Alubias blancas estofadas

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¿No sabes cómo hacer unas alubias blancas estofadas? No te preocupes, nosotros te damos las respuest a todas tus dudas sobre cómo hacer un buen guiso de alubias.

 

 

Y ahora, ¡sólo queda emplatar caliente!, bueno y disfrutar de un buen plato de alubias blancas estofadas, aunque eso te lo dejamos todo a ti.

Ingredientes para Alubias blancas estofadas

Cómo hacer Alubias blancas estofadas

  • Primer paso alubias blancas estofadas

    Para hacer una receta de alubias blancas estofadas tendrás que darle importancia a las verduras que acompañan a las alubias, porque la base de un buen guiso, ¡es un buen sofrito! Así que, hazte con un buen cuchillo y una tabla de cortar y ponte manos a la obra. Comienza cortando la cebolla en ciselé, que son cubitos de más o menos medio centímetro de anchura para que se cocinen de forma homogénea. s, hasta que vayan adquiriendo un color ligeramente dorado.

  • Sigamos con la receta de habichuelas estofadas, pero primero, te vamos a dar un consejo para que no rompas a llorar cortando cebolla. Lo más importante es el cuchillo, que sea grande y esté bien afilado. Existe un tipo de cuchillo especial para cortar cebolla, el cuchillo cebollero, que es de grandes dimensiones. Este cuchillo, hace que tengas que reducir la presión para cortar la cebolla, con lo que el desgarro de las capas de la misma es mucho menor, impidiendo que que salgan los vapores sulfurosos que irritan los ojos y provocan ese molesto -y peligroso- lagrimeo. Otro truco, es mojar con agua fría el cuchillo y la cebolla. Al reducir la temperatura de estos dos elementos, limitarás la creación de estos gases. Y por último la estrella de nuestros trucos para cortar cebolla: aléjate de la tabla de cortar. Exacto, tan sencillo como esto, ya que si pones la cabeza justo encima de la cebolla que estás cortando, los vapores de sulfuro irán directitos a tus ojos. Volvamos a la ciselé. Una vez tengas la cebolla bien cortada, usa la misma técnica para el pimiento verde italiano y la zanahoria. Con todas las verduras hechas cubitos, incorpóralas en una sartén con aceite bien caliente. Toca rehogarlas durante unos 10 ó 12 minutos. Y ya estaría, esperemos que os haya gustado esta receta de alubias estofadas.

  • Las alubias son las semillas feculentas, maduras y secas extraídas de las vainas que crecen en las plantas leguminosas. Siempre hay confusión en eterno a su nombre y lo cierto es que, en España, por ejemplo, depende de en la región en la que nos encontremos, reciben un nombre u otro. Pueden ser: fréjoles, fabes, mongetes, bajocas, pochas o caparrones. Como la patata, la judía común tiene su origen en América Latina. Más concretamente podríamos decir que estas vienen de México, puede que este sea el motivo de que estén tan presentes en su gastronomía. Además, también se cree que su origen podría ser Perú, Ecuador y Bolivia. Cabe destacar que por curioso que parezca, en el territorio que es ahora Europa, muchos siglos atrás, los griegos y romanos conocían una especie afín a la judía común; y hay una teoría que dice que esta fue introducida en América desde Europa en el siglo XVI. Por lo que antes de venir a Europa importada por las expediciones afines Cristóbal Colón, ya había estado en el continente. Hoy en día esta legumbre está ampliamente extendida por todo el mundo y es la más importante en América latina y diferentes partes de África. Las alubias las podemos encontrar tanto en judías verdes -muy ricas para hacer judías estofadas-, que se suelen consumir como verdura tierna, como en semillas maduras. Ahora que ya conoces más curiosidades de las legumbres ya puedes saborear mejor la receta de alubias estofadas.

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Consejos para cocinar Alubias blancas estofadas

 

¿Que tus alubias estofadas te parecen sosas? Tenemos remedio para todo, no te preocupes. Puedes añadir trozos de panceta o chorizo en el sofrito de cebolla y verduras, le dará un sabor riquísimo.

Otro truquito que te vamos a dar tiene que ver con el remojo de las legumbres. Puede ser algo complicado, pero lo primero que tendrás que hacer es dejar en remojo durante 12 horas como mínimo. Tras esto, toca cocer a fuego medio, sin que llegue nunca a hervir, entre 45 minutos y 2 horas. Y si tienes que remover, nada de usar una cuchara, mueve ligeramente la olla para que se mueva el contenido y listo. Por último: ¡la sal siempre al final! COn esto conseguirás un tacto más fino y que no se encallen.

Truco destacado de la receta
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