10 puntos a tener en cuenta antes de iniciar una dieta

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10 puntos que debes tener en cuenta antes de iniciar una dieta

En la mayoría de ocasiones que decidimos iniciar un plan para perder peso o lo que es lo mismo ponernos a dieta, no tenemos en cuenta la preparación que debería haber previa. Sí, sí, como estás leyendo. Es importante dar el primer paso que es decidirse a iniciar un plan para perder peso pero también es importante valorar en el punto que se está y si hemos tenido en cuenta ciertas cosas que nos facilitarán el camino hacia la pérdida de peso o por el contrario serán los que obstaculizarán y por ello dificultarán o impedirán nuestro objetivo.

Por ello, os voy a describir 10 puntos que debéis tener en cuenta antes de iniciar un plan para perder peso:

1. Estado anímico o psicológico

Es importante que valoréis si el momento emocional en el que os encontráis es el óptimo para iniciar unas pautas donde se os pedirá un cambio y en ciertas ocasiones os pueda hacer sentir que tenéis que renunciar a ciertos alimentos o eventos sociales.

También es importante que si tenéis una mala relación con la comida ya sea por un trastorno de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia, etc.) u otro motivo personal, o sufrís de “ansiedad” o similar, tengáis en cuenta que vuestra solución no es hacer dieta sino acudir a un psicólogo especializado en conductas alimentarias. Hacer dieta en esos casos puede ser agravar el problema.

2. Procurar no sólo buscar la motivación sino el cambio

Cuando acudas a la consulta de un nutricionista-dietista, procura ir con algo más que motivación. La motivación es un sentimiento que en la mayoría de ocasiones tiene fecha de caducidad y es muy variable según el motivo por el que estés motivado. Por ejemplo, que te casas en 5 meses, que te vas en agosto a Méjico o que tienes una boda en 3 meses y tienes que aprovechar vestido. Así pues, una vez pase esa motivación todo volverá a su lugar de origen y es fácil que tengas la sensación de frustración y pérdida de tiempo.

Te propongo que además de venir motivada y con ganas, intentes buscar un cambio en tus hábitos alimentarios. Un ejemplo puede ser descubrir nuevas recetas como pueden ser los snacks saludables. En cambio, aunque sólo puedas mantener un 40% de lo propuesto por la dietista-nutricionista ya será un gran logro que poco a poco te ayudará a alargar tu objetivo en el tiempo.

3. Busca un plan de pérdida de peso que se ajuste a tu realidad

Muchas veces, tras probar mil y una dietas y centros de pérdida de peso diferentes, decidimos probar la dieta o el plan que ha hecho la vecina o amiga, o el que hemos leído en la revista de moda o la que ha hecho la actriz más famosa del momento. Puede ser que en tu caso alguna de ellas se pueda ajustar a tu realidad pero en general no suele ser así y por ello caes en un grave error.

Como bien he dicho antes, debes buscar un cambio de hábitos por lo que si decides seguir un plan alimentario que no puedes ni mantener durante un mes estás perdiendo el tiempo. Que a alguien de tu entorno o no, le fuera útil esa dieta no significa que para ti también lo tenga que ser. Busca un plan alimentario para perder peso que se adapte a tu realidad y no te suponga un sacrificio seguirlo.

4. Valorar los impedimentos con los que actualmente te encuentras

Antes de plantearte iniciar un plan alimentario nuevo es importante que tengas en cuenta también si tus circunstancias actuales favorecen el cambio. Aquí podemos tener en cuenta aspectos que ya he comentado como la parte psicológica o emocional pero también por ejemplo si puedes centrarte ya que estás trabajando y estudiando a la vez o tienes un pico de trabajo fuerte o tu vida social.

Inicia el cambio cuando los posibles impedimentos que tengas sea fácil lidiar con ellos o tú estés dispuesta a que dejen de ser un impedimento. De todas formas, tu nutricionista-dietista te puede ayudar a gestionar o darte herramientas para que te sea más fácil poder vencer los obstáculos que te encuentres.

5. Tener unas expectativas reales

Este es un punto que en muchas ocasiones se nos olvida. Si quieres empezar a hacer dieta pero te pones una meta que no es real para ti la derrota, sobre todo emocional, está servida. Aunque tengas mucho peso que perder, ponte un objetivo realista en el tiempo. No intentes perder 10 quilos en 3 meses si para ti siempre ha sido complicado ya que te aseguro que según como no lo podrás conseguir y, además, el cambio de hábitos será más difícil que se produzca y, por lo tanto, luego recuperes el peso que hayas perdido.

6. Los pequeños cambios son fundamentales

Tras una primera visita con tu nutricionista-dietista donde os conocéis y tú le explicas tus objetivos, hábitos de salud y alimentarios, ella te da otro día un plan alimentario personalizado que se te hace una montaña puesto que lo ves imposible, pero debes de tener en cuenta que ese plan es a donde quiere que tu llegues no donde ya has de llegar.

Así pues, no olvides que los pequeños cambios también son muy importantes para conseguir tu objetivo y para ir creando unos hábitos alimentarios saludables. No te apures, poco a poco y con buena letra ya irás consiguiendo todo lo demás. Gota a gota se llena el mar.

7. Saber que la pérdida de peso no tiene porqué ser lineal

Cuando iniciamos un nuevo plan alimentario, tenemos en mente que desde que empezamos todo será cuesta arriba y que sin duda no habrá piedras por el camino que nos hagan retroceder. Falso. Como personas humanas que somos, no somos perfectas por lo que fácilmente según la circunstancia que nos encontremos como por ejemplo las vacaciones, un desamor o cambios en el trabajo, pueden hacer que lo que estábamos consiguiendo hasta ahora se frene o vuelva un poco atrás.

Por ello tenlo en mente y si te pasa no desesperes. Una vez vuelvas a centrarte volverás a reubicar tu camino y seguirás con tus objetivos. Pararse o que retrocedamos un poco no significa que esté todo perdido, que no haya servido para nada lo conseguido hasta ahora o que tengamos que tirar la toalla.

8. Deberás implicarte y por ello planificar, comprar y en cierta manera cocinar

No es de extrañar que alguna crea que iniciar dieta sea simplemente cumplir con las comidas marcadas en la pauta. Error. Es inevitable que para poder comer lo que hay marcado en la pauta haya una preparación previa y por ello tienes que planificarte para que haya los alimentos descritos en la pauta pero además, debes buscar un tiempo para comprar y cocinar las recetas que te hayas propuesto.

No supone tener que volverse la mejor ama de casa que va cada día al mercado a comprar productos frescos ni tampoco volverse una cocinitas al estilo Masterchef. Pero sí supone organizarse al menos un día a la semana para saber qué comer y cenar durante la semana, qué día se puede ir a comprar lo planificado y cuándo puedes dedicar unos minutos a preparar los alimentos. Sin duda, puedes pasar horas en la cocina o por el contrario utilizar productos medio listos pero sanos que encuentras en el supermercado.

9. La mayor parte del trabajo depende de ti, no del nutricionista-dietista

Cuando se va al nutricionista-dietista en muchas ocasiones se delega en ella la responsabilidad de tu cambio de hábitos, alimentación y peso y eso vuelve a ser un error. Sin duda ella es la profesional que debe hacerte un plan adaptado a tus objetivos y circunstancias personales, pero no es la que te hará la compra ni cocinará ni decidirá por ti cuando estés con tus amigos y tengas delante ciertos alimentos o bebidas.

Por lo tanto, aprovecha los conocimientos de tu nutricionista-dietista y hazle todas las preguntas que necesites para el cambio pero ten en cuenta que el que tomará la última decisión serás tú.

10. Tendrás que tener paciencia

Paciencia, paciencia y paciencia es la clave. Aunque sea el último punto a tener en cuenta podría haberlo puesto el primero ya que sin paciencia todo se complica mucho más. Todo cambio y mejora conlleva un tiempo por lo que sé paciente y no desesperes. Las prisas y las ansias por conseguir ya tu objetivo sólo harán que dificultar que llegues a él. Así que ánimo y no olvides tener paciencia durante este proceso hacia el cambio en tus hábitos alimentarios, será el ingrediente mágico para que consigas tu objetivo y lo mantengas. 

Patricia Nevot, dietista nutricionista del Centro de nutrición Júlia Farré

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