Calabacines rellenos

Dicen que la naturaleza creó el calabacín para los paladares capaces de apreciar lo sutil. Por eso a nosotros nos gusta rellenarlo de carne picada, un buen sofrito y mozzarella. ¡Toma sutileza!

  • 20-40 min
  • Fácil
  • 4 personas

Ingredientes

  • Con Avecrem, ¡triunfas!

  • Tomate Frito

    100% natural con aceite de oliva virgen extra

Cómo hacer Calabacines rellenos

  • Paso uno

    PASO 1

    Quita las puntas a los calabacines y córtalos por la mitad en sentido longitudinal. Deja 1 cm de grosor en la base del calabacín, quita la pulpa con una cuchara y resérvala. Escalda los calabacines durante 1 minuto y sécalos con papel de cocina. Ponlos boca arriba en una bandeja de horno con aceite de oliva y hornea a 200ºC unos 5 minutos. Reserva.

  • Paso dos

    PASO 2

    Sofríe en aceite de oliva el ajo, la cebollazanahoria

  • Paso tres

    PASO 3

    Añade una pastilla de Avecrem Vegetal desmenuzada y cocina la mezcla de 2 a 3 minutos. Incorpora el tomate frito y cuécelo un par de minutos más. Rellena a continuación los calabacines con la carne picada

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Consejos para cocinar Calabacines rellenos

Una de las claves de esta receta de calabacines rellenos pasa por elegir bien los calabacines. Fíjate bien en su aspecto: los mejores son los firmes al tacto, compactos, pequeños o medianos, sin manchas en la piel y pesados en relación con su tamaño. Aunque los grandes te puedan parecer mejores para cocinar calabacines rellenos, no los son porque suelen tener demasiadas pepitas y una carne menos tierna.

Los calabacines pueden conservarse bien durante dos semanas en la nevera. Lo que debes evitar es almacenarlos junto a frutas que producen etileno, una sustancia en forma de gas que segregan en mayor cantidad algunas frutas durante su maduración como por ejemplo los melones, los plátanos o los melocotones. 
 

Truco destacado de la receta
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El calabacín que actualmente se puede encontrar en cualquier mercado es una variedad de calabaza que se empezó a cultivar en Italia en el siglo XIX cerca de Milán. El origen de esta hortaliza no es del todo conocido. De todas manera se sabe que ha formado parte de la dieta de los habitantes de América Central y del Sur y de Asia Meridional desde antaño. 


Parece ser que los calabacines en su forma original nacieron hace más de 7000 años en la zona que hoy ocupa México y el norte de Sudamérica. Y también está comprobado que los egipcios ya comían calabacín y más tarde lo incorporaron en su cocina griegos y romanos. Pero los que la extendieron por todo el mediterráneo fueron los árabes, donde se convirtió en un alimento muy común en las recetas medievales. En las zonas del norte de Europa, curiosamente no se animaron a consumirlo hasta mucho más tarde, durante la II Guerra Mundial.


Aunque la encontrarás durante todo el año, el mejor momento de calabacín es el verano.  Los ejemplares más sabrosos son los que se recolectan entre los meses de julio y septiembre y son ideales para cocinar cremas de verduras, una tortilla o un delicioso calabacín relleno de carne picada. 

Probablemente una de las claves del éxito de este vegetal sea esta: su enorme versatilidad y también que es una comida muy ligera. De hecho se compone básicamente de agua y por tanto es baja en calorías y es diurética. 

No hay una fórmula única que describa cómo hacer calabacines rellenos. En los países árabes por ejemplo tienen una receta, el kousa mahshi, que consiste en rellenar los calabacines de y arroz. Lo curioso es que todos los ingredientes del relleno se añaden en crudo y en lugar de cocinarlos al horno como nosotros los hierven en un caldo de tomate. El resultado es muy sabroso pero poco tiene que ver con la receta que te proponemos a continuación. 

En esta ocasión hemos querido hacer calabacines rellenos de carne en su versión más clásica y típica de países como España o Italia porque en la cocina como en muchas otras cosas hay una cosa que está muy clara: los clásicos nunca fallan.