Horneadas a 200 °C hasta que el hojaldre sube y se dora, las empanadillas de pollo llevan un relleno de pechuga picada a cuchillo, tomate y tomillo fresco que se hace en la sartén en poco más de 10 minutos. Entre el relleno, su enfriado y el horno se va algo más de 1 hora, y la bandeja da cena para 4 personas con una ensalada al lado.

Para el relleno funciona mejor la pechuga cortada a cuchillo en dados muy pequeños que la carne picada de carnicería: queda más jugosa y con algo de textura al morder. En cuanto al hojaldre, el refrigerado en rollo es el más práctico; déjalo fuera del frigorífico unos 10 minutos antes para que se desenrolle sin agrietarse, pero no más, porque si la grasa de la masa se calienta, luego sube menos en el horno. Cada pieza se forma con 2 discos, uno algo mayor como base y otro de tapa, al estilo de una empanada en miniatura. Si prefieres una sola pieza grande para cortar en la mesa, la empanada de pollo parte de una idea parecida.

El relleno tiene que estar frío: caliente, ablanda el hojaldre y las piezas se abren en el horno. Para acelerar, extiéndelo en una fuente y mételo en la nevera, sin que pase fuera del frío arriba de 2 horas. Con el relleno ya frío, montar las empanadillas es un trabajo fácil que se puede repartir en familia mientras el horno se calienta. Con un cortapastas grande para las bases y otro algo menor para las tapas, el rollo se aprovecha mejor.

Información nutricional(por ración)

Energía

320 kcal

Hidratos

28 g

Grasas

16 g

Fibra

2.1 g

Proteínas

18 g

¿Cuántos comensales?
4
Pechuga de pollo
Pechuga de pollo
300 gramos
Masa de hojaldre
Masa de hojaldre
1 rollo
Avecrem Pollo
1 pastilla
Tomate Frito Casero
Ajo
Ajo
1 diente
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Pimienta
Pimienta
al gusto
Tomillo
Tomillo
al gusto
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Paso 1 de 3

Cocina el relleno de pollo

Cocina el relleno de pollo

Limpia los 300 g de pechuga de pollo retirando la grasa y los nervios. Córtala primero en tiras y después en dados muy pequeños, o pícala a cuchillo: cuanto más fino sea el corte, mejor se reparte el relleno y más fácil resulta cerrar las piezas sin romper la masa.

En una sartén con 1 cucharada de aceite, a fuego medio, dora el diente de ajo picado sin que llegue a tostarse y añade el pollo. Rompe con los dedos sobre la carne la pastilla de Avecrem Caldo de Pollo, añade una pizca de pimienta negra y saltea durante 5 minutos, o hasta que el pollo esté hecho por dentro y sin partes rosadas. Agrega el Tomate Frito Casero y deja que se haga suave otros 3 o 4 minutos, removiendo, hasta que la salsa se espese y no quede líquida, porque un relleno aguado empapa el hojaldre. Fuera del fuego, añade las hojas de tomillo fresco y deja que el relleno se enfríe por completo antes de montar.

Paso 2 de 3

Corta y prepara los discos de hojaldre

Corta y prepara los discos de hojaldre

Desenrolla el hojaldre sobre su propio papel, en una superficie limpia y fría. Con un cortapastas redondo o un vaso de boca ancha, corta discos por parejas: para cada empanadilla necesitas 2, uno algo más grande que hará de base y otro un poco menor que servirá de tapa. Corta con un gesto seco, apretando recto y sin girar el cortapastas, ya que al girarlo se sellan las capas del borde y el hojaldre sube peor.

Junta los recortes superponiéndolos, sin amasarlos en bola, estíralos con el rodillo y corta más discos. Pinta los discos grandes con una película fina de aceite y dales forma levantando ligeramente el borde con los dedos, de modo que quede un pequeño hueco para el relleno. Si la masa se ablanda mientras trabajas, métela 5 minutos en la nevera: fría, se maneja sin pegarse a los dedos.

Paso 3 de 3

Rellena, cierra y hornea a 200 °C

Rellena, cierra y hornea a 200 °C

Pon el horno a precalentar a 200 °C, solo resistencias superior e inferior, para que esté bien caliente cuando entren las piezas. Pon una cucharada de relleno frío en el centro de cada disco grande, sin pasarte, y deja libre un margen de 1 cm. Humedece el borde con un poco de agua, cubre con el disco pequeño y junta los bordes presionando con los dedos; para más seguridad, séllalos después con las púas de un tenedor por todo el contorno.

Coloca las empanadillas en una bandeja forrada con papel de horno, separadas unos 2 cm, y pinta la superficie con aceite de oliva para que se doren. Hornea de 15 a 18 minutos, hasta que el hojaldre haya subido y tenga un color dorado uniforme, también por debajo. Déjalas templar 5 minutos sobre una rejilla antes de comerlas: el relleno sale muy caliente, y si las dejas en la bandeja, la base se humedece con el vapor.

Consejos finales

Puedes dejarlas montadas y congelarlas en crudo: colócalas en una bandeja sin que se toquen, congélalas 2 horas y guárdalas después en una bolsa, hasta 3 meses. Se hornean directamente congeladas, sin descongelar, sumando 5 o 6 minutos al tiempo. Ya horneadas se guardan 2 días en frío; caliéntalas unos 8 minutos a 180 °C en horno ya caliente para que el hojaldre vuelva a crujir, porque en el microondas se queda blando.

La freidora de aire es otra opción: precaliéntala a 180 °C, pinta las piezas con aceite y cocínalas en una sola capa de 10 a 12 minutos, girándolas cuando lleven la mitad del tiempo, hasta que estén doradas por ambos lados. Haz tandas pequeñas para que el aire circule entre ellas.

Si te cuesta cerrarlas con 2 discos, prueba la forma tradicional de media luna: un solo disco, el relleno en una mitad y el borde doblado y sellado con el tenedor; el tiempo de horno es el mismo. Monta siempre con el relleno bien frío, pon poca cantidad en cada pieza y humedece los bordes con agua antes de cerrar, trucos de segundos que evitan que el horno las abra. Con obleas de empanadilla en lugar de hojaldre, el mismo relleno sirve para la versión más conocida: ciérralas en media luna y hornéalas pintadas con aceite unos 12 a 15 minutos a 200 °C, o fríelas en aceite abundante a 180 °C hasta que se doren. Al relleno puedes sumarle un poco de queso rallado o unos dados de pimiento rojo sofrito, y con pollo asado de otro día, desmenuzado y mezclado con el tomate, también funciona.

En la mesa, una ensalada verde con tomate o una crema de calabacín caliente las convierten en cena completa. Y si quieres más platos caseros de pollo para la semana, alterna un pollo guisado, una bandeja de muslos de pollo al horno y unas albóndigas de pollo en salsa.

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