gotas de aceite crudo por encima al servir.

Consejos finales

Esta sopa es una buena base para variar. Si añades un puñado de pasta pequeña en los últimos minutos tendrás una sopa de verduras con pasta más contundente, y si la trituras entera con la batidora, con algo menos de caldo, se convierte en una crema de verduras casera. Para una versión con carne, unas albóndigas pequeñas cocidas en el propio caldo la acercan a la sopa de fideos con albóndigas.

Al día siguiente sigue estando buena, aunque las verduras verdes pierden algo de color. En un recipiente cerrado y en la nevera aguanta 3 o 4 días; caliéntala a fuego suave, sin que hierva mucho rato, para no deshacer el calabacín. También admite congelador hasta 3 meses, aunque el brócoli y el calabacín quedan más blandos al descongelar: si la cocinas pensando en congelarla, sácala del fuego 2 minutos antes y termina la cocción al recalentar.

Si al probarla te parece sosa, casi siempre falta sofrito: la cebolla tiene que dorarse de verdad y el tomate reducirse sus 10 minutos. Y si las verduras quedan blandas, el fallo suele estar en un hervor demasiado fuerte o en haber echado todo a la vez.

Antes de encender el fuego, piensa en la cuchara. Corta todos los dados al mismo tamaño y deja el brócoli en ramitos bien pequeños: gracias a ese truco, en cada cucharada entran a la vez zanahoria, judía y brócoli, que es justo lo que se busca en una sopa de verduras casera.

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