Almendras crujientes

Almendras crujientes

Para que las almendras te queden muy crujientes, se deben freír y, una vez fritas, poner sal al gusto. Aún calientes, se meten en el congelador hasta que se enfríen, pero sin congelarlas.

Veréis qué ricas están y qué crujientes.

Un saludo.

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