La receta de pollo a la cerveza es uno de esos clásicos que nunca faltan en las mesas españolas por su sencillez y el gran sabor que aporta la salsa. En Gallina Blanca entendemos que vuestro tiempo es oro y por eso buscamos soluciones que os faciliten el día a día sin renunciar al sabor de siempre. Al añadir una pastilla de Avecrem Pollo a esta elaboración, conseguimos realzar los matices de la carne y las verduras de forma equilibrada y natural, sin complicaciones extras en la cocina.

Este plato tiene una larga tradición en nuestros hogares, siendo una de las formas más populares de guisar el ave para que quede jugosa y aromática. Históricamente, el uso de la bebida fermentada en los guisos ha sido un recurso muy valorado en la gastronomía mediterránea para ablandar las fibras de la carne y crear salsas con cuerpo. Es una receta que evoca las comidas familiares del domingo, donde el aroma que sale de la cazuela ya anticipa un banquete reconfortante.

Si buscáis los mejores resultados, es fundamental prestar atención a los ingredientes del pollo a la cerveza, priorizando siempre la calidad de la materia prima. Esta receta de pollo a la cerveza fácil os permitirá disfrutar de un plato contundente sin tener que pasar horas frente a los fogones. Hacer un pollo a la cerveza con el toque original de nuestras abuelas es ahora mucho más sencillo gracias a estos pasos que respetan el tiempo de cocción necesario para que la carne quede tierna y la salsa perfectamente ligada.

Información nutricional(por ración)

Energía

345 kcal

Hidratos

12 g

Grasas

18 g

Fibra

2 g

Proteínas

28 g

¿Cuántos comensales?
4
Avecrem Pollo
1 pastilla
Cebolla
Cebolla
3 unidades
Tomate
Tomate
2 unidades maduro
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas
Pollo
Pollo
1 unidad cortado en cuartos
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Paso 1 de 4

Dorado de la carne y preparación inicial

Dorado de la carne y preparación inicial

Comenzamos esta elaboración salpimentando los trozos de pollo. En una cazuela amplia, vertemos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y marcamos el pollo a fuego medio-alto hasta que la piel adquiera un tono dorado y crujiente por todos sus lados. Este paso es fundamental para sellar los jugos internos y evitar que la carne se reseque durante el guisado posterior.

Una vez que el pollo esté bien dorado, lo retiramos de la cazuela y lo reservamos en un plato. No desechéis el aceite ni los jugos que han quedado en el fondo, ya que ahí se concentra gran parte del sabor que luego recogerá nuestra salsa. Bajamos un poco la intensidad del fuego antes de incorporar las verduras frescas.

Paso 2 de 4

Pochado de las verduras

Pochado de las verduras

En la misma cazuela donde hemos sellado el pollo, añadimos las cebollas cortadas en juliana fina. Dejamos que se cocinen a fuego lento hasta que estén transparentes y empiecen a caramelizar ligeramente, lo que aportará un dulzor natural exquisito al plato. Es importante remover de vez en cuando para que la cocción sea uniforme y no se quemen los bordes.

Cuando la cebolla esté en su punto, incorporamos los tomates maduros, previamente rallados. Sofreímos el tomate junto a la cebolla durante unos minutos más, hasta que el agua se haya evaporado y el sofrito tenga una consistencia espesa y un color rojo intenso. Esta base será el corazón de nuestra salsa casera.

Paso 3 de 4

Incorporación de la cerveza y el aderezo

Incorporación de la cerveza y el aderezo

Introducimos de nuevo los trozos de pollo reservados en la cazuela, mezclándolos bien con el sofrito de cebolla y tomate. En este momento, vertemos la cerveza tostada sobre el pollo. La elección de una variedad tostada nos dará un color más oscuro y un sabor más profundo, aunque podéis usar la que tengáis más a mano habitualmente.

Para redondear el plato, desmenuzamos una pastilla de Avecrem Pollo sobre la preparación. Este pequeño gesto nos ayudará a potenciar el sabor del guiso de forma inmediata, aportando ese toque de cocina de siempre sin necesidad de añadir sal extra. Removemos con suavidad para que la pastilla se disuelva completamente en el líquido caliente.

Paso 4 de 4

Cocción lenta y reducción de la salsa

Cocción lenta y reducción de la salsa

Tapamos la cazuela y dejamos que cueza a fuego suave durante unos treinta o cuarenta minutos. Durante este tiempo, el alcohol se irá evaporando y los sabores se integrarán perfectamente, mientras el pollo se vuelve extremadamente tierno. Si observáis que la salsa reduce muy rápido, podéis añadir un chorrito de agua o caldo, aunque lo ideal es que espese de forma natural.

En los últimos diez minutos de cocción, destapamos la cazuela para que la salsa termine de ligar y adquiera esa textura melosa tan característica. Antes de apagar el fuego, comprobamos que el pollo esté tierno pinchándolo con un tenedor. Dejamos reposar el plato unos minutos antes de llevarlo a la mesa para que los sabores terminen de asentarse.

Consejos finales

Disfrutar de una buena ración de esta receta casera es un placer que podéis compartir con los vuestros cualquier día de la semana. Aprender a preparar el pollo a la cerveza paso a paso os garantiza que la salsa ligue perfectamente, convirtiéndolo en un éxito rotundo. Para servirlo, os recomendamos acompañarlo de unas patatas fritas en dados o un poco de arroz blanco, que son perfectos para aprovechar hasta la última gota de la deliciosa salsa obtenida.

Para los que buscan una opción rápida, el secreto está en trocear bien la carne para que se cocine en menos tiempo. Entre los trucos para este guiso que mejor funcionan está el de prepararlo con unas horas de antelación, ya que los sabores se intensifican con el reposo. Si cocináis el pollo a la cerveza para cuatro personas, aseguraos de usar una cazuela lo suficientemente ancha para que todas las piezas estén en contacto con el fondo y se cocinen por igual.

Si os gusta variar vuestro recetario semanal, podéis probar otras versiones deliciosas como el pollo guisado tradicional o los sabrosos muslos de pollo al horno que tanto gustan a los niños. También resultan muy interesantes las albóndigas de pollo en salsa para cuando queráis un plato diferente pero con la misma esencia de cocina casera y reconfortante.

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