Cómo evito que mi nata montada se baje

Es una faena que la nata montada comience a bajarse, a hacerse más y más líquida y que perdamos las formas, decoraciones y adornos que hemos hecho en el pastel de turno. Esto ocurre debido a que la nata es, de todo, menos estable ya que tiende a desmoronarse por dos vías: su parte líquida y su parte grasa.

Para evitar este desmorone constante de nuestra deliciosa nata hay que añadir un tercer ingrediente. ¿Cúal? Te vamos a proponer cuatro, con sus pros y sus contras, y ¡tú decides!

La primera opción, y la más adecuada, es el azúcar glas de confitería. ¿Por qué? Por que lleva almidón para evitar que se apelmace. Este almidón contribuirá a que la nata mantenga su forma durante más tiempo y, además, será muy fácil su adición ya que sólo habrá que sustituir el azúcar blanco por este azúcar triturado.

Sin embargo, la opción más conocida a nivel casero es la gelatina. Sin embargo incluirla en la receta es algo más complicado. Lo primero que tienes que hacer es hidratar la gelatina, así que por cada 250 ml de nata tendremos que usar una cucharadita de café de gelatina que tendremos que hidratar en agua fría. Deja que se disuelva durante 5 minutos y, tras esto, calientala en el microondas a máxima potencia durante diez segundos, déjala enfriar hasta que alcance los 36 grados. Una vez alcanzada la temperatura corporal incorpórala a la nata cuando comience a hacer suaves picos. Ojo, no se enfríe la gelatina. Si ocurre esto vuelve a calentarla. Si la añadimos muy fría quedará como papel film dentro de nuestra nata, ¡y no queremos eso!

Otra opción perfecta y mucho más fácil de incluir en nuestra nata montada es con la leche en polvo desnatada. Para ello, con dos cucharaditas de café por cada medio litro de nata será suficiente. Añádela al bol de la receta, bate hasta que se formen picos, ¡y listo!

Para terminar, un truco que seguro que no conocías. Puedes usar las nubes de chuchería que comen los más peques para conseguir una nata montada estable. ¿Cómo hacerlo? Muy sencillo, calienta la chuche en el micro y añádela a la nata cuando comience a hacer picos. Eso sí, reduce el azúcar que vas a añadir, ya que le dará cierto sabor dulzón.