Guiso de albóndigas

Albóndigas hay muchas, y son comunes en todas las gastronomías. De Estados Unidos, pasando por la gastronomía árabe y la española, estas bolas de carne tienen hasta un vulgarismo recogido en la RAE: almóndiga. Da igual el nombre, estas te encantarán.

Ingredientes

Cómo hacer Guiso de albóndigas

  • PASO 1

    Para que un guiso de albóndigas quede realmente rico tienes que tener muy en cuenta el picado de la cebolla y el ajo. Así que trocea muy fino la cebolla y medio diente de ajo. Incorpóralos en un bol junto a los dos tipos de carne. Vierte la leche, añade la mostaza, el pan rallado y pon la cucharadita de sal y de pimienta negra. Cuando tengas todos los ingredientes en el bol, ¡prepárate para que te pillen con las manos en la masa! Tendrás que comenzar a amasar los ingredientes. Te recomendamos que comiences con una espátula y pases lo antes posible a las manos, hasta que tengas una mezcla homogénea. Cuando todos los ingredientes estén adecuadamente amalgamados, toca darles forma.

  • PASO 2

    Coge pedacitos de masa y comienza a redondearlas. El dilema a la hora de hacer albóndigas es cómo de grandes tienen que ser. Nosotros te aconsejamos que, más o menos, sean de entre 2 ó 3 centímetros, ya que así conseguimos que tengan el tamaño justo de un bocado. Conforme vayas dando forma a las albóndigas, ve enharinándolas. Esta capa de harina tiene que ser bastante ligera, ya que si no las albóndigas no se cocinarán bien. Cuando tengas todas las bolas de carne pasadas por harina, toca freírlas hasta que estén doradas. Una vez hayas freído todas las albóndigas, resérvalas para futuros pasos. Ahora, ponte manos a la obra y pica el medio ajo que queda, un puerro y un pimiento rojo en juliana. Cuando los tengas bien picados, ponte a sofreírlos para tener una deliciosa salsa para tu guiso de albóndigas. Tendrás que tenerlos en al sartén, vigilando siempre que no se te quemen y removiendo con cuidado, durante 5 ó 7 minutos, hasta que el puerro comience a estar dorado.

  • PASO 3

    Una vez el puerro esté bien cocinado, incorpora el Tomate Frito Gallina Blanca y el vino, y cocina todo durante unos 4 minutos. Este es el tiempo que necesitas para que el alcohol se evapore y sólo deje su delicado sabor en la salsa. Ahora, toca añadir el Caldo Casero de Carne. Deja que se caliente hasta que comience a hervir y una vez el líquido burbujee, baja el fuego y deja que todo se vaya cocinando lentamente, junto a las albóndigas y una hojita de laurel. Éste es nuestro toque, ya que el laurel nos ayudará a redondear todos los sabores gracias a un toque balsámico y ligeramente picante. Deja tu guiso de albóndigas de carne a fuego suave durante 15 minutos y, una vez haya pasado un cuarto de hora, rectifica de sal y sírvelo caliente.

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Consejos para cocinar Guiso de albóndigas

¿Preocupado por tu línea?, ¿quieres unas albóndigas más ligeras?, puedes cocinar las albóndigas en el horno, sin añadir harina, y te ahorras las calorías del aceite y del rebozado, convirtiendo tu guiso de albóndigas en un guiso de albóndigas sano. Así que, ¡perfecto!
Truco destacado de la receta
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¡Y ya está!, ya sabes cómo hacer un guisado de albóndigas caseras, rico, y delicioso. Un guiso de albóndigas es más de lo que podía parecer, ya que el único paso verdaderamente engorroso es el de hacer las bolas de carne, pero si tienes niños alrededor es una forma de tenerlos entretenidos un ratito y de que comiencen a ver lo divertido que puede ser cocinar. Pueden ser de un solo tipo de carne, aunque te recomendamos que hagas una mezcla de carne de ternera y de cerdo, ya que conseguirás sabor y un acabado superjugoso gracias a que son carnes algo más grasas. También pueden ser de pescado, siendo las de bacalao las más ricas. Como ves, hay albóndigas para todos los gustos, ¿cuáles son tus favoritas?