Con un calamar, 10 gambas y 1 litro de caldo de marisco se prepara esta fideuá sencilla, la versión marinera de la paella en la que el arroz se cambia por fideo fino tostado en la misma paellera. Tenerla en la mesa lleva unos 35 minutos contando los 4 de reposo, y sirve a 4 personas con ración generosa.

La fideuá nació en la costa valenciana, en Gandía, y desde allí se ha extendido por todo el litoral mediterráneo con muchas formas de hacerla. Hay quien la prepara solo con calamar o sepia, quien le añade rape o almejas y quien la mete unos minutos bajo el grill para que el fideo se levante y quede crujiente por arriba. Esta versión tradicional y sin rodeos va a lo esencial: calamar en aros dentro del fideo, gambas enteras para coronar y fideo del número 2, fino pero con cuerpo suficiente para no deshacerse en el caldo. Si te apetece comparar, la paella sigue el mismo esquema de sofrito, caldo y reposo con el grano como base.

Si te preguntas cómo hacer fideuá con el fideo suelto, mira primero la proporción: 1 litro de caldo caliente para unos 400 g de fideo cubre la pasta apenas y se consume en 10 minutos a fuego medio. Si el caldo entra frío, la cocción se corta y el fideo suelta almidón hasta apelmazarse. Cuenta como receta fácil por un motivo concreto: una vez echado el caldo, no hay que remover, basta con mover la paellera de vez en cuando. Al final, 1 cucharada de alioli por encima o servido aparte, para que cada comensal decida cuánto pone.

Información nutricional(por ración)

Energía

450 kcal

Hidratos

60 g

Grasas

3 g

Fibra

25 g

Proteínas

15 g

¿Cuántos comensales?
4
Calamar
Calamar
1 unidad
Gamba
Gamba
10 unidades
Cebolla
Cebolla
1 unidad
Tomate Frito Casero
2 cucharadas de café
Perejil
Perejil
al gusto
Alioli
Alioli
1 cucharada de café opcional
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
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Receta

Fideuá sencilla

Paso 1 de 9

Pica la cebolla y el ajo

Pica la cebolla y el ajo

Deja todo preparado y a mano antes de prender el fuego, porque la fideuá avanza rápido y no da tiempo a cortar mientras se cocina. Pela la cebolla y los ajos, 2 dientes, y pícalos en dados muy pequeños, lo más menudos que puedas. Un picado fino se dora de forma pareja y se funde con el fideo; los trozos grandes quedan crudos por dentro o se queman por los bordes.

Pesa también unos 400 g de fideo del número 2 y ten cerca el litro de caldo, el tomate frito y las 10 gambas. Si el calamar viene entero, déjalo limpio en este momento: retira la pluma y las vísceras, separa los tentáculos y enjuágalo bajo el grifo. Con todo listo en la encimera, cada ingrediente entra en la paellera justo cuando toca y el sofrito no se pasa mientras buscas lo siguiente.

Paso 2 de 9

Sofríe la cebolla y el ajo

Sofríe la cebolla y el ajo

Pon a fuego medio una paellera de unos 38 a 40 cm y aceite de oliva virgen extra hasta tapar toda la base. Con el aceite caliente pero sin humear, echa el picado de cebolla y ajo y una pizca de sal: así la cebolla pierde humedad y se ablanda antes. Sofríe unos 8 minutos, dando alguna vuelta con la cuchara, hasta verla translúcida y con un primer color dorado claro.

Vigila el ajo, que se quema antes que la cebolla y amarga todo el plato; si ves que se oscurece demasiado rápido, aparta la paellera unos segundos y templa el fuego. Si quieres un fondo más marinero, puedes marcar antes las gambas en este mismo aceite, 1 minuto por cada lado a fuego fuerte, retirarlas y reservarlas: el aceite se queda con su sabor y el sofrito lo recoge después.

Paso 3 de 9

Incorpora el calamar en aros

Incorpora el calamar en aros

Corta el cuerpo del calamar en aros de aproximadamente 1 cm, aprovechando la forma de tubo, y trocea aparte las aletas y los tentáculos en piezas pequeñas que luego queden repartidas entre el fideo. Sécalo bien con papel absorbente: si entra mojado, suelta agua en la paellera y hierve en lugar de tomar color.

Añade el calamar al sofrito y mezcla para que se impregne de la cebolla y el ajo. Saltéalo a fuego medio alto durante 3 o 4 minutos, removiendo, hasta que pierda la transparencia, se vuelva blanco opaco y empiece a tomar algo de color por los bordes. No hace falta más tiempo: el calamar seguirá haciéndose dentro del caldo durante los 10 minutos de cocción del fideo y, si lo pasas ahora, después quedará duro.

Paso 4 de 9

Calienta el caldo de marisco

Calienta el caldo de marisco

Mientras el calamar se cocina, vierte 1 litro de Caldo para Fideuá Fácil de Marisco Gallina Blanca en un cazo y llévalo a ebullición. En cuanto hierva, deja el quemador en su posición más baja y tápalo para que mantenga la temperatura sin reducirse: lo necesitarás en un par de pasos y tiene que estar tan caliente como el sofrito.

Este detalle se nota mucho en la textura final. Si el caldo entra frío o templado, la paellera deja de hervir durante un par de minutos, el fideo se queda en remojo, suelta almidón y acaba pastoso y pegado. Con el caldo hirviendo, la cocción sigue sin pausa y cada fideo se hace por igual. Tápalo en lugar de dejarlo hervir a borbotones: si se evapora parte del litro, luego faltará líquido para que la pasta termine de hacerse.

Paso 5 de 9

Tuesta los fideos en el sofrito

Tuesta los fideos en el sofrito

Añade los 400 g de fideo del número 2 a la paellera, sobre el sofrito y el calamar, y remueve con cuchara de madera hasta que cada fideo quede cubierto de aceite. Tuéstalos unos 2 o 3 minutos con el fuego medio y la cuchara siempre en marcha, hasta que pasen de amarillo pálido a un tono dorado tostado.

Ese tostado forma una capa fina alrededor de la pasta que la protege: así el fideo absorbe el caldo poco a poco, se mantiene suelto y no se pega entre sí. Además aporta un sabor a tostado que es parte del carácter de la fideuá. Si notas que se oscurecen demasiado rápido o huele a quemado, aparta la paellera del fuego unos segundos y sigue removiendo; un fideo quemado amarga y no tiene arreglo.

Paso 6 de 9

Añade el tomate frito

Añade el tomate frito

Cuando los fideos estén dorados, incorpora 2 cucharaditas de Tomate Frito Casero Gallina Blanca; mezcla bien para que el tomate se reparta por toda la paellera y tiña ligeramente la pasta. Mantén el fuego medio y cocina 1 o 2 minutos más, removiendo, hasta que el tomate se pegue a los fideos y deje de saber a crudo.

El tomate termina de ligar el sofrito y aporta una acidez suave que equilibra el sabor del marisco. No hace falta más cantidad: con mucho tomate el fideo se humedece antes de tiempo y la fideuá pierde su color dorado. Este es el último momento para remover a gusto, así que asegúrate de que el calamar y el sofrito quedan bien distribuidos por toda la superficie antes de pasar al caldo.

Paso 7 de 9

Vierte el caldo caliente

Vierte el caldo caliente

Vierte el litro de caldo hirviendo sobre los fideos, de una vez y repartiéndolo por toda la paellera. Con una cuchara, extiende la pasta en una capa uniforme y comprueba que el caldo la cubre apenas: los fideos deben quedar justo bajo la superficie del líquido, sin nadar en él.

A partir de aquí, no vuelvas a remover. Si mueves la pasta con la cuchara, suelta almidón y el plato queda meloso en lugar de suelto. Es el momento de rectificar la sal, pero con cuidado: el caldo ya viene sazonado, así que pruébalo antes de añadir nada. Mantén el fuego medio y deja que vuelva a hervir de forma suave y constante.

Paso 8 de 9

Cuece la fideuá 10 minutos

Cuece la fideuá 10 minutos

Deja que la fideuá cueza 10 minutos con hervor suave, el tiempo que necesitan los fideos para absorber el caldo y quedar tiernos. En lugar de remover, mueve de vez en cuando la paellera de un lado a otro, o gírala sobre el fuego si es más ancha que el quemador, para que el calor llegue igual al centro y a los bordes.

Sabrás que está lista cuando el caldo haya desaparecido de la vista, se abran pequeños agujeros entre los fideos y la pasta esté tierna al probarla. Si el líquido se ha consumido y el fideo aún está duro, riega los bordes con un poco de agua muy caliente y deja 1 o 2 minutos más. Para conseguir un fondo tostado, dale un golpe de fuego fuerte en el último minuto, hasta que oigas crepitar la base.

Paso 9 de 9

Reposa la fideuá sencilla y corona con gambas

Reposa la fideuá sencilla y corona con gambas

Retira la paellera del calor y deja la fideuá en reposo 3 o 4 minutos sin tapar, para que termine de asentarse y el fideo quede suelto. Mientras reposa, marca las 10 gambas en una sartén aparte con unas gotas de aceite, a fuego fuerte, 1 minuto por cada lado, hasta que tomen un tono anaranjado y la carne quede opaca por dentro. Si ya las marcaste al principio en la paellera, solo tienes que recuperarlas.

Coloca las gambas sobre la fideuá, repartidas para que haya al menos 2 por persona, y reparte por encima unas hojas de perejil picadas. Lleva la paellera directamente a la mesa. Acompáñala con 1 cucharada de alioli por encima o pon el cuenco en la mesa y que cada comensal lo añada a su gusto; también está buena al natural, con todo su sabor a mar.

Consejos finales

Sirve la fideuá sencilla en cuanto termine el reposo, en la propia paellera y con el alioli en un cuenco entre los comensales, porque el fideo sigue absorbiendo humedad y pierde su textura suelta con los minutos. Unos tomates en rodajas con cebolla tierna o unas hojas verdes aliñadas con limón acompañan bien sin competir con el marisco, y una pizca de perejil picado al servir le da un punto de color.

Los trucos para el fondo tostado, el socarrat de la fideuá, se juegan en el último minuto: sube el fuego hasta oír crepitar la base y, ya en el reposo, deja la paellera destapada, porque el vapor ablanda los fideos de arriba. Si al final notas el fideo pastoso, lo habitual es que se haya removido después de echar el caldo o que este entrara frío; si queda seco y duro, la paellera era demasiado grande para el fuego y el caldo se evaporó antes de tiempo.

Para que el fideo se levante como en Gandía, mete la paellera bajo el grill del horno a 200 °C durante 2 o 3 minutos justo al terminar la cocción, vigilando que no se queme. Siguiendo este paso a paso puedes cambiar el calamar por sepia o añadir mejillones y almejas en los últimos 5 minutos, en la línea de una fideuá de marisco; si te apetece algo para comer con cuchara, la fideuá caldosa lleva más caldo y se toma recién hecha.

Si sobra, guárdala en un recipiente hermético en cuanto se enfríe, siempre antes de 2 horas, y consúmela al día siguiente o, como tarde, al otro. No la congeles: el fideo se deshace y el calamar queda gomoso al descongelarlo. Para recalentarla, ponla en una sartén con 3 cucharadas de agua recién hervida, a fuego medio y tapada, durante 2 o 3 minutos. Y si buscas una pasta sin marisco, prueba los fideos con pollo y verduras.

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