Pollo guisado

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  • 20-40 min
  • Media
  • 4 personas

El pollo guisado, un plato clásico y reconfortante que ha perdurado a lo largo de generaciones, sigue siendo una delicia culinaria inigualable. ¿Qué tendrán los guisos y estofados que los hacen tan apetecibles? Será lo tierna que queda la carne, la mezcla de sabores, los aromas... Sea lo que sea, esta receta de pollo guisado que traemos hoy te va a encantar. 

El pollo guisado es una manifestación de la cocina casera en su máxima expresión. La carne de pollo se cocina a fuego lento en una salsa abundante y sabrosa, absorbiendo todos los matices de los ingredientes que la rodean.  

El secreto de un buen pollo guisado radica en el tiempo dedicado a su preparación. La paciencia es clave, ya que permite que los sabores se fusionen a la perfección y que la carne alcance la máxima ternura. El resultado es un plato jugoso y lleno de sabor que despierta los sentidos y reconforta el alma. 

Ya sea en una cena familiar o como plato principal en una ocasión especial, el pollo guisado siempre será un acierto. Su versatilidad lo convierte en un favorito en todas las estaciones del año. Así que, si estás buscando una comida que te haga sentir como en casa y te haga salivar de anticipación, esta receta de pollo guisado es tu solución. ¡No podrás resistirte a su delicioso sabor! 

¡Ah! Y si eres fan de las patatas como acompañamiento, prueba esta receta de pollo guisado con patatas. ¡Te encantará! 

Ingredientes para Pollo guisado

Cómo hacer Pollo guisado

  • Primer paso pollo guisado

    Comenzamos con la preparación del pollo guisado. Para simplificar el proceso, es recomendable pedirle al carnicero que lo limpie, deshuese y trocee en pequeños pedazos. En casa, simplemente necesitarás enjuagarlo y asegurarte de que esté limpio antes de continuar con la receta. Reserva el pollo, que será el protagonista de nuestro guiso. 

  • Segundo paso pollo guisado

    Ahora, pasemos a la preparación de otros ingredientes clave. Corta la panceta en tiras y reserva. En cuanto a la cebolla, corta ambos extremos, divídela por la mitad y elimina cualquier parte pocha o capa exterior. Coloca las mitades de cebolla sobre la tabla, córtalas en tiras y luego en cubos. También pelamos los ajos y los dejamos enteros para agregarlos más tarde. 

  • Tercer paso pollo guisado

    Calienta una cazuela a fuego medio con un poco de aceite de oliva. Añade la panceta picada y dora. Luego, incorpora el pollo y los ajos enteros, permitiendo que se doren adecuadamente. A continuación, agrega la cebolla picada y saltea brevemente. Vierte el vino y deja cocinar hasta que el alcohol se evapore por completo, ya que su retención podría sobresalir en el sabor final del plato. Dedica tiempo a este paso para lograr que la cazuela no tenga rastro de alcohol. Por último, incorpora los pimientos en su jugo y el tomate frito. 

  • Mezcla todos los ingredientes y deja que se cocinen. Desmenuza una pastilla de Avecrem con los dedos y agrégala. Cubre la cazuela, reduce el fuego y deja que el guiso se cocine a fuego lento durante 20 o 25 minutos. La clave aquí es la paciencia, ya que un fuego demasiado alto podría arruinar el resultado final. 

  • Una vez pasado el tiempo de cocción, destapa la cazuela y sentirás el delicioso aroma del pollo guisado. Está listo para servir, aunque si tienes la posibilidad, dejarlo reposar durante toda la noche intensificará aún más su sabor. ¡Disfruta de esta deliciosa receta! 

  • El pollo es una de las carnes que más se consumen: fácil de cocinar y se le puede sacar siempre muy buen partido. Lo que nos pasa es que no siempre sabemos cómo hacerlo. Pero no pasa nada, que para eso estamos aquí y te aseguramos que te va a salir todo de diez. Paso a paso, estas recetas con pollo no tienen pérdida. 

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Consejos para cocinar Pollo guisado

¿Alguna vez has probado a añadir un poquito de chocolate negro a tus recetas de guisos? Si nunca lo habías hecho, estás a punto de descubrir un secreto culinario que puede elevar tus platos a un nivel completamente nuevo. El chocolate negro no solo aporta una profundidad de sabor única, sino que también confiere un color intenso y un toque de dulzura que puede transformar tus comidas tradicionales en auténticas delicias gourmet. 

El proceso es sencillo pero efectivo: toma una onza de chocolate negro y desmígala, luego agrégala a tu guiso caliente. La magia radica en mezclarla a fondo para que se derrita y se integre completamente en la salsita del guiso. El resultado será una textura suave y un sabor que combina lo salado con lo dulce de manera armoniosa. 

Este truco es especialmente efectivo en guisos de carne, estofados y salsas de tomate. El chocolate negro añade una riqueza y una complejidad que sorprenderá y deleitará a tus papilas gustativas. Así que la próxima vez que te aventures en la cocina, considera el poder del chocolate negro para elevar tus creaciones culinarias a un nivel de sofisticación y sabor inigualable.

¡No te arrepentirás de haberlo probado! 

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