Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
Lleva carne de cordero (preferiblemente trozos con hueso como cuello, falda o paletilla), patatas, pimientos rojos y verdes, ajo, vino blanco, un sofrito de tomate y cebolla, aceite de oliva, pimienta y Avecrem Sabor Carne.
El secreto reside en sellar bien la carne a fuego vivo al principio y después mantener una cocción suave y prolongada. El uso de sofritos concentrados y pastillas de caldo ayuda a crear una salsa densa sin cocciones excesivas.
Los cortes con hueso y tejido conjuntivo, como el cuello, la falda, el jarrete o la paletilla, son los más idóneos. Durante la cocción lenta liberan gelatina, aportando textura melosa y cuerpo al caldo.
Puedes sustituirlo por una cantidad equivalente de caldo suave de carne o verduras con unas gotas de zumo de limón o vinagre de manzana, para aportar la acidez necesaria.
Extrae un par de trozos de patata del guiso, aplástalos con un tenedor hasta hacer un puré fino y vuelve a incorporarlos a la cazuela. También puedes dejar reducir la salsa a fuego destapado unos minutos.
Además de las patatas cocinadas en el propio guiso, funciona muy bien con verduras al vapor, champiñones salteados o una ensalada fresca de tomate y cebolleta que aporte ligereza.
Sí, se puede congelar sin problema retirando las patatas antes, ya que pierden su textura tras la descongelación. Guarda la carne con su salsa en recipientes herméticos hasta por 3 meses.
Bien tapado en la nevera aguanta 3 días. Reposado de víspera gana, porque la salsa liga mejor; recaliéntalo a fuego lento con agua justa y añade unas patatas recién fritas.
Gallina Blanca Chef Guía
Cordero guisado
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