Un plato hondo de sopa de pollo con fideos, con zanahoria, puerro y pechuga deshilachada, es de las cenas que más apetecen cuando bajan las temperaturas o cuando el cuerpo pide algo caliente y ligero. La olla, con 1 litro de caldo y 150 g de fideo fino, queda lista para 4 personas en unos 40 minutos, y buena parte de ese tiempo es la pechuga cociéndose mientras cortas las verduras. En muchas casas españolas la sopa de fideos se ha hecho siempre con lo que quedaba del cocido: el caldo colado, un puñado de fideos y la carne desmigada, como en el caldo del puchero con fideos. En Cataluña la versión de fiesta es la escudella de Navidad, con pasta grande en forma de caracola, los galets, y en Andalucía la sopa de picadillo suma huevo duro y jamón. Frente a la sopa tradicional, esta receta casera va por un camino más corto: parte de un caldo ya hecho y lo enriquece con verdura rehogada y pollo, así que se convierte en una sopa fácil para entre semana, sin horas de puchero.

El fideo fino, del número 0 o 1, es el que más se usa en España para sopa y se hace en 3 a 5 minutos; si solo tienes fideo grueso, cuenta de 6 a 8. Échalo siempre al final, con el caldo hirviendo, y sirve en cuanto esté al dente, porque sigue absorbiendo líquido en el plato. Corta la zanahoria y el puerro en trozos de medio centímetro: así se ablandan en el mismo tiempo que tarda el caldo en arrancar a hervir.

Información nutricional(por ración)

Energía

250 kcal

Hidratos

30 g

Grasas

3 g

Fibra

25 g

Proteínas

8 g

¿Cuántos comensales?
4
Fideo fino
Fideo fino
150 gramos
Pechuga de pollo
Pechuga de pollo
1 unidad
Puerro
Puerro
1 unidad
Zanahoria
Zanahoria
2 unidades
Cebollino
Cebollino
1 unidad fresco
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Sal
Sal
al gusto
Pimienta de molinillo
Pimienta de molinillo
al gusto
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Receta

Sopa de pollo con fideos

Paso 1 de 6

Pela y trocea las zanahorias

Pela y trocea las zanahorias

Ten todo cortado antes de prender el fuego, porque luego los pasos se suceden rápido. Lava y pela las 2 zanahorias con un pelador, retirando también los extremos. Córtalas primero en bastones y después en daditos de unos 5 mm.

El tamaño importa: si unos trozos son grandes y otros pequeños, los primeros quedan duros cuando los segundos ya se deshacen en el caldo. Con dados iguales, la zanahoria se ablanda en unos 10 minutos entre el rehogado y el hervor, justo lo que tarda el resto de la sopa. Si prefieres una sopa más fina, puedes rallar una de las zanahorias: se funde en el caldo y le aporta color y dulzor. Reserva la zanahoria en un bol.

Paso 2 de 6

Corta el puerro y el cebollino

Corta el puerro y el cebollino

Quita al puerro la raíz y las hojas verdes más duras y quédate con la parte blanca y el verde claro. Ábrelo a lo largo y lávalo con agua corriente abriendo bien las capas, que es donde se esconde la arena. Sécalo y córtalo en medias lunas finas o en dados pequeños, del mismo tamaño que la zanahoria, para que todo se cocine a la vez.

Lava el cebollino fresco y pícalo muy menudo con un buen cuchillo o con unas tijeras de cocina. Resérvalo aparte: no se cocina, se añade en crudo al servir para que aporte su aroma suave de cebolla y un toque verde. El puerro, en cambio, es la base aromática de la sopa y va con la zanahoria al rehogado.

Paso 3 de 6

Cuece y deshilacha la pechuga

Cuece y deshilacha la pechuga

Pon la pechuga de pollo en un cazo, cúbrela con agua fría, sálala un poco y llévala a ebullición. En cuanto hierva, baja el fuego para que el agua apenas tiemble y cuécela de 15 a 20 minutos, dependiendo del grosor, hasta que al cortarla por la parte más gruesa esté blanca en el centro, sin rastro rosado. Un hervor suave la mantiene jugosa; si hierve fuerte, se endurece y se vuelve fibrosa.

Sácala, deja que se temple unos minutos y deshiláchala con 2 tenedores, tirando en sentido de la fibra, en hebras finas. Así se reparte en cada cucharada y se integra en la sopa en lugar de quedar en tacos sueltos. Aprovecha el tiempo de cocción de la pechuga para preparar las verduras de los pasos anteriores.

Paso 4 de 6

Rehoga la zanahoria y el puerro

Rehoga la zanahoria y el puerro

Pon una olla grande a fuego medio alto y riega el fondo con aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente, añade la zanahoria y el puerro, salpimienta ligeramente y mezcla para que queden bañadas de aceite.

Rehoga unos 8 minutos, dando vueltas a menudo, hasta que el puerro quede blando y translúcido y la zanahoria pierda su dureza por fuera. Si ves que el puerro se tuesta demasiado rápido, baja un poco el fuego: tiene que dorarse ligeramente, no quemarse, o dará un regusto amargo al caldo. Este rehogado concentra el dulzor de las verduras y es lo que da fondo a la sopa, más que hervirlas directamente en el caldo. Sala poco en este punto, porque el caldo ya trae su propia sal.

Paso 5 de 6

Vierte el caldo y el pollo

Vierte el caldo y el pollo

Cuando las verduras estén tiernas y ligeramente doradas, vierte en la olla 1 litro de Caldo Casero de Pollo Gallina Blanca y despega con la espátula lo que se haya agarrado abajo. Sube el fuego al máximo y lleva a ebullición.

Con el primer hervor, modera a fuego medio e incorpora el pollo deshilachado. Deja cocer unos 5 minutos, para que la pechuga coja el sabor del caldo y la zanahoria termine de hacerse. Prueba entonces y corrige el punto de sal. Si quieres un caldo más limpio, quita con una espumadera la espuma que pueda salir al arrancar el hervor. Mantén la olla destapada para controlar mejor el punto del caldo antes de añadir los fideos.

Paso 6 de 6

Añade los fideos a la sopa de pollo y sirve

Añade los fideos a la sopa de pollo y sirve

Con el caldo hirviendo de nuevo, añade los 150 g de fideo fino en forma de lluvia, removiendo enseguida para que no se apelmacen ni se agarren al fondo de la olla. Cuécelos entre 3 y 5 minutos, o lo que marque el fabricante, hasta que estén al dente; si usas fideo grueso, cuenta de 6 a 8 minutos.

Apaga el fuego en cuanto estén hechos, porque siguen absorbiendo caldo y se pasan en pocos minutos. Reparte la sopa en platos hondos, procurando que a cada uno le toque pollo y verdura, y espolvorea por encima el cebollino picado. Sírvela muy caliente. Si vas a tardar en comerla o quieres guardar parte, cuece los fideos de esa porción aparte y añádelos al servir.

Consejos finales

Sin fideos, la sopa aguanta en frío 3 días, bien tapada, y 3 meses congelada. Con fideos dura lo mismo en frío, pero al día siguiente el fideo se ha bebido buena parte del caldo y queda blando, casi como un guiso. Por eso el truco es separar la ración que vas a guardar antes de echar la pasta y cocer los fideos en el momento, en el caldo ya caliente: son 4 minutos y la sopa vuelve a estar como recién hecha. Al recalentar, hazlo a fuego medio y sin dejarla hervir mucho rato.

Si te sobra pollo asado o cocido, puedes usarlo en lugar de la pechuga y ahorrarte el paso 3: deshilacha unos 250 g y añádelos con el caldo. Y el caldo de pollo casero, si lo tienes congelado, funciona igual de bien que el de brik.

Sin gluten, basta con cambiar el fideo de trigo por fideo de arroz fino, que se hace en 2 o 3 minutos, o por un puñado de arroz redondo, que necesita unos 15. Quien quiera un plato más completo puede añadir 1 huevo duro picado y unos taquitos de jamón al servir, al estilo de la sopa andaluza de picadillo.

La sopa de pollo con fideos gana sabor con 3 gestos: rehogar la verdura en vez de hervirla, cocer la pechuga a fuego suave para que no se endurezca y echar el fideo en el último momento. Una cucharada de zumo de limón o unas hojas de hierbabuena en el plato le dan otro aire, y para un plato de cuchara más contundente con la misma pasta, prueba los fideos caldosos.

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