Un cabrito guisado al estilo casero junta carne adobada, un sofrito de cebolla, pimientos y zanahoria, vino blanco y patatas que acaban de cocerse dentro del guiso. Con 2 kg de cabrito, que suelen ser 2 paletillas troceadas, hay guiso para 6 personas, y del adobo a la mesa pasan unas 2 horas y media, aunque más de la mitad del tiempo la cazuela trabaja sola a fuego lento.

El cabrito es la cría de la cabra sacrificada antes de dejar la leche, y su carne es clara, tierna y de sabor suave, más delicada que la del cordero. Se cocina en muchas zonas de España con recetas propias: en Canarias se le llama baifo y es muy popular frito con ajo, como en el baifo frito o cabrito frito, y en otras regiones se asa con patatas y cebolla o se guisa en cazuela como aquí. Al comprarlo, pide paletilla o pierna troceada en piezas medianas, de 4 a 5 cm, con su hueso, porque el hueso da cuerpo a la salsa. Aunque el tiempo total sea largo, el guiso no tiene dificultad: solo pide cuidado al dorar la carne en tandas y no remover cuando entran las patatas. Como la carne es tan tierna, conviene mirarla a partir del minuto 40 por si empieza a deshacerse, y tener a mano agua caliente por si el fondo se queda corto de salsa.

Información nutricional(por ración)

Energía

400 kcal

Hidratos

30 g

Grasas

5 g

Fibra

30 g

Proteínas

22 g

¿Cuántos comensales?
6
Cabrito
Cabrito
2 kilos dos paletillas
Ajo
Ajo
5 dientes
Pimienta
Pimienta
al gusto
Perejil
Perejil
al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Vino blanco
Vino blanco
al gusto
Sal
Sal
al gusto
Finas hierbas aromáticas
Finas hierbas aromáticas
al gusto
Zanahoria
Zanahoria
2 unidades
Cebolla
Cebolla
2 unidades grande
Pimiento verde
Pimiento verde
1 unidad
Pimiento rojo
Pimiento rojo
1 unidad
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Paso 1 de 4

Haz el sofrito de verduras

Antes de nada, deja el cabrito troceado y adobado como se explica en el último paso, porque necesita al menos 1 hora de reposo. Mientras tanto, prepara las verduras.

Pela las 2 cebollas grandes, las 2 zanahorias y los 5 dientes de ajo. Trocea menuda la cebolla, lamina o pica fino el ajo, corta la zanahoria en rodajas finas y los 2 pimientos, verde y rojo, en tiras o dados después de quitarles las semillas.

En una cacerola amplia y baja, calienta a fuego medio aceite de oliva virgen extra generoso, que cubra bien el fondo, y añade todas las verduras. Sofríe unos 15 minutos, dándoles vueltas cada pocos minutos, hasta que la cebolla se vea tierna y todo haya cogido color. Si se agarra al fondo, baja el fuego; más aceite no lo arregla. Retira las verduras con una espumadera, deja el aceite en la cacerola y resérvalas.

Paso 2 de 4

Dora el cabrito y añade el vino

Con el aceite que ha quedado en la cacerola bien caliente, dora los trozos de cabrito adobado en 2 o 3 tandas, para que la carne tome color y no suelte agua. Dales 3 o 4 minutos por tanda, girándolos con unas pinzas para no romperlos, porque la carne de cabrito es muy tierna.

Vuelve a poner toda la carne en la cacerola y reparte por encima las verduras reservadas. Riega con unos 200 ml de vino blanco, el equivalente a un vaso, y mantén un hervor vivo 2 minutos largos, lo justo para que reduzca algo y pierda el golpe crudo.

Incorpora las finas hierbas aromáticas al gusto, por ejemplo una hoja de laurel y unas ramitas de tomillo o romero, y la sal justa, teniendo en cuenta que el adobo ya aporta sabor. Tapa, pon el fuego en su punto más bajo y deja que el guiso empiece a hacerse muy despacio.

Paso 3 de 4

Termina el cabrito guisado con patatas

Deja cocer el cabrito tapado y a fuego muy suave unos 40 minutos. Revisa de vez en cuando que no se seque: si el fondo se queda corto de salsa, incorpora medio vaso de agua bien caliente.

Mientras, pela 4 patatas medianas, divídelas en pedazos de 3 cm y fríelas un poco en una sartén con aceite, solo hasta que se doren por fuera. Antes de que la carne termine de hacerse, aparta un poco los trozos de cabrito y haz hueco a las patatas, para que ni la carne ni ellas se rompan.

A partir de ahí no remuevas: si hace falta mover, sacude suavemente la cacerola sobre el fuego. Cuece unos 20 minutos más, hasta que la punta del cuchillo entre sin esfuerzo en las patatas y la carne se desprenda sola del hueso. Espolvorea perejil picado justo antes de llevar la cazuela a la mesa.

Paso 4 de 4

Trocea y adoba el cabrito primero

Aunque aparezca al final, este es el primer paso que tienes que hacer, porque el adobo necesita tiempo. Puedes pedir en la carnicería que te troceen las 2 paletillas en piezas del tamaño de un bocado grande. Si prefieres hacerlo en casa, basta con una macheta o un cuchillo muy afilado y algo de paciencia: corta por las articulaciones y procura que los trozos salgan iguales, así se harán a la vez.

Pon la carne en un bol grande, desmenuza por encima una pastilla de Avecrem Carne, añade un chorrito de aceite y pimienta negra al gusto, y masajea los trozos para que el adobo cubra toda la superficie.

Tapa el bol y déjalo reposar al menos 1 hora en la nevera para que la carne coja bien el sabor. Sácala 10 minutos antes de dorarla.

Consejos finales

Lo ideal es servirlo en la propia cazuela, en el centro, con pan de hogaza para mojar y escarola aliñada con granada, que aligera un plato tan contundente. Hecho la víspera, el cabrito guisado gana, porque la salsa reposa y los sabores se funden. En un recipiente hermético dura 3 días en frío; para recalentarlo, usa fuego bajo, un chorro de agua y la cacerola tapada, sin remover para no romper la carne. Congelado aguanta 3 meses, mejor sin las patatas, que al descongelarse quedan arenosas; fríe unas nuevas al recalentar.

La receta tradicional se presta a variantes. Puedes terminar este guiso en el horno, en cazuela de barro, volteando los trozos con cuidado cada cierto tiempo para que se hagan parejos. Con cordero el procedimiento es parecido, aunque la carne tarda algo más; el cordero al chilindrón es un buen ejemplo con pimiento. Y si quieres probar el cabrito asado, el cabrito al horno es la otra gran forma de prepararlo.

Para que la carne quede jugosa, el truco más fácil es dorarla siempre en tandas; después, cuece tapado a fuego mínimo y mete las patatas fritas al final apartando la carne en lugar de removerla. Al final, corrige la salsa: si queda muy líquida, destapa los últimos 10 minutos; si ha espesado demasiado, añade agua muy caliente en pequeñas cantidades y espera a que vuelva a hervir antes de probar la sal.

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