Sopa de cebolla francesa

La receta de sopa de cebolla francesa es una receta de sopa exquisita, tradicional y básica en cualquier cocina que se precie. La sopa de cebolla o soupe à l’oignon es un caldo en el que el principal ingrediente es la cebolla caramelizada.Ver más...

  • 40-60 min
  • Media
  • 4 personas
Sopa de cebolla francesa

Ingredientes

  • Caldo Casero de Pollo 100% Natural

    100% natural, sabor casero

Cómo hacer Sopa de cebolla francesa

  • Cómo preparar Sopa de cebolla francesa - Paso 1

    PASO 1

    Corta las cebollas en trozos finos.

  • Cómo preparar Sopa de cebolla francesa - Paso 2

    PASO 2

    Añade la mantequilla y el aceite de oliva en una olla. Sofríe la cebolla. Añade pimienta, sal y hierbas.

  • Cómo preparar Sopa de cebolla francesa - Paso 3

    PASO 3

    Pocha la cebolla con la mezcla y añade brandy y harina. Añade también el Caldo Casero de Pollo 100% Natural Gallina Blanca hasta que hierva.

  • Cómo preparar Sopa de cebolla francesa - Paso 4

    PASO 4

    Sirve en un bol y añade el pan tostado y el queso. A continuación hornea.

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Consejos para cocinar Sopa de cebolla francesa

Si enharinas las cebollas antes de cocinarlas lograrás que tu sopa sea más densa, y,  a la vez, evitarás que se creen los grumos que se forman cuando añades la harina a lo largo de la cocción. 

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En cuanto llega el frío el cuerpo nos pide recetas de calientes: sopas, cremas calientes, purés, cocidos, guisos, estofados y un largo etcétera. La sopa de cebolla francesa es un plato delicioso y sencillo que puede ser un primer plato en Navidad o plato único en un gran cuenco de sopa en una cena casera. 

Esta sopa de cebolla francesa es una receta infalible en los días fríos; la receta de esta sopa es muy antigua y en ocasiones hasta se conserva la tradición medieval de verterla sobre una rebanada de pan. El origen de esta sopa se pierde en el principio de los tiempos. Es probable que formara parte de la dieta de cuaresma de monasterios y conventos. A su vez, debido a lo económico de su elaboración, la sencillez de sus ingredientes, sumado a su gran sabor, la han convertido en un plato adecuado para los fríos otoñales e invernales europeos, como por ejemplo, en el ejército o en cuadrillas de trabajadores. Aunque se llama sopa de cebolla francesa es bastante probable que esta sopa existiera en otros países europeos aparte de Francia

Pero al igual que casi todas las recetas de sopa, esta tiene una gran historia detrás. La sopa de cebolla era en sus inicios un plato popular entre el proletariado francés y luego, casi por casualidad, deleitó a los miembros de la corte y se convirtió en un clásico de la cocina francesa.

Cuenta la historia que como esta sopa es muy fácil de hacer y también muy económica, era la sopa preferida del pueblo. Según Alexandre Dumas, el escritor de “El Conde de Montecristo” o “Los tres mosqueteros”, la sopa francesa de cebolla era “venerada por los borrachos” ya que en las tabernas era el plato más pedido debido a que en las madrugadas quitaba el frío del cuerpo a los trasnochadores. Durante mucho tiempo fue vista como una receta para gente pobre, pues las cebollas eran abundantes y muy baratas.

La primera mención de la sopa de cebolla aparece en un libro de cocina del 1831 escrito por Nicolas Appert, en el cual dedica la receta de la sopa de cebolla a Stanislas Leszczynski, ex-rey de Polonia y cliente frecuente de su albergue “hôtel de la Pomme d’Or” ubicado cerca de la frontera con Bélgica.

Cómo preparar sopa de cebolla

Para la preparación del plato se cortan muchas cebollas y posteriormente se sofríen en mantequilla o cualquier aceite de oliva. Algunas recetas añaden harina para espesar ligeramente y brandy o coñac a voluntad. Todo ello se hierve posteriormente caldo de pollo o verduras.

Se suele servir caliente en un cuenco o un tazón, con un poco de queso Gruyère rallado. Se puede verter la sopa sobre una rebanada de pan colocada en el fondo del tazón, a la manera de las sopas medievales. La versión francesa dispone de una variante muy tradicional llamada gratinée. La “soupe á l’oignon gratinée” o sopa de cebolla gratinada consiste en que, una vez la sopa está servida en tazones, se cubre con una rebanada de pan blanco en la que se espolvorea queso rallado, y se gratina al gril o al horno para formar una costra dorada. Esta sopa se sirve como entrante en muchos restaurantes europeos. En la tradición francesa se sirve frecuentemente a altas horas de la noche o de madrugada, cuando se trasnocha. La sopa de cebolla francesa es una receta sencilla, humilde, sabrosa, nutritiva y saludable. ¿Se puede pedir algo más?

Una sopa ideal tanto para preparar en casa cuando tenemos que comer algo rápido, como para servir en una cena con invitados. ¿A qué esperas para prepararla? ¡Estamos seguros que te encantará! Si quieres conocer más recetas, puedes echarle un vistazo nuestra página de recetas de sopa de cebolla. Seguro que encuentras alguna que aún no conocías.