Garbanzos con marisco

Si los garbanzos tienen nutrientes que levantan el ánimo, imagínate la alegría que te darán si los comes con langostinos y almejas. Pues esto es precisamente lo que haremos ahora en esta receta de garbanzos con marisco. 

  • 20-40 min
  • Media
  • 4 personas

Ingredientes

Cómo hacer Garbanzos con marisco

  • Paso uno

    PASO 1

    Sofríe en aceite de oliva el ajo y la cebolla picados de 15 a 20 minutos. Añade el pimentón y el vino blanco y deja que el alcohol se evapore (con un par de minutos en suficiente).

  • Paso dos

    PASO 2

    Añadir el tomate frito y remueve bien. Incorpora los langostinos y cocínalos 2 o 3 minutos. Añade los garbanzos ya cocidos previamente enjuagados.

  • Paso tres

    PASO 3

    Vierte el caldo y deja que vaya subiendo de temperatura. Una vez está bien caliente añade las almejas limpias y cocínalo todo durante 7 u 8 minutos.

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Ahora que sabes cómo hacer garbanzos con marisco seguro que te gustará conocer algo más sobre esta legumbre tan nuestra. Y es que las antiguas civilizaciones ya consideraban el garbanzo un alimento totalmente imprescindible por su amplia riqueza en nutrientes. Cuando hablamos de legumbres nos referimos a las semillas comestibles que se encuentran en el interior de las vainas de algunas plantas de la familia de las leguminosas y precisamente de aquí proviene su nombre. 

En el mercado podemos encontrar legumbres principalmente en dos formatos: en su forma seca o ya cocidas en conserva, listas para tomar o para usar en cualquier plato. Para la receta de garbanzos con marisco que te presentamos aquí, las vamos a usar ya cocidas. 

Los platos con legumbres son muy saludables y además deliciosos y por eso no es ninguna casualidad que en el recetario tradicional español los haya a montones. Con estos ingredientes se pueden hacer cocidos como el madrileño, el gallego o el maragato y otros platos que son pura energía como la fabada asturiana o la lentejas con chorizo. Y además pueden ser la base de ensaladas, cremas, salteados y aperitivos, solo por poner algunos ejemplos. Pero hoy nos queremos centrar en el garbanzo, una legumbre especialmente versátil en la cocina.

En los últimos años el cultivo del garbanzo en España ha experimentado un gran crecimiento tanto en su producción como en su comercialización y esta legumbre tiene un peso muy destacado dentro de la Unión Europea:  de todos los que se producen en esta zona el 60% son de origen español. En nuestro país se cultivan cinco grandes tipos de garbanzos: el blanco lechoso, el castellano, el Pedrosillano, el Chamad y el venoso andaluz, y todos son de muchísima calidad. Elige el que quieras. Cualquiera de ellos te irá bien para la receta de garbanzos con marisco (langostinos y almejas) que te proponemos a continuación. 

Como puedes ver el garbanzo da muchísimo de sí y además es un producto muy barato. Pero que no te engañe su precio porque es una auténtica exquisitez digna de los mejores paladares. Ríete del mismísimo foie, de la trufa o del caviar, porque, una vez cocida, esta legumbre tiene una textura muy especial. 

Con este manjar, bien triturado y mezclado con verduras, también se pueden preparar tortillas o hamburguesas vegetarianas. O si vas con un poco de prisa simplemente puedes hacer un hummus, una manera fácil, rápida y sana de comer garbanzos que nunca falla. Esta legumbre da tanto juego que puede ser la base de platos fríos y clientes. Y de hecho los garbanzos también son un ingrediente habitual de uno los mayores tesoros de la cocina española: los guisos y potajes. 

El que nos ocupa en esta ocasión es uno de los muchos guisos que han sido concebidos en nuestras playas o a bordo de barcas por los pescadores. ¿Qué sería de nuestra gastronomía sin la multitud de platos de cuchara que se han inventado para recobrar energías tras faenar en el mar? Mejor ni pensarlo porque sin ellos ahora no estaríamos hablando de la receta de garbanzos con almejas y langostinos que ahora te contaremos paso a paso. ¡Madre mía¡ Tiene tanto sabor y aroma a mar que ni siquiera hemos encendido los fogones y ya la empezamos a oler.