El bacalao, en su punto de sal

Es muy fácil desalar bacalao en casa: solo tienes que fijarte en el grosor de las piezas. Los trozos gruesos necesitan unas 48 horas, y si son más finos, con 36 horas bastará.

Debes calcular tres partes de agua por una de pescado y conservarlo en el frigorífico para que no se estropee. Además, recuerda cambiar el agua cada 8 horas y así tendrás un bacalao listo para consumir.

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