champiñones guisados

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Esta receta de champiñones guisados es muy fácil de preparar  en esos días en los que no te apetece estar mucho tiempo delante de los fogones. Si eres fan de las setas, toma nota, porque podría convertirse en uno de tus platos más habituales.

  • 20-40 min
  • Fácil
  • 4 personas

Ingredientes

  • Con Avecrem, ¡triunfas!

Cómo hacer champiñones guisados

  • Para comenzar a preparar esta receta de champiñones guisados, empezamos cortando el ajo en láminas. Primero, retiramos la cáscara. A continuación, buscamos la parte más plana del diente y la colocamos sobre la tabla de cortar. Con una mano, aseguramos el diente para que no se mueva, y con la otra, lo laminamos con un cuchillo. Antes de ponernos con la cebolla, si eres de los que lloran fácilmente cuando tienen una cerca, te damos un truquito: pélala y déjala durante diez minutos dentro de un bol lleno de agua. Luego, córtala y así no te van a picar tanto los ojos. ¿Sabes por qué? El líquido que hay entre las capas de este alimento es el que hace que nos escuezan los ojos cuando lo cortamos. Por eso cuando la sumergimos en agua perdemos una parte de ese líquido irritante. Ahora si: cortamos la cebolla por la mitad, la pelamos y hacemos cortes verticales desde la raíz hacia el borde plano sin cortar completamente. Luego, hacemos cortes laterales desde el lado plano y luego la rebanamos a lo largo para trocearla en trocitos pequeñitos. ¡Ten cuidado con los dedos! Después de cortar los ajos y la cebolla te recomendamos lavar bien el cuchillo debajo el chorro de agua, simplemente deja correr el agua del grifo sobre el cuchillo durante unos cuantos segundos. Seguimos con la preparación de los champiñones. Con un cuchillo pequeño, cortamos directamente la parte final y terrosa del tallo de los champiñones y nos deshacemos de esta. Luego, los lavamos bien y los ponemos a escurrir rápidamente y los cortamos en cuartos. Es muy sencillo, simplemente debemos coger el champiñón, cortarlo a la mitad y después, otra vez a la mitad. Así tenemos la seta cortada en cuatro trozos. Hacemos lo mismo con el resto. Ponemos una paella a fuego lento y añadimos el aceite. Agregamos el ajo y dejamos que se dore. Cuando observamos que empieza a cambiar de color, añadimos la cebolla. Mezclamos bien y dejamos sofreír.

  • Agregamos la harina en la paella y mezclamos. Después, añadimos la guindilla cayena. Recuerda que este paso es opcional y que puedes hacer la receta sin la guindilla. Si no estás muy seguro, también puedes añadir solamente la mitad o un trocito de esta. Sin embargo, si eres de los que les gusta el picante, te animamos a agregar la guindilla cayena que dará un plus de sabor a los champiñones guisados. Además, la guindilla cayena es una gran fuente de vitaminas: contiene vitamina A, E, C, K y B6. También es rica en minerales como el hierro, el magnesio, el potasio y el manganeso. A continuación, agregamos los champiñones, la pastilla de Avecrem desmenuzada y añadimos el vino por encima de estos. Mezclamos bien todos los ingredientes y dejamos pochar a fuego lento durante media hora aproximadamente.

  • Retiramos la paella del fuego y echamos los champiñones dentro de cuatro cazuelas individuales de barro. Luego, rompemos la cáscara de los huevos y ponemos un huevo crudo encima de los champiñones. Precalentamos el horno a 180º y después introducimos las cazuelas. Dejamos hornear unos pocos minutos hasta que se cocine el huevo. ¡Y listo!

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Consejos para cocinar Champiñones guisados

Si quieres convertir esta receta sencilla en un aperitivo para cuando tengas invitados en casa, te decimos cómo: sirve los champiñones guisados en pequeñas raciones dentro de cazuelitas pequeñas. También puedes sustituir los huevos de gallina por huevos de codorniz. Así, le darás un toque especial a tu receta y seguro que sorprenderás a tus invitados.

Truco destacado de la receta
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