Digestiones Placenteras

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En muchos ágapes, en especial en las celebraciones y comidas de compromiso, es habitual comer diferentes alimentos y en cantidad. Nuestro organismo a veces se resiente y le cuesta poder digerir bien desencadenando en síntomas molestos como la pirosis (sensación de ardor), la distensión abdominal o flatulencias. Pero todo ella se puede evitar siguiendo algunas indicaciones y conociendo los alimentos que ingerimos y sus propiedades, para poder así seguir disfrutando de la comida de forma más sana y sin sufrir.

 

En general, una comida debería estar compuesta por todos los grupos de alimentos básicos pero se deberían regular sus cantidades y proporciones, reduciendo aquellos difíciles de digerir e intercalando aquellos que nos puedan favorecer. ¿Cuáles son los primeros y cuales los segundos?

Entre los alimentos de más difícil digestión nos encontramos las grasas y las proteínas de origen animal: guisos, cocidos, embutidos, quesos, postres lácticos o con mucho huevo... Siempre que elaboremos platos intentaremos retirar el máximo de grasa de los mismos y en todo caso moderaremos la cantidad. En un asado desecharemos la grasa que expulse el alimento, en un cocido iremos retirando la grasa que se vaya formando en la superficie... En el caso de los embutidos, quesos, postres o salsas cremosas (que basan gran parte de su sabor en la grasa) optaremos por controlar su consumo.

Por otro lado existen muchos alimentos que ayudan a nuestro organismo a digerir los alimentos y a paliar los efectos producidos por los excesos. La verduras las hortalizas y las frutas tienen numerosos efectos terapéuticos. Verduras y hortalizas tienen la virtud de preparar nuestro estómago y estimula los procesos digestivos. La patata, por ejemplo, neutraliza el exceso de ácido, la zanahoria calma la pirosis y el dolor de estómago. Las frutas, por otro lado, también tienen sus virtudes. La granada reduce la acidez y el reflujo esofágico, la manzana deshincha la mucosa digestiva y la piña (cruda y fresca) ayuda a digerir las proteínas y por esa razón es tan popular en los ágapes navideños. También algunas especias, hierbas aromáticas y flores como la manzanilla, el anís estrellado, el hinojo o el romero tienen propiedades fito-terapéuticas utilizadas en platos, postres e infusiones. Muchos de estos productos de la huerta también pueden aparecer en sorbetes entre plato y plato, dando un respiro al menú y ayudándonos a prepararnos para el siguiente plato.

Para acabar, no olvidar la importancia de cómo comemos. Primeramente escogeremos un menú equilibrado evitando un exceso de platos muy grasos y proteicos. Es importante masticar bien los alimentos para facilitar su digestión y darnos un tiempo en las comidas, al menos de media hora. Al fin y al cabo, se trata de disfrutar de la comida de forma equilibrada para poder seguir haciéndolo durante mucho tiempo.

 

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